lunes, 28 de abril de 2014

El rescate de las obras clásicas del Teatro Nacional

Esta mañana en el programa de cada lunes, charlaron con Pablo Pawlowicz, director del Taller de Teatro de la Universidad Nacional de La Plata.


Gabriel Mariotto: Vos sabés que el otro día estábamos caminando por La Plata y nos encontramos con este compañero que está aquí con nosotros, con Pablo Pawlowicz, quien es Director del Taller de Teatro de la Universidad Nacional de La Plata. Nos contaste algunas cosas en la naesqui donde nos encontramos y te invitamos a que vengas a compartir con nosotros y con todos los oyentes, esta tarea de llevar adelante la producción de obras y ponerlas en funcionamiento, ponerlas en el escenario y convocar a distintos sectores de la comunidad, de los alrededores de La Plata misma.

Pablo Pawlowicz: Así es, sí, gracias Gabriel por invitarnos. El Taller de Teatro de la Universidad es un lugar que fundamentalmente está abierto a la comunidad. Pertenece a la Secretaría de Extensión Universitaria y trabaja con gente de la comunidad. En estos 28 años que llevamos ya trabajando, nos encontramos en los últimos años con una realidad a la que le queremos hacer frente. Queremos ofrecer a los alumnos de las escuelas secundarias de la región y de la provincia, la posibilidad de que puedan ver nuestros clásicos nacionales, nuestras obras de teatro clásicas nacionales de forma gratuita. Creemos que es fundamental que puedan verlas, porque los conflictos que tienen esas obras clásicas siguen vigentes, y el teatro como un hecho vivo, puede mostrar esa realidad.

GM: ¿De qué estamos hablando, de Armando Discépolo o de Gregorio de Laferrere, Vacarezza?

PP: Exactamente, todo eso. Vacarezza y el Conventillo de la paloma, hablamos de Babilonia de Discépolo, de Mateo.

GM: ¡Qué bueno, que maravilla! El grotesco ese es tan característico de nuestra idiosincrasia.

PP: Sí, y también el teatro como hecho vivo. Nosotros tenemos la función clásica de los sábados para público en general.

GM: ¿Qué están dando ahora Pablo?  

PP: Ahora estamos montando nuevamente, creo que Babilonia de Discépolo.

GM: Esa es la ‘Babel total’ que dio origen a nuestra expresión cultural.

PP: Dicen que es la obra nacional. El himno y el ceibo, bueno, Babilonia es la obra nacional.

GM: Armando contó que es de Enrique. Ahí Norberto Galasso establece esos aportes de comedia sobre el drama, son los aportes de Enrique sobre los textos originales de Armando.

PP: Sí, y lo que nos pasa es que intentamos mostrar esas obras los días de semana en los colegios, y lo que nos encontramos es que muchos de los chicos que venían jamás habían ido al teatro, era su primer experiencia, quizá la única que tenían. Así que la experiencia fue impresionante.

GM: A nosotros cuando nos contaste esa producción y la disponibilidad de la Universidad en convocar a los colegios rápidamente nos entusiasmó, porque vamos a articular desde el Senado el transporte, junto con el Ministerio de Educación de la Provincia para que los chicos lleguen a la función. Así que hay que establecer los días, el horario, y nosotros ayudamos desde el Senado para sistematizar esas funciones.

PP: Sí, esa es la tarea.

GM: Es muy importante. Además vamos a ir a verla nosotros también. Porque lo mirás siempre desde hoy, es arte en estado puro y lo mirás desde hoy y dan señales muy importantes. ¿Que otras obras han hecho o tienen en carpeta Pablo?

PP: Mirá, ahora estamos montando el Conventillo de la paloma y tuvimos un éxito bárbaro. Estuvimos 5 años trabajando con esa obra, casi 20 mil espectadores.

GM: Vacarezza en estado puro.

PP: Sí, somos hijos de los barcos dijo alguien. Ahí aparece. Y “el organito” de Discépolo también.

GM: Qué bueno, que linda producción, que sentido el perfil de la selección de las obras. Porque uno a veces va a la calle Corrientes y no hay autores nacionales. Hay muchas obras de autores de otras latitudes que están muy buenas, pero no están mechándose con autores nacionales y esto es realmente un problema de orden cultural. Cuando se va Discépolo, cuando se va Vacarezza… por supuesto que hay un público y hay un nuevo público que se enamora de esa estética.

PP: Sí, pero es necesario ver los clásicos nuestros también. Los títulos que nombramos recién son fundamentales. Pueden estar las nuevas tendencias pero los clásicos tienen que estar.

Martín García: Es como el helado de chocolate o de frutilla, tienen que estar. Vos podés inventar un gusto cielo o ensalada rusa. ¿Cómo es?

GM: Es buena la oferta de la Universidad. Te agradezco Pablo. ¿Dónde está el teatro?

PP: Estamos acá a dos cuadras, somos vecinos. 10 entre 54 y 55.

Vito Ascolesse: ¿Y la capacidad?

PP: 100 personas. La ambición es llegar el próximo semestre a 10 mil chicos.

VA: Ahí funcionaba la primitiva Escuela de Periodismo.

PP: Claro, cuando lo compró la Universidad, sí. Pero desde el año 1986 funciona el Taller de Teatro.

GM: Perfecto. ¿Y este sábado hay obra?

PP: Este sábado no. Estamos justo montando la próxima.

GM: Bueno nos avisás cuando arranca y vos nos marcás las fechas donde es posible convocar a los colegios así hablamos con la Ministra de Educación de la Provincia y articulamos primero con los colegios de La Plata  y sus alrededores, y después con el resto de la provincia de Buenos Aires.

PP: Es muy importante esto Gabriel, muchas gracias.

GM: Con los profesores de literatura, los profesores de lengua, que sirva como disparador. Primero el entretenimiento y el disfrute de la obra y después la reflexión de acuerdo a los disparadores que surgen luego de presenciar el acontecimiento teatral.
Gracias Pablo, nos vemos.

Pablo Pawlowiz, Director del Taller de Teatro de la Universidad Nacional de La Plata, vecino ocasional, nos cruzamos en la esquina y hoy estamos compartiendo este momento.

VA: Eso es por tanto callejear.

GM: A mí me gusta andar.

VA: Tenés que explicar lo que es la naesqui, porque alguien va a pensar que es una sigla.

GM: La naesqui es una esquina pero en el conurbano. 

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