lunes, 14 de febrero de 2011

La hora del rey Momo

Después de 34 años el carnaval se revitaliza con el regreso de los feriados del 7 y el 8 de marzo. Los secretos de una celebración que enciende la nostalgia y el entusiasmo de las agrupaciones carnavaleras locales, que desde hace más de 15 años reclaman el regreso del esplendor del rey Momo.

"Es un logro que llega después de más de 15 años de lucha y nos entusiasma un montón. Pero sabemos que la vuelta del feriado es muy reciente y que va a llevar un tiempo que los carnavales vuelvan a ser los de antes", dice Juan Diego Romairone, integrante de la murga platense La Verdulera, una de las tantas protagonistas de las marchas carnavaleras que durante más de 15 años reclamaron el regreso del feriado de carnaval. Ahora, ese feriado se reestrenará el 7 y el 8 de marzo y el dios Momo promete recuperar mucho de su antiguo esplendor. Ese esplendor que Romairone, con 24 años, no vivió y que conoce por el testimonio de sus mayores. Pero esos recuerdos ajenos alcanzan para despertar todos sus entusiasmos.

La vuelta del feriado del carnaval moviliza a comparsas, cuerdas de candombe y murgas (tanto las de estilo porteño como las de estilo uruguayo). El objetivo común es el de lograr que el antiguo festejo recupere su magia, que se había deslucido en los últimos años y que fue mantenida por un grupo de entusiastas que suman centenares.

"Entre murgas, cuerdas de candombe y comparsas, en La Plata se pueden contar decenas de agrupaciones y centenares de integrantes. Para todos, la mayor aspiración es que la tradicional festividad recupere su esplendor, aunque sabemos que el retorno de los feriados es el primer paso y que se necesitan espacios y apoyos para que recupere su fuerza", dicen desde esas agrupaciones.


DEFINIENDO LA AGENDA

Por lo pronto, en este momento en La Plata se define la agenda carnavalera para este año y el festejo motorizó una fuerte apuesta en el interior provincial donde ya se preparan corsos y desfiles en más de 30 municipios de la Provincia (ver aparte).

La pérdida del feriado de carnaval, en el año 1976 y a partir de un decreto de la última dictadura militar, representó un fuerte golpe para esta celebración popular cuyos orígenes se remontan a la antigüedad y que en la Argentina movilizó multitudes en sus época de oro, al son de las orquestas de todos los ritmos y de los pomos de agua que inspiraron juegos en todos los barrios del país.

Los historiadores indican que las raíces del carnaval se hunden en las celebraciones paganas en honor a Baco, o bien en las saturnales y lupercales celebradas por los romanos o las fiestas en honor al buey Apis que celebraban los egipcios.

En los países de tradición cristiana, la celebración fue adaptada como el paso previo a la cuaresma, festejándoselo tres miércoles antes del miércoles de Ceniza, que en el calendario cristiano da inicio a la cuaresma.

En la Edad Media, cuando los países cristianos vivían la religión con singular rigor, la festividad carnavalera sobrevivió con sus juegos, banquetes y diversiones. La etapa admitía los excesos en la comida y en la bebida, como una forma de fortalecerse para enfrentar los rigores y las privaciones de la cuaresma.

Durante los tiempos de la Colonia se incorporó la costumbre de disfrazarse en lugares públicos con el objeto de gastar bromas a los que pasaban.

La costumbre tuvo tanta fuerza en esta época que los reyes intervinieron para prohibirla o permitirla. Así, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras, al igual que Felipe II, mientras que Felipe IV decidió volver a aprobarlas.

Actualmente, el carnaval es el símbolo de ciudades como Venecia, Río de Janeiro, Oruro, Gualeguaychú y Santo Domingo, entre tantas otras que convocan a turistas de todo el mundo por las características distintivas que adquiere la tradición carnavalera en cada lugar.

En nuestro país y en nuestra región, el carnaval fue el epicentro de los bailes más populares y de los juegos con agua y los disfraces en las calles de los barrios durante su época de oro.

Al mismo tiempo, ese paréntesis de libertades acentuadas, alumbró más de un romance e iluminó la carrera de muchos artistas populares.

Todo ese esplendor es el que, los más entusiastas devotos del carnaval esperan que se recupere con el regreso de los feriados.

Una aspiración que, creen, llevará su tiempo hacer realidad en una época en que las costumbres y las modas han cambiado y mucho.


Provincia y Ciudad movilizadas por los festejos

Mientras la movida carnavalera recobró mucho de su antiguo esplendor en el interior provincial con el regreso de los feriados, en La Plata se elabora por estos días una agenda oficial de festejos.

Se estima que en todo el territorio provincial más de 30 municipios preparan sus corsos y desfiles. En ese marco, localidades como Lincoln hace del tradicional festejo un atractivo turístico.

También Mar del Plata tendrá sus celebraciones de carnaval hasta el 6 de marzo y en Tandil son 24 las murgas que se preparan para actuar.

A la larga lista de municipios que ya trabajan en los festejos se suman el Partido de la Costa, Bragado, Dolores, Los Toldos, 25 de Mayo y Saladillo.

Más cerca de La Plata, los tradicionales corsos de Bartolomé Bavio y Verónica prometen alcanzar una convocatoria especial con el regreso de los feriados carnavaleros.

En el primero de los casos están programados para los domingos 13 y 26 de febrero y 6 de marzo en la antigua estación ferroviaria de la localidad situada a 40 kilómetros de La Plata.

En Verónica, en tanto, piensan convocar más de 3.000 personas por noche y se realizarán todos los viernes y sábados que le quedan al mes, mientras que el domingo 20 se prevé el Corso Infantil.

En La Plata los festejos tendrán su cuota de actividad oficial, aunque todavía no está definida. Uno de los escenarios que se baraja para que desfilen murgas, cuerdas de candombe y comparsas es el eje histórico de Meridiano V con foco en el Centro Cultural Estación Provincial, de 17 y 71.

Fuente: http://www.eldia.com.ar/edis/20110213/revistadomingo0.htm

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