domingo, 10 de noviembre de 2002

El oficio de mantener vivos los recuerdos

TEATRO / BALANCE

Con las salas llenas (participaron 6 mil personas), culminó ayer el I Festival de Teatro y Memoria, que presentó una programación variada y algunos espectáculos de jerarquía

Por Ana M. Tótoro
Especial para Hoy

La Comisión por la Memoria de la provincia de Bs. As. organizó el 1er. Festival Teatro y Memoria, con la idea de abrir un espacio para la reflexión del pasado reciente, siendo el teatro el vehículo de expresión elegido. Una serie de talleres gratuitos dictados por prestigiosa gente de teatro, así como las entrevista abiertas ofrecidas por Audivert, Veronese y Pavlovsky despertaron el interés de muchos platenses, que además se volcaron a los espectáculos ofrecidos (en su mayoría a sala llena), conformando una movida pocas veces vista en la ciudad. El éxito se debe, en gran medida, a la acertada selección de espectáculos ofrecidos, que responden a estéticas distintas y, por lo tanto, se dirigen a públicos también distintos.

El encuentro contó, además, con una amplia difusión y precios populares que resultaron accesibles. Una serie de obras estrenadas en BsAs. en los últimos tiempos y que de alguna manera se refieren a la temática del Festival o apuntan a cuestiones políticas y sociales, una propuesta uruguaya y otra chilena, acompañaron a dos grupos platenses seleccionados.

Para los amantes del teatro tradicional, que privilegia al texto por sobre los demás signos, llegó la exitosa Copenhague, dirigida por Carlos Gandolfo y con tres brillantes actuaciones (Berdaxagar, Gené y Segado) ,que plantea el dilema moral ante la utilización de la bomba atómica .Una puesta interesante en la que el contenido científico se resuelve de manera que no abruma al espectador.

En tanto, un viejo edificio teatral que están a punto de derribar es el pretexto para reflexiones sobre el teatro y la vida, que propone El cerco de Leningrado de Sanchís Sinisterra. Este espectáculo permitió disfrutar con una actriz de excelencia como lo es Lydia Lamaison,acompañada por una eficaz Alejandra Boero.

En el terreno de lo popular, el Grupo Catalinas Sur, dirigido por Ademar Bianchi, volvió a La Plata con Fulgor Argentino, que presenta los avatares de cien años de historia reflejados en un salón de baile. Sin actores profesionales, la compañía logra contundencia y cuidadoso tratamiento de vestuario y elementos escenográficos, que acompañan el despliegue en actuaciones, bailes y canciones.

Mientras que de la generación de dramaturgos jóvenes que trabajan en la búsqueda de un nuevo lenguaje teatral estuvieron presentes, con éxito distinto, Tantanian y Veronese. El primero presentó Cine quirúrgico, un experimento teatral que mezcla actuación, cine y música pero no consigue la eficacia de productos anteriores.

Mujeres soñaron caballos, en tanto, mostró a un Veronese contundente con un texto realista que sacude sin golpes bajos. En un grupo de sólidos actores reencontramos a Julieta Vallina, una actriz platense que demostró un marcado crecimiento actoral.

El elenco chileno Gran Circo Teatro, ofreció La Huída, un alegato contra la discriminación a los homosexuales. Con elementos de tortura conocidos en la Argentina de la dictadura, el espectáculo presentó escenas de violencia poco habitual en los escenarios pero resueltas con belleza y precisión.

El conventillo de la Paloma, del Taller de Teatro de la Universidad de La Plata, desplegó el interesante tratamiento escenográfico del patio del conventillo, que da cabida a acciones intensas y permanentes a cargo de inmigrantes de origen distinto y que permiten bucear en el tema de la identidad. Esta obra fue una de las platenses seleccionadas junto a Alfredito, escrita por Genovesi y dirigida por Alicia Durán. La dura realidad de los niños nacidos en cautiverio y luego apropiados ilegalmente es un doloroso alegato que, sin embargo, deja alguna puerta abierta a la esperanza.

En el terreno de los unipersonales, Dr. Peuser sirvió para reencontrar a Carlos Belloso, actor de larga trayectoria en el off porteño antes de ser descubierto por la televisión, en un despliegue de recursos poco habitual.

En síntesis: un evento de jerarquía que movilizó a los platenses y que esperamos pueda repetirse.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2002/11/10/pdf/22.pdf

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