jueves, 14 de diciembre de 2017

Lo que el teatro nos dejó

BALANCE 2017

14 de Diciembre de 2017 Publicado en edición impresa Diario El Día

NICO STRATICO (DERECHA) JUNTO A ROBERTO CONTE EN "EL PRINCIPE AZUL", DE 2016

El “Cirque du Soleil” tocó este año una fibra íntima con su “Séptimo Día”. Los canadienses se pusieron generosamente al servicio de un merecido homenaje a la emblemática banda “Soda Stereo”, otorgándoles protagonismo absoluto, para beneplácito de los miles de fans de todas las edades, que colmaron la capacidad del Luna Park, noche tras noche. Una fiesta colectiva y emotiva.

Juan Leyrado estrenó “El elogio de la risa” en el Multiteatro, pieza escrita y dirigida por Gastón Marioni, que luego recalara en el Coliseo Podestá. En este unipersonal, el actor encarna a un personaje que hace un balance de su vida junto a “Susan”, su Musa inspiradora, compañera inseparable. Picardía, ternura, humor, reflexión: un texto que permite el lucimiento de un actorazo.

Otro actorazo (compañero de Leyrado en “Los Mosqueteros del Rey”), Miguel Angel Solá, junto a Paula Cancio, protagonizaron en el Teatro de la Comedia, “Doble o Nada”, de Sabina Berman, dirigidos por Quique Quintanilla. Feroz duelo que gira en torno al manejo (y al abuso) del poder en las relaciones laborales y personales: la ambición desmedida, la manipulación, la discriminación, la envidia, el sexo. Un combo explosivo y una Master Class de teatro.

Marisé Monteiro presentó su “Varón, pa´querte mucho” en el Tándem Bar, del Centro Cultural San Martín, bajo la dirección de Nacho Medina, protagonizada por los hermanos gemelos Ariel y Pablo Juin, dos bailarines excepcionales que integran el elenco de “Sugar”. Provocativa y divertida propuesta, con músicos y cantantes en vivo, en una historia de amor prohibido entre dos tangueros de antaño.

En el Teatro Municipal Coliseo Podestá disfrutamos de un exitazo de taquilla imparable: “El otro lado de la cama”, de David Serrano, con dirección musical de Martín Bianchedi y dirección general de Manuel González Gil. Nico Vázquez, Jimena Accardi, el platense Benjamín Rojas, Sofía Pachano, Sofía González Gil y Francisco Ruiz Barlett, en un musical arrollador, que tiene cuerda para rato.

Otro musical, esta vez para niños: “Canciones para mirar”, dirigido por Gastón Marioni y Damián Mahler. Conmovedor reencuentro con la poética de María Elena Walsh, un clásico que sigue deleitando a varias generaciones.

“Bajo Terapia”: impecable tragicomedia de Matías del Federico, dirigida por Daniel Veronese, con un elenco homogéneo y compacto, que sobrevuela tema sórdidos sin volverse solemne ni trágica El humor como medio para hablar de cosas serias.

“Le prénom”, de Matthieu Delaporte y Alexander de la Patilliére, dirigida en gira por Selva Alemán. Interesante pieza, malograda por una sobreactuación que la vuelve inverosímil. Griterío, corridas, innecesario uso de amplificación, velocidad desenfrenada que se confunde con ritmo. Un éxito digno de mejor causa.

“Casa Valentina”, de Harvey Fierstein, con un José María Muscari que es mucho mejor director
que actor, y dos trabajos descollantes: la glamorosa “Gloria” de Diego Ramos, y la desopilante
“Gogó”, de Roly Serrano. Una mirada “voyeurista” al mundo de los “cross dressers”.

“Todas las rayuelas”, de Carlos La Casa, dirigida por Andrés Bazzalo. Otro animal de teatro, Hugo Arana, junto al notable Esteban Meloni, en una pieza que destila ternura y picardía.

“El pequeño poni”, de Paco Bezerra, dirigida por Nelson Valente. Una pareja contundente: Melina Petriella y Alejandro Awada, y un doloroso alegato contra el bullying escolar. Capo lavoro de ambos.

En la ex - Las Tablas, hoy Escenario 40, vimos unas cuantas propuestas locales. “El nombre”, de la descomunal dramaturga Grisela Gambaro. Medular y conmovedora labor de la actriz Mirta Azzano, dirigida por Paula Boero, La pérdida de la propia identidad, tema tan afín a nuestra historia, lamentablemente.

