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domingo, 29 de diciembre de 2024

Las tablas le hicieron fuerza a la motosierra

 Balance de teatro 2024 en la ciudad de Buenos Aires


En un año con fuerte retracción del consumo y un ataque inusitado al campo de la cultura, la caída de la actividad teatral fue sólo del 11%.

Por Candela Gomes Diez

Mercedes Morán e Imanol Arias estrenaron Mejor no decirlo.
Imagen:  Alejandra López.

El teatro da pelea. En un año que combinó una fuerte retracción del consumo con un ataque inusitado al campo de la cultura, la escena teatral resistió los embates con una amplia programación de obras. Durante la Temporada 2024, el circuito comercial expandió su oferta con un récord de propuestas mientras que, siguiendo la tendencia de años anteriores, las salas independientes sufrieron más que ningún otro sector el combo letal de los tarifazos y la pérdida del poder adquisitivo del público.

Teatro comercial

Según un relevamiento de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales (AADET), durante 2024 se alcanzó un total de 2,5 millones espectadores de teatro en la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, el período tuvo una disminución acumulada del 11% de espectadores en relación a 2023, un porcentaje que igualmente representa un volumen de actividad por encima de los niveles prepandemia. A su vez, tomando de referencia también el año anterior, se observó que el nivel de actividad creció un 6% en relación a la cantidad de funciones, y la oferta resultó la más elevada de los últimos 7 años.

“Cuando tuvimos 25% de inflación en diciembre, y una gran incertidumbre, en Mar del Plata la actividad cayó cerca de un 30% menos porque allí Carlos Rottemberg se puso al frente de una política de 'Precios Amigables'. Y luego, a partir de abril, comenzó a recuperarse la actividad y tuvimos un 11% de caída anual, número que quedó por debajo de la caída del consumo general, algo poco habitual ya que los consumos culturales y el entretenimiento suelen caer por encima de esa variable”, apunta Sebastián Blutrach, dueño de El Picadero y presidente de AADET.

Contra todos los pronósticos, la actividad teatral estuvo por encima de las expectativas en el marco de una crisis que erosionó el poder de gasto de la clase media. “Nuestro sector salió muy fortalecido pospandemia porque encontrarse en vivo con los artistas es un hecho único e irrepetible y eso es algo altamente valorado”, explica Blutrach, que define al ciclo que finaliza como “un buen año teatral” que superó en número de espectadores a las temporadas 2017/2018.

Con cinco décadas de experiencia al frente de la producción de obras, Carlos Rottemberg acompaña el optimismo de su colega. “Que el teatro haya tenido una caída menor en relación al consumo de otras actividades es un buen dato. Y creo que esto se dio porque hubo más jugadores importantes haciendo teatro”, analiza el productor que está al frente del Multiteatro Comafi. Y es que la falta de producción audiovisual en el medio televisivo durante el año transformó al teatro en el refugio de muchos artistas.

Precisamente, la presencia sobre tablas de grandes figuras fue una de las características más salientes en un circuito comercial en el cual, como siempre ocurre, predominó la comedia. El Multiteatro fue el lugar de reencuentro de la recordada dupla televisiva conformada por Soledad Silveyra y Osvaldo Laport, quienes protagonizaron, junto con Julieta Ortega, La fuerza del cariño, adaptación de la película homónima de 1983, ganadora de cinco premios Oscar. Con la dirección de Corina Fiorillo, la obra puso el foco sobre el vínculo de una madre y una hija con personalidades muy diferentes.

En la misma sala, se estrenó Exit, con la actuación de Nancy Dupláa, Juan Pablo Geretto y Fernanda Metilli, dirigidos también por Fiorillo. Con una crítica al sistema laboral actual, la puesta indagó en todo lo que se puede generar en las personas cuando su empleo está en riesgo. Y, sin dudas, la perla de la temporada en ese espacio fue Prima Facie, que contó con la interpretación de Julieta Zylberberg y la dirección de Andrea Garrote. La pieza, en formato unipersonal, trascendió por su potente alegato contra la violencia sexual.

El Teatro Picadero, por su parte, tuvo sus platos fuertes. Al inicio del año, se la pudo ver a Marilú Marini con una interpretación exquisita en El corazón del daño, un monólogo adaptado de la novela de María Negroni, y dirigido por Alejandro Tantanian, que tuvo como columna vertebral la compleja historia entre una hija y su madre. Y en una búsqueda similar en torno al vínculo materno-filial, se vio La madre, de Florian Zeller, con los protagónicos de Cecilia Roth y Gustavo Garzón.

Julieta Zylberberg fue dirigida por Andrea Garrote en Prima Facie. Imagen: Nacho Lunadei 

Siempre con el humor como herramienta, pero sin resignar profundidad y sensibilidad, en El Picadero se presentó también Parlamento, de la aclamada compañía Piel de Lava, integrada por Elisa Carricajo, Pilar Gamboa, Laura Paredes y Valeria Correa, quienes encabezaron un espectáculo explícitamente político que dialogó con la actualidad y expuso las miserias de la ultraderecha. Y, entre las novedades, se destacó Quiero decir te amo, nueva puesta de Mariano Tenconi Blanco que puso en escena a Violeta Urtizberea y Lucía Adúriz para interpretar una particular historia de amor epistolar.

