viernes, 5 de julio de 2013

Tanguito mío

Viernes 05 de julio de 2013 | Publicado en edición impresa

Platea infantil

Por Juan Garff  | LA NACION

El conventillo, eje de la puesta

Ficha técnica: Tanguito mío / Libro, dirección y coreografía: Gastón Marioni / Música: Tato Finocchi / Escenografía: Martina Urruty / Vestuario: Kitty Di Bártolo / Intérpretes: Fermando Dente, Agustina Vera, Diego Mariani, Vanesa Butera, Tiki Lovera, Guido Botto Fiora, Luciano Guglielmino, Juan Pablo Pereira y Hernán Matorra / Sala: Teatro Maipo, Esmeralda 443 / Funciones: sábados y domingos, a las 16 / Nuestra opinión: muy buena

Entre las abigarradas viviendas del conventillo se tejen historias de grandes ilusiones y pequeñas mezquindades de los inmigrantes recién llegados de las latitudes más diversas. También viven allí sus hijos, tironeados entre las tradiciones familiares y el espacio común del juego compartido ya como pequeños porteños. Entre ellos surge una historia de amor puesta en riesgo por los intereses de los adultos. La llegada del panadero italiano con su bella hija es el factor desencadenante de las dos líneas argumentales paralelas, la de los adultos y la de los niños, cuyos cruces disparan el conflicto.

Sobre los rasgos marcados por el sainete y el tango, se desarrolla a partir de allí en Tanguito mío una trama que hilvana de modo inteligente los estereotipos del guapo, el tano, el turco y la rusa, replicados con nueva frescura en la generación de sus hijos. Fragmentos de tango prestan su letra al libreto como si hubiesen sido escritos para el caso. Ágil, con humor y atractivas interpretaciones vocales -sobre todo de Fernando Dente (Tanguito) y Vanesa Butera (Sarita)-, se arma una comedia musical sin desperdicio.

Al compás del dos por cuatro se enreda la situación hasta adquirir casi ribetes de un Romeo y Julieta de La Boca. Pero la complicidad solidaria de la banda de chicos supera en este caso las rivalidades de sus adultos y encamina una salida que pone a salvo la felicidad infantil y pone en vereda al menos por un rato la miopía de sus padres.

La obra, estrenada por el autor y director Gastón Marioni con otro elenco dos años atrás en La Plata, logra eludir la zona de riesgo de la nostalgia al poner claramente el acento en el protagonismo de la generación joven, interpretada con particular eficacia por Dente y Agustina Vera en los roles de la pareja central. En torno a ellos aporta lo suyo el histrionismo de Diego Mariani como el turco Rasúl y Hernán Matorra como el guapo dueño del conventillo. Tiki Lovera, Guido Botto Fiora y Luciano Guglielmino completan un elenco sin fisuras, en tanto que Hernán Matorra le pone música en vivo al escenario.

PIEDRA LIBRE

De un planeta lejano
El Principito en formato de comedia musical, con Alejandro Paker, Patricia Browne y Carlos March. En el Teatro Coliseo, M. T. de Alvear 1125, sábado y domingo, a las 15 y 17.30. $ 80 a 250.
Diabluras
El diablo quiere conquistar a la bella vendedora de manzanas. Rojo, el cuento de Liliana Bodoc, en una notable puesta en escena de Galileo Bodoc. En Hasta Trilce, Maza 177, los domingos, a las 16. $ 50.

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