El espectro de todas las obras

 

Las12 - Escenas

Beatriz Catani se desdobla para volcar en una ficción sus archivos creativos.

Por Alejandra Varela                                
19 de diciembre de 2025 


En ese cotidiano de la escritura y de los ensayos para llevar adelante una obra de teatro ocurren una serie de situaciones que parecen invisibles ya que desaparecen del registro final. El modo en que el cuerpo se dispone para la tarea física de sentarse frente a la computadora y armar una historia, el tiempo de concentración y búsqueda de materiales pero también los recorridos, las caminatas y los pensamientos, los modos en que la imaginación trama una vida paralela, una forma de estar ausente mientras vivimos la preparación de una ficción, podrían ser escenas observadas desde algún ángulo impreciso, como si alguien nos siguiera y documentara o como si nosotros mismos pudiéramos vernos como seres a examinar en estado de creación.

En La novela fantasma (Editorial Malisia. Cámara Oscura) de Beatriz Catani se cruzan estos detalles en un registro que, por momentos, se acerca a un diario personal que investiga en las construcciones y desdoblamientos del yo. Con la voluntad de crear un archivo teatral, algo que la directora, dramaturga y actriz platense viene realizando a partir del proyecto atlas, la memoria de sus obras es el tema, el punto de partida y el sustento sobre el cual hacer variaciones de las circunstancias que las hicieron posibles. Esta memoria es explorada también por Beatriz Catani en una serie de performances donde convoca a las personas que han visto sus obras a contar sus recuerdos tanto de la experiencia estético como de alguna situación personal que los llevó al teatro o que les sucedió cuando se dirijan a la función. Esta constelación de escenas que se suceden dentro y fuera del escenario fundan el imaginario de La novela fantasma, un trabajo de tesis doctoral que Catani plasmó en el formato de una novela.

Ese material ficcional deviene ensayo de su propia obra a partir de figuras que se desdoblan: El fantasma, ella y yo dan cuenta de un cambio de punto de vista sobre la misma elaboración estética, la necesidad de verse y pensarse desde afuera para convertirse en cronista de su propio trabajo.

La novela fantasma es también la elaboración de un duelo cuando la persona invocada es Quico García, el dramaturgo y director teatral platense, dueño del Teatro Princesa donde se desarrollaron la mayoría de las últimas obras de Catani y el compañero de la protagonista y autora de esta novela.

Las preguntas que se hace sobre las fotos que mira de sí misma y la tarea de volver a la vida después que esa vida fue capturada por los ensayos y las funciones. El fantasma es el narrador que conecta a Yo y Ella en un desciframiento psicoanalítico, aunque la figura del fantasma es sumamente teatral. Catani hace del fantasma una voz para contar lo invisible que, en esta línea es mucho más introspectiva de lo que parece porque funciona como un procedimiento para desarrollar los pensamientos y estados internos, para dotarlos de imágenes.

“Extremar las condiciones poéticas“ es el objetivo que se impone al momento de escribir (La novela fantasma es también el registro del proceso de escritura del libro que estamos leyendo, de ahí su carácter espectral). El estado de creación es la preocupación por sostener un registro de lo que inevitablemente va a perderse. Catani construye un lenguaje poético para hablar del armado de sus obras y de los procesos que las hicieron posibles. Hay en este libro una filosofía de la cotidianidad de la creación que se desarrolla desde voces ficcionales que son, en realidad, un destripamiento de ese yo que inventa o que se ve sumergido en el devenir de una ficción que se vehiculiza a partir de ella.

El otro fantasma es el Teatro Princesa. Ubicado en La Plata cerca de la terminal de micros, el espacio fue creado en el siglo XIX, funcionó como templo masón y como astillero. Fue el territorio de creación de las obras de Quico García y de Beatriz Catani hasta la muerte de Quico y la decisión de sus hijos de venderlo. En la autora de esta novela el duelo se multiplica, hacia la persona amada y hacia ese espacio absolutamente único que propiciaba también aventuras teatrales inéditas por su configuración, por la pregnancia que generaba en el público.

La novela fantasma es un ensayo ficcional pero a la vez sumamente verídico de todo aquello que rodea a la materialidad de una obra y para concretarlo Beatriz Catani necesitó dividir a la persona que narra como un modo de verse a la distancia pero también de hacer dialogar momentos de su vida que en la configuración del texto establecen alianzas con otras ficciones posibles, con otras aventuras, con obras que tal vez quedaron inconclusas y que vuelve en la voluntad de establecer un archivo de lo incapturable.

La novela fantasma se presenta este viernes a las 19 en el Centro de Artes de la UNLP (La Plata).

Se consigue en las librerías: La Libre, Chacabuco #917, San Telmo (CABA). Malisia, diagonal 78 #506, Rayuela libros, Plaza Italia #187, Big Sur, calle 55 #555, Librería Mascaró, diagonal 73 #960) La Plata) y City Bell Libros, 13 c #246 entre Cantilo y 473 bis

Fuente: Página 12 - Las 12

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