Juntos por primera vez, y dirigidos por Claudio Tolcachir, Mercedes Morán e Imanol Arias estrenaron Mejor no decirlo. El trabajo del dúo se destacó en una de las comedias del año, en la cual compusieron a un matrimonio con muchos años compartidos. Y en el mismo complejo, Julio Chávez presentó Lo sagrado, otra de sus obras escritas en coautoría con Camila Mansilla. Allí, el reconocido actor se puso en la piel de Rafael, un introvertido escritor, en una pieza que propuso definir los límites de aquello que cada persona entiende por sagrado.

Los musicales esquivaron la crisis con una expansión sin precedentes en el país. Y el fenómeno fue tan notable que en la cartelera porteña convivieron una multiplicidad de propuestas con grandes producciones (School of Rock; Mamma Mía!; Legalmente rubia; Come from Away; Rent; El Principito; Casi normales), otras medianas (Forever Young; Despeinada; Waterloo; Una película sin Julie; Gwen) y muchas en el off (Fausto, tragedia musical; Cita a ciegas; Vestido de mujer; María, es Callas; Proyecto Garland). En ese marco, y hacia el final de la temporada, Elena Roger, una de las referentes del género, se sumó al boom con Mina... che cosa sei?!?, espectáculo que rinde tributo a la cantante italiana Mina Mazzini y que creó en 2003 junto con Valeria Ambrosio. Con sólo cinco semanas en cartel, el reestreno en el Lola Membrives obtuvo una gran convocatoria.

En medio de los porcentajes y balances numéricos, Blutrach pone especial énfasis en la unidad de los artistas frente a los numerosos cuestionamientos del gobierno hacia la cultura. “Cuando atacan al sector y a nuestras leyes y ecosistema, somos muy orgánicos y sabemos responder. Estamos unidos y trabajamos para que no se desfinancie al teatro independiente, con el convencimiento de que los apoyos son generadores de nuevas producciones que devuelven esa inversión con puestos de trabajo de calidad. Además, sabemos que nuestra actividad potencia otros consumos. Se instaló que la cultura vive de subvenciones y eso no es verdad. La cultura es generadora de riqueza, puestos de trabajo, identidad y autoestima”, define el productor.

Teatro oficial

El circuito oficial tuvo una agenda propia en la cual se combinaron los clásicos de siempre con propuestas más contemporáneas. Así lo resume Alberto Ligaluppi, director del Complejo Teatral de Buenos Aires (CTBA): “En un contexto complejo, no dejamos de apostar con una clara convicción basada en la mezcla de lo clásico y lo moderno en los diferentes ámbitos. Como resultado, la cantidad de público aumentó un 30 por ciento con respecto a 2023. Estrenamos varias obras, con grandes creadores, tanto en el ámbito internacional, como en el local. Y nos embarcamos, por primera vez, en el desafío de programar una obra del CTBA en Mar del Plata (Cyrano), asumiendo los riesgos que conlleva semejante apuesta, y teniendo claro que un teatro pujante es una oportunidad única de expandir y compartir nuestras creaciones con nuevas audiencias”.

El Teatro San Martín se convirtió en el epicentro de los títulos más resonantes. Alejandro Tantanian estrenó su versión libre de Eduardo II de Christopher Marlowe. Con el ambicioso título de El trágico reinado de Eduardo II, la triste muerte de su amado Gaveston, las intrigas de la Reina Isabel y el ascenso y caída del arrogante Mortimer, la pieza propuso una reflexión sobre los crímenes de odio asociados a la identidad sexual. Allí, también subió a escena La gran ilusión, comedia ambientada en los años '50 y escrita por el autor napolitano Eduardo De Filippo. Con dirección del catalán Lluís Pasqual, la trama puso en cuestión los límites entre realidad y ficción.

El dramaturgo y director franco-uruguayo Sergio Blanco, que supo conquistar al público local con Tebas Land y La ira de Narciso, presentó Tierra, una puesta en la cual volvió a explorar el terreno de la autoficción con el interés puesto, esta vez, en el proceso del duelo frente a la muerte de un ser querido. Y el arte de los títeres encontró su lugar para lucirse con Bimba, una biografía escénica sobre Adelaida Mangani, directora del Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín, con dramaturgia y dirección de Mariana Díaz.

Alejandro Tantanian estrenó su versión libre de Eduardo II en el San Martín. Imagen: Carlos Furman

Por otro lado, en el Teatro Nacional Cervantes se vivió un homenaje muy especial a Roberto “Tito” Cossa, cuya muerte, el pasado 6 de junio, coincidió con el estreno de Un guapo del 900, el clásico de Samuel Eichelbaum adaptado por él y dirigido por Jorge Graciosi. En la imponente sala María Guerrero, público y artistas se dieron cita para recordar al gran dramaturgo. Y con el estreno de Chin Yonk, se rescató la figura del compositor bonaerense afrodescendiente Zenón Rolón que puso música a la obra escrita por Enrique García Velloso. Mezcla de opereta y candombe rioplatense, la pieza subió al escenario principal del Cervantes, revisitada por Sebastián Irigo y Fernando Albinarrate.