Otra obra que gira en torno a la identidad perdida es “El día menos esperado”, de Gabriel Ade, dirigida por Fabián Martín, e interpretada por el autor, Leandro Aun y Andrea Roma. Esta última se luce componiendo a una mujer que lucha denodadamente por recordar quién es, qué le sucedió, por qué está donde está, y quiénes son esos hombres que supuestamente la mantienen cautiva.

“Final del juicio”, de otro gran dramaturgo, Tito Cossa, dirigida por Paula Boero, con un elenco integrado por Fabián Martin, Gustavo Sara Espiell y Adrián Di Pietro. Un hombre común, del montón, sometido a un juicio (¿Final?), inmerso en una atmósfera kafkiana. Excelente trabajo de
Di Pietro, en la piel de ese pobre tipo, atrapado sin salida.

“Hasta el velorio que viene”, de Hugo Daniel Marcos, dirigida por Gastón Beltramini. Disparatada
comedia, muy al estilo de “Esperando la carroza”, que divierte con buenas armas.

“La extravagancia”, de Rafael Spregelburd, protagonizada por Andrea Hamamé, bajo la dirección
de Olga Anzolini. Gran trabajo de la actriz, que se multiplica en un trío de hermanas muy particular, enmarcada en una sofisticada y compleja puesta en escena.

En el Taller de Teatro de la Universidad vimos al tandilense Germán Romero, homenajeando al actor, guionista y director Alejandro Urdapilleta, en su espectáculo unipersonal “Pure de Alejandro”, dirigido por Gustavo Lazarte. Histriónico, verborrágico, efectivo, Romero se adueña de la escena con gran versatilidad y solvencia

En la Sala Armando Discepolo de la Comedia de la Provincia disfrutamos de una joya: “Decadencia” de Steven Berkoff, dirigida por Rubén Szuchmacher, brillantemente interpretada por Ingrid Pelicori y Horacio Peña. Otra memorable “Master Class”.

Shakespeare no podía faltar a la cita en esta temporada. Fabio Prado González se puso en la piel de un inolvidable “Yago” en “Otelo”, Saverio Sala de Teatro, dirigido por Nicolás Prado, y acompañado por Omar Sánchez, Florencia Zubieta, Roberto “Mono” Aceto, María Eugenia Massaro y Nicanor Perón.

Visita ilustre en la Sala 420. Nada menos que Eugenio Barba y Julia Verley, del Odin Teatret, dando cátedra con enorme fundamento y experiencia del rol del actor. Un deleite que coincidió con una fecha emblemática: el Día Mundial del Teatro.

En La Nonna, dos actores de raza, Claudio Rissi y Osvaldo Santoro, presentaron “Kilómetro Limbo”, pieza de Pedro Gundesen, dirigida por Luis Romero. Un “tour de forcé”, lacerante por momentos, divertido en otros. Plato fuerte.

En Teatro Estudio vimos “Mapa del Tiempo”, escrita e interpretada por Cristian Palacios, dirigida por Daniela Martín. Una dantesca cosmogonía que remite a los orígenes del universo y al final de los tiempos. Un paisaje desolador, poblado de fantasmas, en el que resuenan ecos de guerras apocalípticas, catástrofes y destrucción.

El Esférico presentó “Tras los pasos de Jekyll & Hyde”. Noelia Almassio, Emilio Berasain y Martín Eliseo Mendivil le ponen el cuerpo a una nueva travesura teatral, divirtiendo y divirtiéndose, como lo han hecho con sus anteriores propuestas.

Tras su estreno en CABA, hizo temporada en Teatro Estudio “La vagina enlutada”, pieza de Walter Ghedin adaptada y dirigida por Gastón Marioni. Judith Gabbani, Ana Padilla, Mónica Salvador, Jessica Schultz y Cecilia Tognola: cinco amigas varadas en una estación de ferrocarril de un pueblo de provincia, tras asistir al velorio del marido de una amiga en común. Un cocktail logrado, con justas dosis de humor, suspenso y dramatismo.

El ya legendario grupo platense “Ridiculum Vitae” divirtió con sus “Ridículas EquivocaNciones”. Nicolás Ciocchini, Pablo de la Fuente, Diego Larraggione y Juan Pablo Piscitelli siguen haciendo humor y música, dos terrenos en los que se manejan como pato en el agua.

Unas líneas finales para despedir a un gran actor que emprendió una gira: Nico Strático, querido como pocos y extrañado por muchosdió una gira: Nico Strático, querido como pocos y extrañado por muchos.