miércoles, 9 de mayo de 2012

Espíritu de lucha

Espectáculos / DEMO 110/ 22. Este sábado, Ánima Urbana presenta Crudo, un disco que destila poder, convicción y unión; y antes del show hablan del CD con nosotros.

09.05.2012 | 12.19

Por Ramiro García Morete

DEMO 110/ Ánima Urbana

“La esperanza perdió la confianza/ El rencor va buscando venganza/ Si sus sueños se queman, nuestros sueños se queman/ ¿Y dónde estás vos?” (“Vientos”). En ciertas instancias, ese extraño e insensato devenir que es la vida, nos sitúa en complejas encrucijadas. Y no porque veamos el mundo tal cual es: despiadado, hostil, oscuro y cruel. Siempre fue así. El punto es cuando somos nosotros quienes comenzamos a ser gobernados y apoderados por ese manto de sombras. Pero bien se sabe -como supo decretar un filósofo- que la adversidad es ocasión de virtud. Y allí es donde Ánima hace gala de su nombre, apelando a su inquebrantable espíritu para librar pequeñas y grandes batallas en base a la unión, la convicción… y la música, ante todo.

Crudo se llama la flamante placa que presentarán el 12 de mayo en el Teatro Café Concert (43 e/7 y 8) a las 21 y crudo es el panorama que describe este disco contundente y directo, erigido sobre certeros ensambles de bajo, guitarra y batería, con matices pero sin perder el foco de un sonido directo, en el que cada palabra recurre claramente a un universo adverso, pero finalmente redentor. Banda con mucho rodaje y esfuerzo, Ánima Urbana materializa en esta placa no sólo su mejor trabajo sino la concreción de un sonido anhelado y coherente que cobija hard rock, funk y hasta algún sutil elemento folclórico.

Gabriel Failla, vocalista y bajista de la banda que completan Martín Molfino (guitarra), Santiago Sanguinetti (batería) y Amalia Aguirre (coros) introduce: “Pusimos primero el nombre: Crudo.Y después sabíamos de qué íbamos a hablar. Por la manera de componer, sabíamos de qué iba a tratarse y cómo iba a ser. Así que se basó todo en esa palabra. Desde la tapa, las letras, la música, la manera de grabar… todo se basó en crudo.”

En primer lugar, la crudeza se percibe en el oído: “Queríamos sacar lo mejor nuestro y lo más real. Aportarle mucho al sonido de lo que vamos aprendiendo, pero que suene bastante a recital. Y bueno, gracias a nuestro sonidista, el Cana San Martín, que hizo la mezcla y mastering, se logró sacar esa esencia que nosotros siempre buscamos. Él es un riñón de la banda.”

Contrariamente a lo que podría suponerse a la hora de buscar un sonido “crudo” , “grabamos como siempre, en pistas. Eso de grabar todos juntos está buenísimo, pero si vos te focalizas y te mentalizas, se puede. Sancho toca solo al batería, sin voz ni guitarra de referencia, nada. Pero el tipo se pone a tocar para grabar y piensa que está en River. Y cuando vos escuchas la bata tiene el ataque y la potencia que tiene que tener el vivo. Eso nos da ventaja… y también tener un lugar para poder grabar y practicar mucho. Sabemos comos sacar ese sonido.”

Gabriel reconoce que en relación al primer disco, “estamos mucho más maduros en varios aspectos.” Sobre todo en lo personal. Entonces el vocalista narra, abierta pero enteramente. “Nosotros después de que presentamos el disco pasamos por un momento bastante complicado. Falleció mi hermana a las pocas horas de presentar el disco. Entonces estuvimos mucho tiempo sin tocar… nos costaba agarrar el instrumento. Pensá que después de una presentación que venías allá arriba… a mí se me fue el mundo. Entonces de ahí para adelante fue otra historia: la vida nuestra cambió mucho, la manera de componer, de escribir letras. En el otro disco hay letras que son medio románticas… el sonido es duro pero las letras son medio romanticotas… Estas son crudas.”

“Y créeme y créeme que ya no miento más/ Y la verdad me trae problemas.” Si bien las líricas podrían haber expresado resentimiento, más bien enfocaron a decir las cosas claramente, aunque duela. Como si dijeran “las cosas son así. Hay una salida igual. Si no no estaríamos tocando, nos hubiésemos separado. Las letras son duras, pero te dejan una punta. El disco abre con un tema que se llama 6.25. Habla del horario en el que a mí me llamaron para avisarme lo que sucedió. Pero te deja una punta. 'Puedo reír, puedo llorar, puedo matarme en soledad/ puedo sentarme a ver las flores/ pero nada devolverá'. Como que puedo tirarme abajo y no va a servir para nada. La vida continúa, tenemos que seguir y lo hicimos como banda. Y como amigos más que nada.”

Ese aplomo se nota también en “la forma de cantar. No sé si me lo dio el tiempo, los recitales… También ayudó el estudio en el que grabábamos: que yo lo que expresaba lo podía decir tranquilo. Vos escuchas y se nota lo que estoy diciendo. Cerrás los ojos y ves lo que estoy diciendo.”

Para el armado de esta placa de 12 temas y una intro, hubo material considerable para seleccionar. “Ánima compone todo el tiempo. Teníamos temas viejos que quedaron fuera del primer disco, de repente se nos abrió la cabeza y en un corto plazo teníamos muchas. Entonces en un momento tuvimos que agarrar y decir: bueno, esta son las que van, las que cierran. Las otras hay que dejarlas un tiempo y ver cuando es el momento para sacar. Somos muy amigos y de hablar mucho. Los temas vienen casi siempre de una criolla, una letra, una melodía…”

Desde el festejado compilado de viajes con Vilma Palma y Topo Giggio hasta Tool, desde Limp Bizkit al Indio Solari, los músicos de Ánima Urbana son muy afines a asistir a conciertos de otras bandas. “Hay bandas de acá, quizá de otro estilo, pero que tienen cosas re contra buenas… que no se asemejan a lo nuestro pero nos encanta.”

Tras la presentación de este sábado están en carpeta conciertos en Córdoba, la Costa, quizá Uruguay y algunos lugares más. Gabriel, de 36 años, aguarda con alegría y se ríe de todas las veces que dijo “toco hasta acá y largo. Pero me miento… son todas mentiras. Porque lo llevo en la sangre. Por más que quiera no puedo. Es parte de uno. Yo no busco vivir de la música, porque con el tiempo te das cuenta que te da otras cosas. Te da una riqueza que no viene por la plata. A mi me pasa eso.”

Al parecer sus sueños no se queman ¿Y dónde está Ánima ? “Llegando a algún lugar, abriendo ventanas.” En fin: un poco de luz en un mundo tan oscuro, hostil y crudo.

Fuente: http://diagonales.infonews.com/nota-180228-seccion-114&Redirect=false-Espiritu-de-lucha.html

No hay comentarios.:

Publicar un comentario