Con gran despliegue, desembarcó Las lágrimas de los animales marinos, escrita y dirigida por Toto Castiñeiras y con un excelente trabajo de Guillermo Angelelli en el papel protagónico. Interpretada por un nutrido elenco de actores y performers, la propuesta reconstruyó una historia familiar entre un abuelo y su nieto. Y en la misma línea de sus trabajos anteriores, con fuerte presencia de los animales y una atmósfera pueblerina, el director y dramaturgo cordobés Franco Verdoia estrenó Matar a un elefante. 

Teatro independiente CABA

Como en años anteriores, la inestabilidad económica golpeó con mayor fuerza en el teatro independiente. “Fue un 2024 complicado. El promedio del público de todas las salas bajó y el promedio del valor de las entradas no se pudo aumentar al mismo ritmo que la inflación. A su vez, subieron mucho los gastos, entonces la ecuación de ingresos y costos empeoró y es algo que realmente nos preocupa”, describe Gonzalo Pérez, presidente de la Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI), que nuclea 111 espacios de la Ciudad de Buenos Aires. 

A esa realidad, se añade la emergencia habitacional de las salas, una problemática que no es nueva pero que se agudizó en 2024 con el anuncio este mes del cierre de los teatros Luisa Vehil y Gargantúa. “Cada sala que cierra es una tragedia porque es una historia de inversión pública y privada que queda en la nada”, dice al respecto Pérez que, no obstante, pondera el compromiso de la comunidad artística para sostener las conquistas adquiridas. “Este año pudimos defender los institutos de fomento, tanto el Instituto Nacional como el Instituto de la Ciudad. Y creemos que hay que redoblar esos esfuerzos porque estamos convencidos de que la cultura es un derecho, y que el rol del Estado tiene que hacerlo efectivo”.

Las propuestas en escena fueron diversas. En la sala Caras y Caretas se presentaron algunas de las obras más vistas del off, según datos de Alternativa Teatral: Suavecita, unipersonal de Martín Bontempo, interpretado por una genial Camila Peralta que encarnó a una mujer con un particular poder sanador, y Modelo vivo muerto, una parodia absurda del mundo del arte en clave policial, a cargo de la compañía de teatro Bla Bla.

Subacuática se hizo en la pileta del Centro Cultural y Deportivo Suterh.

En un escenario poco convencional como el de la pileta de natación del Centro Cultural y Deportivo Suterh, se vivió una experiencia inmersiva con Subacuática, que invitó a reflexionar sobre maternidades y paternidades, con la dirección de Fernanda Ribeiz y Luciano Cáceres. Y en el espacio Arthaus, conmovió el estreno de Ha muerto un puto, de Gustavo Tarrío, inspirado en la vida del escritor argentino Carlos Correas, condenado por la justicia en 1959 por un cuento que narraba un vínculo homosexual.

Los vínculos familiares entre padres e hijos se abordaron en piezas como Quieto, que se presentó en Nün Teatro, y reunió a la actriz y autora Florencia Naftulewicz con Miguel Ángel Rodríguez para narrar la convivencia entre una hija y su padre. Acerca de la vejez, en Dumont 4040, el dramaturgo Juan Pablo Gómez también ofreció su mirada poética con la “ficción sonora" Los bienes visibles, que retrató la vida de dos hermanos al cuidado de su anciano padre.

La escena alternativa fue una plataforma en la que brilló el formato unipersonal. En este punto, se destacó el trabajo actoral de Mariano Saborido, quien se puso al frente de Viento blanco -con dramaturgia de Santiago Loza y dirección de Valeria Lois y Juanse Rausch, en Dumont 4040-, para interpretar a un joven gay que atraviesa un duelo en un pueblo del sur del país. Y Lautaro Delgado Tymruk impactó con su actuación en Seré, una performance estrenada en la sala Beckett y que reconstruyó el escape de la Mansión Seré.

Con perspectiva de género, pudo verse en el Centro Cultural de la Cooperación Alma Mahler, segundo texto teatral de Víctor Hugo Morales, con la actuación de Raquel Ameri y dirección de Pablo Gorlero. El periodista, conocido amante del teatro, le rindió homenaje a la esposa del compositor Gustav Mahler para contar su lucha contra el patriarcado. Y, desde otra óptica, la autora Brenda Howlin hizo su aporte para revelar el “lado B de la maternidad” con Entre tus siestas, que pudo verse en La Carpintería y que puso la lupa sobre la vivencia del puerperio en una madre primeriza. 



 

martes, 24 de diciembre de 2024

El Teatro Coliseo Podestá de La Plata cerró la temporada 2024

Con más de 100 mil espectadores

De mayo a diciembre, el teatro municipal presentó 132 funciones.


