“Trato de que las cosas no me pasen desapercibidas”

Quique Pesoa

10.06.2011 | El periodista y locutor brindará una charla gratuita en El Malvinas

Quique Pesoa tiene la “costumbre” de “no dejar pasar las cosas”, esa sigue siendo su filosofía hoy, a los 60 años. Por eso, cuando lo llamaron desde 221 Radio (FM 103.1) para armar la artística de la emisora, consideró que era un “proyecto simpático” y aceptó: “me dijeron ‘no tenemos plata, te pagamos con vino’ y les dije ‘dale’”. Así repasó este periodista y locutor su colaboración y esta tarde llegará a nuestra ciudad desde San Marcos Sierras (Córdoba) -pueblo en el cual vive junto a su familia y donde tiene su Hostería La Merced- para encontrarse con la gente que lo hizo partícipe del emprendimiento y con todos aquellos que busquen compartir un espacio que será apto para “pelotear algunas ideas”.

Los interesados tendrán que estar a partir de las 19.30 en el Centro Cultural Islas Malvinas (19 y 51) pero antes podrán saber, más o menos

-más menos que más pero en fin algo sabrán- de qué se tratará el encuentro: “acepto ir a charlas porque me gustan, pero no soy un expositor, de esos que van con el reloj, abren la laptop y tiene todo preparado. Yo soy de los que se extienden en las charlas porque creo que es el mismo público el que va marcando el ritmo. Sí tengo posiciones tomadas respecto de algunos temas y así se origina la discusión y el peloteo de ideas, que es lo que está haciendo falta”, aseguró Pesoa.

–¿Hace falta tener ideas?

–Tener ideas y no encapricharse, no dogmatizar la cosa, salir del peronista-anti peronista, del Boca-River, del K-anti K. Salirse del estamos de un lado o del otro, es verdad o mentira, blanco o negro. Yo vengo descubriendo que hay grises y colores en el medio, que uno puede tener una ideología, una conducta partidaria también a través de esas dudas y a través de certeza y de cosas que se pueden discutir. Hay que abrir el melón y entender la cuestión: somos muy fanáticos los argentinos, nos encerramos y tratamos al otro como un estúpido que piensa para el culo. Estas cosas me gustan discutirlas, no voy a hablar cosas que tiene que ver con los medios, yo pretendo salirme de esos carriles trazados, tener conversaciones holísticas, generalizadoras, porque tenemos la costumbre de hacer clasificaciones, armamos compartimentos estancos. Yo voy viviendo y aprendiendo, es toda una unidad esta vida, no pretendo hacer filosofía barata, ni convencerme ni convencer a los demás de que la vida tiene cuestiones de las que podemos dudar: la educación, la política, el periodismo.
Y digo cuestionar al periodismo, no al periodista, porque ¿al periodismo lo respetamos por la tradición? Para mí no hay muestras de periodismo transparente, yo eso lo aseguro y lo hago provocativamente, digo que el periodismo nunca existió, que fueron personas que daban sus pareceres, con sus visiones y que se inventó esa supuesta objetividad para lavarlo de culpa. Por eso el periodismo no existió y no existirá porque en el medio aparece la condición humana, aparecen todo lo nuestro: odios, amores, rencores, aventuras, toda esta cosa que parece una novela y que es nuestra existencia y por ahí cuestiono la utilidad real del periodismo, pero en el sentido positivo. Esto es lo que yo planteo en las charlas para que la gente dé sus opiniones, trato de mantener la esponja de la cabeza elástica para ver si puedo absorber algo y dejar de ser tan bruto, a esto apunto con estas charlas, que nos son exposiciones, sino más bien provocaciones para conversar.

Quién es, qué dice. “Una de las cosas que respeto y quiero rescatar es la percepción, que está adormecida, tenemos adormecida la percepción y yo trato de conservar mi intuición fresca para enfrentarme a un público y entender que necesita esa gente, que quiere y no disertar sobre lo que yo quiero, no llevo nada preparado, a veces arranco silbando, cantando, con algo que se me ocurra”, explicó Quique Pesoa cuando se lo consultó acerca de los preparativos pre-charla.

–Lo presentan como periodista, locutor, músico y vitivinicultor, entre tantas cosas. Si usted tuviera que hacer su propia presentación, ¿cómo la haría?

–Eso también es cierto porque soy esas cosas, pero no podría definirme, porque metería la pata. Porque de a ratos soy eso y de a ratos soy padre de familia, y también soy un tipo al que le gustan las armas y cuando digo eso la gente se desencanta, pero voy al campo a cazar no porque cazo más, me dejó de gustar, pero hago tiro al blanco, me gustan las armas como instrumento, o sea que también soy eso que causa rechazo, y también me gusta hacer vino, otras cosas. Sigo con la misma curiosidad que a los 15, observo todo, trato de que las cosas no me pasen desapercibidas, soy un tipo que trata que las cosas no le pasen desapercibidas, esa es una definición, trato de seguir jugando, me gustan los faroles sol de noche, me gusta a la mañana, en la hostería sentarme con la guitarra y silbar con las melodías, hacer música con la gente. Eso, pero no me puedo presentar con una frase.

–¿Y qué otras cosas le gustan?

–Tengo la costumbre de no dejar pasar las cosas, sigo con esa filosofía. Yo tendría que decir, a los 60, la computación ya pasó, estoy fuera de época y las pelotas que ya pasó, me meto con la computación y aprendo. No necesito abandonar cosas, no hago salto en largo porque también la sabiduría está en no entrar en el pretender hacer cosas que no podés por lo físico. La sabiduría está en vivir con lo que te hace feliz, hace poco pasó un amigo y me dijo que se iba en moto al Machu Pichu y le dije: “te acompaño” y él me contestó “si no tenés moto y no sabés andar” y le respondí: “no importa, la pido prestada y aprendo”. Y así vivo mi realidad todos los días, me dejo llevar por mis placeres.

Fuente: http://www.elargentino.com/nota-143262-Trato-de-que-las-cosas-no-me-pasen-desapercibidas.html

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