jueves, 27 de junio de 2013

Manuel Callau: “El artista debe comprometerse con la comunidad a la que pertenece”

La Plata, jueves 27 de junio de 2013

El reconocido intérprete visitó la redacción de Hoy, donde habló sobre el arte, la vida y Yepeto, la obra de teatro que mañana lo traerá a La Plata, ciudad donde comenzó su formación actoral


El reconocido actor Manuel Callau (Gasoleros, Mujeres Asesinas,Lo que el tiempo nos dejó) visita la redacción de Hoy, vestido con remera deportiva, pantalón verde y zapatillas al tono. “¿Hay mate?”, se inquieta, antes de sentarse y comenzar a recordar, por impulso propio, los momentos que lo unen a La Plata:

“Viví épocas gloriosas del comedor universitario durante los ‘70; recuerdo que la policía entraba con los caballos y los cocineros los corrían tirándoles ollas de sopa. En esta ciudad estudié teatro hasta el ’73, cuando me tuve que ir porque empezaron las amenazas”. Pero mañana regresará una vez más para interpretar Yepeto –junto a Abahí Gadda y Francisco González Gil-, la comedia dramática de Roberto Tito Cossa, que ahora dirige Jorge Graciosi.

En diálogo con este medio, Callau habla sobre la obra, el arte y su compromiso como actor, con causas como el siniestro de Once. Yepeto En esta obra que mañana, desde las 21.30, subirá a escena en el Teatro La Nonna (47, esq. 3), el intérprete se pone en la piel de un escritor y docente maduro, enamorado de una joven estudiante de literatura, que a su vez es novia de un joven deportista.

-¿Qué agrega esta versión, a la original, de Tito Cossa?

Lo novedoso es el protagonismo de la mujer; porque en la primera versión ella era mucho más pasiva, objeto de lucha entre los personajes masculinos. Pero en ésta, la mujer opera en esa realidad, no es transformada por los otros. Además, ésta interpretación tiene mucho más humor, mezclado con el drama y eso es algo identitario del Río de La Plata. Su personaje, también es netamente rioplatense: “es un enamorado de la vida, un tipo al que le gusta todo lo que sea vital, que se apasiona por todo –la bebida, la escritura, las mujeres-, y también por la defensa de causas que nos hacen mejores personas”.Arte comprometido

-En ese sentido, se emparenta con usted, que es un actor que defiende esas causas…

Yo pertenezco a una generación que entendía que su destino era cambiar el mundo, aspirábamos a la transformación de este sistema que aún hoy no le puede resolver los problemas al hombre. Es imprescindible reelaborar nuevos paradigmas, porque no puede ser que los presidentes se elijan como una mayonesa y digan que van a hacer una cosa y después se den el tupé de decir “si yo hubiese dicho lo que iba a hacer, no me votaban”. Y el arte no puede sustraerse a esto que ocurre; el arte implica una transformación y si intentamos concitar la atención del público, cuando el pueblo tiene sus dificultades debemos aparecer, tenemos una responsabilidad muy grande con la comunidad a la que pertenecemos.

-Y esa responsabilidad usted la ha hecho palpable en causas como la de Once, a la que acompañó desde un primer momento…

Yo aspiro a entrar en armonía con la comunidad a la que pertenezco. Entonces, tenés que ser muy insensible para no estar del lado de la gente cuando sufre; cómo no voy a estar cerca de la gente inundada de La Plata; cómo no voy a estar al lado de la gente de la tragedia evitable que pudo ser Once o Castelar. Hay que comprometerse, nos tenemos que hacer escuchar, porque sino nos convertimos en rebaño y yo no sirvo para eso.

Algo más que un actor 

Además de la actuación, Manuel Callau ejerce como docente en su Escuela de Teatro ‘El descubridor’ (CABA); acaba de dirigir la obra Marx en el Soho, en la que el actor platense Carlos Weber encarna la figura del filósofo alemán durante su vejez y dotándolo de rasgos desconocidos.

También, es uno de los protagonistas, junto a Ana María Picchio, del filme Cuando yo te vuelva a ver (2013), en el que el cineasta Rodolfo Durán propone una reflexión sobre el amor a partir del reencuentro entre dos personas maduras.

A su vez, Callau confió que está “tomando cursos de timonel, entre estas cosas va mi vida”, detalla, y añade que, por el momento, su trabajo se abocará al teatro y al cine, “porque de la televisión no me llaman, debe ser que estoy envejeciendo”, bromea.

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