El Teatro Coliseo Podestá de La Plata cerró su temporada anual con más de 100 mil espectadores que disfrutaron de 132 funciones realizadas entre mayo y diciembre.

El último espectáculo fue “La conversación infinita”, de Alejandro Dolina y Darío Sztajnszrajber, y se sumó a una variada cartelera que incluyó a reconocidos artistas como Lisandro Aristimuño, Gabriel Rolón, Hernán Casciari, Diego Capusotto y Ángela Leiva, entre otros.

La programación ofreció un total de 99 funciones en la cartelera comercial, más diez propuestas del circuito independiente y 23 funciones gratuitas repartidas en sus dos salas. Además, cerca de cuatro mil estudiantes de todos los niveles educativos realizaron visitas guiadas del Museo José Juan Podestá. Por otro lado, después de muchos años, el Coliseo volvió a organizar el acto patrio del 25 de mayo con importantes artistas en escena.

En vacaciones de invierno, en tanto, el teatro de calle 10 recibió a más de 10 mil niños y niñas que disfrutaron de una programación especial con catorce obras infantiles, contemplando dos propuestas gratuitas de elencos locales.

En septiembre, con la obra “Lápices, un musical con memoria” quedó inaugurado el Patio de la Memoria y los Artistas, un sitio al aire libre que reconoce a los artífices de la cultura y a las compañías de teatro que pasaron por la sala a lo largo de estos 138 años de vida.

A su vez, en el espacio declarado Monumento Histórico Nacional se llevaron adelante encuentros de diálogo entre referentes de la escena teatral y el público, funciones de Coros al Mediodía y una jornada especial por el Día de la Familia que reunió a 650 coreutas en la sala principal.

Finalmente, como parte de la programación, la dirección del teatro a cargo de Alejo García Pintos puso en escena distintos proyectos de artistas de la región enmarcados en el Ciclo Independiente y ofreció encuentros entre referentes del quehacer artístico y el público a través de Conversares.

Asimismo, se avanzó en reacondicionar el edificio y recuperar espacios como la Sala “China” Zorrilla, habilitada para conciertos corales, musicales y piezas teatrales. De ser solamente un recinto para conferencias y charlas, la sala ubicada en el primer piso hoy se levanta como un auditorio multipropósito equipado con sonido y tecnología led y un escenario de 4x3 metros.

En cuanto a lo edilicio, el teatro instaló seis pantallas led en la fachada del edificio que muestran los espectáculos de una forma más ágil y dinámica. El nuevo sistema de comunicación digital fue adaptado con soportes y vidrios antivandálicos al espacio donde antes se encontraba la antigua cartelera de vinilo.

Fuente: infoblancosobrenegro.com

Con más de 100.000 espectadores, el Teatro Coliseo Podestá cerró la temporada 2024

De mayo a diciembre, el histórico teatro dependiente de la Municipalidad de La Plata presentó 132 funciones.

Por 0221

El Teatro Coliseo Podestá cerró la temporada 2024 con una gran convocatoria

El Teatro Coliseo Podestá, dependiente de la Municipalidad de La Plata, cerró su exitosa temporada anual con más de 100.000 espectadores que disfrutaron de 132 funciones realizadas entre mayo y diciembre.

El último espectáculo fue "La conversación infinita", de Alejandro Dolina y Darío Sztajnszrajber, y se sumó a una variada cartelera que incluyó a reconocidos artistas como Lisandro Aristimuño, Gabriel Rolón, Hernán Casciari, Diego Capusotto y Ángela Leiva, entre otros.

La programación ofreció un total de 99 funciones en la cartelera comercial, más diez propuestas del circuito independiente y 23 funciones gratuitas repartidas en sus dos salas. Además, cerca de 4.000 estudiantes de todos los niveles educativos realizaron visitas guiadas del Museo José Juan Podestá.

Por otro lado, después de muchos años, el Coliseo Podestá volvió a organizar el acto patrio del 25 de mayo con importantes artistas en escena y la participación del intendente Julio Alak, funcionarios locales y provinciales.

Vacaciones de invierno en el Teatro Coliseo Podestá

En vacaciones de invierno, en tanto, el emblemático teatro de calle 10 recibió a más de 10.000 niños y niñas que disfrutaron de una programación especial con 14 obras infantiles, contemplando dos propuestas gratuitas de elencos locales.

En septiembre, con la obra "Lápices, un musical con memoria" quedó inaugurado el Patio de la Memoria y los Artistas, un sitio al aire libre que reconoce a los artífices de la cultura y a las compañías de teatro que pasaron por la sala a lo largo de estos 138 años de vida.

A su vez, en el espacio declarado Monumento Histórico Nacional se llevaron adelante encuentros de diálogo entre referentes de la escena teatral y el público, funciones de Coros al Mediodía y una jornada especial por el Día de la Familia que reunió a 650 coreutas en la sala principal.

Como parte de la programación, la dirección del teatro a cargo de Alejo García Pintos también tomó el desafío de diseñar y poner en escena distintos proyectos de artistas de la región enmarcados en el Ciclo Independiente y ofreció encuentros entre referentes del quehacer artístico y el público a través de Conversares.

Asimismo, se avanzó en reacondicionar el edificio y recuperar espacios como la Sala China Zorrilla, habilitada para conciertos corales, musicales y piezas teatrales. De ser solamente un recinto para conferencias y charlas, la sala ubicada en el primer piso hoy se levanta como un auditorio multipropósito equipado con sonido y tecnología led y un escenario de 4x3 metros.

En otro orden, el teatro instaló seis pantallas led en la fachada del edificio que muestran los espectáculos de una forma más ágil y dinámica. El nuevo sistema de comunicación digital fue adaptado con soportes y vidrios antivandálicos al espacio donde antes se encontraba la antigua cartelera de vinilo.

Fuente: 0221.com.ar/

sábado, 21 de diciembre de 2024

“Fraterno”, drama de Gastón Marioni, se suma a la temporada teatral

Arte y Espectáculos 21 de diciembre de 2024

A 20 años de su estreno, un clásico platense se presenta esta temporada en el Teatro Auditorium con una historia descarnada sobre familia, la identidad y el amor.


“Fraterno”, de Gastón Marioni, llega a la temporada teatral de Mar del Plata. La obra que es un clásico en La Plata realizará cuatro funciones en la sala Gregorio Nachman del Teatro Auditorium.

Tres hermanos protagonizan un encuentro después de muchos años. El pasado con sus claroscuros es evocado para dar testimonio de heridas de la infancia y eligen hablar de aquello que siempre estuvo oculto por el mandato del qué dirán.

Marplatenses y turistas tendrán la oportunidad de ver “Fraterno” el jueves 9, viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de enero a las 21 en la sala Gregorio Nachman del Teatro Auditorium. Las entradas se pueden adquirir a través de Plateanet o en la boletería ubicada en Boulevard Marítimo 2280.

La dramaturgia y dirección está a cargo de Gastón Marioni, con las actuaciones de gran nivel interpretativo de Nazarieno Iñiguez, Lucas Unanua y Javier Cardini.

Fraterno se estrenó en la ciudad de La Plata en 2005. Es un descarnado drama familiar que echa luz sobre los silenciamientos en las violencias intrafamiliares. Es un viaje intenso y emocional que explora el desamparo en la adolescencia, los mandatos sesgados, el universo violento del patriarcado, y el devenir en una soledad abrumadora para enfrentar el mundo.

“Fraterno” tuvo un importante recorrido tras su estreno, en 2009 fue seleccionada en el Festival Zonal de Teatro de la Provincia de Buenos Aires, y luego de su reposición en el 2024 quedó seleccionada para el Festival de Teatro Regional del Consejo Provincial de Teatro Independiente de la Provincia de Buenos Aires, reconocida así por la crítica como por el público.

En marzo del año pasado y con su elenco original, la obra regresó a la cartelera para abordar los vínculos familiares desde el punto de vista de la hermandad. A pesar de los años, “Fraterno” sigue siendo una obra relevante y necesaria en la actualidad sobre los modelos de familia y los nuevos paradigmas sociales.

Gastón Marioni creador de la obra comparte su punto de partida: “Creo que Fraterno gráfica, de alguna manera, lo que ha sido el patriarcado de tantas generaciones. Estas ideas de que los hombres no lloran, que en la vida hay que ser macho, que tenés que ser fuerte, resistente. La imagen del padre como patriarca y dador de sentido. Esas madres sumisas, acalladas, que hacían como que oían llover”.

El elenco llega a Mar del Plata con una interpretación más profunda, donde la experiencia interpretativa se ajustó para compartir un universo familiar que a través de tres hermanos decide salir a la luz y, de alguna manera sanar heridas de la infancia. Un encuentro que cambiará todo, un pasado compartido y un futuro incierto. “Fraterno” es una pieza que interpela, que mira y reflexiona sobre la familia, la identidad y el amor.

Fuente: lacapitalmdp.com

sábado, 7 de diciembre de 2024

Avanza el teatro “off”: salas en Berisso, Villa Elvira y Villa Elisa

LA CIUDAD | IDEAS QUE GENERAN EPOPEYAS VECINALES

En dos localidades de La Plata, iniciativas de una parroquia y un grupo de artistas generaron nuevos centros para expresiones del arte. En la histórica calle Nueva York, de los frigoríficos, los berissenses levantaron el telón.

El viejo bar de Nueva York y Marsella, Berisso, ahora es teatro - EL DIA

Generar espectadores donde no los hay”. La consigna moviliza al histórico grupo del Teatro Comunitario de Berisso, que busca crear cultura escénica agitando el flujo de público en su sala de la empedrada Nueva York, con elenco propio y grupos visitantes, y saliendo también de ese ámbito a otros espacios de la Región. La tendencia surge en distintas zonas “off” de la escena; todas relativamente alejadas de los centros tradicionales de las movidas artísticas (el casco de La Plata). 

Además de Berisso, donde el Teatro Comunitario lleva un recorrido destacado, en principio de la mano de Lito Cruz, y con la suma de numerosos vecinos devenidos en actores, escenógrafos, directores, en Villa Elisa un grupo actoral nacido hace unos años se afincó finalmente en una sala propia y apuesta a movilizar a la comunidad con sus propuestas. Hacen lo propio desde el centro cultural Katarois, perteneciente al complejo religioso y educativo de la parroquia Cristo Rey y el Colegio Santa María de los Ángeles, en la otra punta de la Ciudad, en Villa Elvira. 

Desde la sala de chapa inaugurada diez años atrás en la emblemática esquina de Nueva York y Marsella, reacondicionada cada tanto para ampliar la capacidad de espectadores y rodeada de las construcciones testigo del fervor obrero que desataron los frigoríficos, Joaquín Meronés, coordinador del Teatro Comunitario, señaló el objetivo planteado por el grupo: “Berisso, hasta hace poco, no tenía teatros, y por lo tanto la gente no está habituada a esas salidas; nosotros apuntamos a cambiar eso, a que los vecinos de Berisso vayan al teatro, a que los vecinos de Berisso que van al teatro en La Plata vengan al teatro en Berisso, y a que los platenses también vengan al teatro en Berisso”, puntualizó el actor y director.

El Teatro Comunitario de Berisso viene de una tradición itinerante, por escuelas, sedes de colectividades o clubes. Al proyecto que fue adquiriendo un capital cada vez más rico en escenografía y vestuario, se le hizo urgente afianzarse en su casa. Fue Lito Cruz, actor berissense con proyección nacional, quien le dio impulso. Primero se adquirió el terreno. Luego, con un subsidio y la colaboración de un buen número de personas, se terminó de montar la sala.

El año que termina el grupo presentó dos estrenos (Proyecto R: Poética de una Emancipación, y Atmósfera Carnelli), ofreció funciones toda la temporada, recibió al Match de Improvisación y prestó el lugar como sala de ensayos a otros elencos. En 2025 se cumplirán 20 años del Teatro Comunitario; la meta es ampliar la sala con gradas.

TEATRO EN EL PUEBLO

A 15 kilómetros del casco platense se desarrolla la zona céntrica de Villa Elisa. Hasta hace apenas unos años el pueblo carecía de sitios donde ver un espectáculo y si los vecinos gustaban de ir al teatro debían viajar, a La Plata o a la capital federal.

En la calle 3 entre 44 y 45, Villa Elisa el Teatro Red Pido Gancho - EL DIA

“A mucha gente le cuesta ir a las ciudades -opina Silvina Buzzetti, directora de la red Pido Gancho, un grupo que se lanzó en 2019 a moverse de acá para allá dentro de la localidad con presentaciones teatrales. Después de usar distintas instituciones locales, por fin pudo asentarse en una casa que, alquilada, se pudo reformar para transformarla en un teatro”.

Comentó Buzzetti que el proyecto movilizó a los vecinos. “Ahora, la gente del barrio tiene más acceso a obras teatrales; está movilizada, y participa. En nuestro caso formamos en teatro, como un medio de construcción y transformación a partir del lenguaje teatral, y además promovemos a otros grupos, de La Plata y de la capital federal”, añadió Buzzetti. 

 LA SALA DEL SUR

Tampoco Villa Elvira disponía de un espacio para lo artístico, hasta que el Colegio Santa María de los Ángeles, que pertenece a la parroquia Cristo Rey, consiguió inaugurar el Centro Cultural Katarois, una sala, lindera a dicha sede, que ahora, con 450 butacas, platea baja y alta, utiliza no sólo la comunidad educativa para sus actos sino vecinos, instituciones, artistas del barrio. Fue un proceso de tres décadas, entre la idea y la sala de la que disponen hoy.

En 9 entre 81 y 82, La primera sala de la zona sur - EL DIA

Se asegura que la epopeya generó el primer teatro en la zona sur de La Plata, un hito para la cultura en la Región. “Vino a llenar un vacío. Era muy necesaria la sala, porque además persigue el doble fin de lo social y lo cultural.”, contó el representante legal del colegio, Guillermo Logioco.

miércoles, 4 de diciembre de 2024

Finalizó el Ciclo Independiente que reunió a destacados proyectos teatrales y musicales de la región

COLISEO PODESTA

El complejo teatral de calle 10 entre 46 y 47 recibió la postulación de 125 proyectos, de los cuales 74 fueron teatrales, 38 musicales y 13 obras que combinaban diferentes disciplinas


Como parte de la variada programación artística que ofreció el Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata a lo largo de 2024, finalizó el Ciclo Independiente que reunió a destacados proyectos teatrales y musicales de la región.

La propuesta se realizó todos los jueves de septiembre, octubre y noviembre y la selección de obras surgió a partir de una convocatoria abierta lanzada por el teatro destinada a todas las expresiones artísticas de la capital bonaerense, Berisso, Ensenada, Magdalena y Punta Indio.

El complejo teatral de calle 10 entre 46 y 47 recibió la postulación de 125 proyectos, de los cuales 74 fueron teatrales, 38 musicales y 13 obras que combinaban diferentes disciplinas.

Los diez proyectos elegidos para conformar la cartelera fueron “Sindicato Argentino de Boleros”, “Herederos de un imperio inexistente”, “Caro Conzonno”, “Mixtión Música”, “La Enamorada”, “Bety Godt, la inconquistable”, “No es Hamlet”, “Te invito a mi velorio”, “Mares de piedra” y “Sin retiro”.

Las distintas funciones se llevaron adelante en la sala China Zorrilla, que a partir de su restauración pasó de ser solo un recinto para conferencias y charlas a funcionar como un auditorio multipropósito.

Fuente: infoblancosobrenegro.com

sábado, 30 de noviembre de 2024

Reseña del Canal 2 de la ciudad de La Plata

 

 
 Publicado por elmundodeloschicos


Pequeña reseña del Canal 2 de La Plata, Buenos Aires:

Fue inaugurado por su empresa madre, Rivadavia Televisión, allá por 1966 como Tevedos. Pasó el gobierno de facto de 1976 siendo estatal. Con el retorno de la democracia en 1983, volvió a privatizarse en manos de Radiodifusora El Carmen.

La época dorada del canal, ahora renombrado Teledos, llegó en 1987 gracias al increíble posicionamiento populista de Héctor Ricardo García (años antes en Teleonce, y un tiempo después fundando el reconocidísimo canal de noticias Crónica TV). Sin embargo, la relación tensa con sus socios terminó mal al año siguiente: García pegó el portazo y se llevó a todos los artistas. La emisora cayó del segundo, al último puesto en audiencia, y la programación se llenó de latas y programas de baja calidad, volviendo a su original nombre de Tevedos.

En 1991, Eduardo Eurnekián, dueño de Cablevisión adquiere el canal, y un conjunto de varias radios y periódicos, conformando la Corporación Multimedios América. En consecuencia, el canal 2 de La Plata  se muda al barrio porteño de Palermo, y pasa a llamarse América Te Ve. En 1993, se renombra como América 2, y en 1995 la denominación que se mantiene hasta ahora de América TV.

En 2000 se hace cargo de la emisora la familia Ávila, creadora de la mítica productora Torneos y Competencias. En 2002 se asocia el Grupo UNO y Jose Luis Manzano (Vila-Manzano) . 

En 2007 el canal es comprado casi en su totalidad por el político Francisco de Narváez, para luego ir  cediendo la titularidad en manos del Grupo UNO (Vila-Manzano).

En 2016 junto al empresario Claudio Belocopitt, nace el Grupo América, la nueva marca corporativa nacional que representa al holding integrado por América TV, A24, Radio La Red, etc. 

En 2024 el Directorio del Grupo América comunicó el ingreso como accionista de Gustavo Scaglione, quien adquirió la totalidad de la participación accionaria que poseía el Gabriel Hochbaum. 

Ahora, con su ingreso del Grupo América, Scaglione se convierte en socio de Vila, José Luis Manzano y Claudio Belocopitt.

Fuente: foromedios,wikipedia,lacapital,infobae

“Otelo”: el doble reencuentro de Juan Palomino en la ciudad de La Plata

CUATRO NUEVAS FUNCIONES GRATIS DESDE HOY

Con esta obra, que se reestrena en la sala Discépolo, el actor se reencontró con La Plata y también con los clásicos, “la esencia del teatro”, según dice en diálogo con EL DIA

JUAN PALOMINO ENCABEZA EL EQUIPO DETRÁS DE “OTELO"


Cuando le propusieron protagonizar “Otelo” a finales de 2023, Juan Palomino estaba terminando la temporada de “Sex”, el espectáculo performático con el que exploró otra faceta artística. Y mientras ensayaba para el estreno de esta nueva producción de la Comedia de la Provincia, repartía su tiempo con las presentaciones de “Sinvergüenzas”, la versión local de Full Monty con la que recorrió el país. 

Siempre camaleónico, el actor que en la pantalla interpretó desde el “Inca del Sinaí” hasta Maradona, no dudó en aceptar esta propuesta que desde esta noche regresará a la sala Discépolo por cuatro nuevas funciones, antes de iniciar su temporada de verano en el Auditorium de Mar del Plata. Los motivos eran varios.

Para el actor, protagonizar este inoxidable título shakespeariano era una “gran posibilidad de reencuentro con la ciudad” en la que nació y, también, “un reencuentro con la Comedia de la provincia”, cuya sala, según recuerda en diálogo con EL DIA, inauguró a finales de los 90 con una versión de “Frankenstein”.

“Para un actor que estudió en la Escuela de Teatro de La Plata, estar en la Comedia es un premio, es una gran posibilidad de volver a las fuentes donde tuve mi primer trabajo allá por el año 83, en el advenimiento de la democracia”, remarca. “Otelo”, además, le permitió reencontrarse con los clásicos, algo fundamental para cualquier actor porque, dice, “es la esencia del teatro”, materiales que “siempre te ubican en tiempo y espacio”.

Aunque no conocía al elenco ni a su director y adaptador, Nico Prado, Palomino ya había decidido sumarse por lo que representa “Otelo”, sea en la versión que sea. Según advierte el actor que fue parte de “Yo nena, yo princesa” (2021), la tragedia de Shakespeare era “una buena posibilidad para repensar la historia de la violencia de género, la violencia patriarcal, machista y el avasallamiento de derechos”, y, en ese sentido, una “respuesta” a un “momento tan complejo como el actual”.

“Celebro que podamos estar hablando del avasallamiento de derechos, cuando en el mundo se vota en contra de algunos derechos que tienen que ver con las políticas de género o de pueblos originarios. Me parece que es más que positivo que la tragedia de Otelo, que no es tal, es la tragedia de Desdémona, esté en primerísimo primer plano”.

En “Otelo”, el poder, el sujeto como posesión, la manipulación, el engaño, los celos, son el desencadenante de una violencia estructural que crece y solo se interrumpe con la fatalidad del desenlace. Un material escrito en el 1600 pero que “late, está más vigente que nunca”. 

Palomino destaca el “atrevimiento” de Prado para contar “una versión reducida y contundente donde los personajes son manipulados por Yago. Me parece que lo inquietante de la obra es eso, que Yago maneja los hilos desde la puesta en escena y eso me parece inquietante como actor”.  El actor aplaude esa lógica renovadora y también la inclusión de elementos como la música en vivo, a cargo del grupo Corazones. 

“A mí los personajes me han elegido, yo no he elegido a los personajes” celebra Palomino, que ha sido desde Atahualpa a Martín Fierro, y que ahora se viste de Otelo, una criatura que le sirve para reflexionar sobre sus propias contradicciones, según asegura. “Porque no nos olvidemos que, más allá del color de la piel, más allá de la genealogía del general Otelo, es un militar africano al servicio de Venecia, y para mí es una gran experiencia porque profundiza también mis propias contradicciones porque creo fervientemente que el arte es un hecho que nos permite reflexionar sobre uno mismo y sobre las circunstancias en que nos toca vivir. Yo soy producto de muchas circunstancias: nací en La Plata, me crié en Perú, un país con profundas asimetrías y creo que nosotros vamos camino a un país asimétrico. Por eso creo que las circunstancias que rodean este proyecto tienen que ver también con una identidad política”.

Poder reflexionar sobre estos temas a partir del arte es fundamental para Palomino sobre todo en un contexto donde la cultura está siendo tan cuestionada. “El arte responde, el arte es un motor que nos conmueve, que nos invita, que nos constituye y que nos proyecta al mundo: en los peores momentos de nuestra historia, el arte ha sido lo que nos ha identificado”, cierra.

Con las actuaciones de Erica Basaldella (Desdémona), Fabio González Prado (Yago), Emma Burgos (Emilia), Francisco González Gil (Casio) y Mario Moscoso (Rodrigo), y dirección de actores de Antonio “Toni” Lorenzo , las nuevas funciones de “Otelo” serán hoy y el sábado 7 de diciembre a las 21 y mañana y el domingo 8 de diciembre a las 20 en la sala Armando Discépolo, 12 entre 62 y 63. Las entradas, gratuitas, se retiran en la boletería desde una hora antes de cada función.

Más funciones

Antes de estrenar temporada de verano en Mar del Plata, “Otelo” hará cuatro funciones en la sala Armando Discépolo: hoy y el sábado 7 a las 21, y mañana y el domingo 8 a las 20. Las entradas gratis se retiran en boletería desde una hora antes.

martes, 26 de noviembre de 2024

JAZMÍN GARCÍA SATHIC: "LA POESÍA ME ATRAVIESA TODO EL TIEMPO"


En Gravedad Cero dialogamos con Jazmín García Sathic, directora de la Escuela de Teatro de La Plata para hablar de la llegada de “Ese haz más intenso del mundo” en el Teatro Dynamo. 

 Fuente: LA UNE

martes, 19 de noviembre de 2024

“Mujer en llamas” cierra su temporada con una función en el ciclo Teatro de Acá

ESPECTÁCULOS | EL JUEVES A LAS 21 EN LA SALA B DEL PASAJE

SOLEDAD OUBIÑA PROTAGONIZA "MUJER EN LLAMAS"

"Mujer en llamas”, escrita y dirigida por Nina Rapp, que busca rescatar y traer al presente a la transgresora actriz Sarah Bernhardt, cierra su temporada con una función este jueves a la 21 en la Sala B del Pasaje Dardo Rocha, 50 entre 6 y 7, en el marco del ciclo Teatro de Acá.

A cargo del grupo Barataria, está protagonizada por Soledad Oubiña y tiene música original en vivo a cargo de Nina Rapp. La obra presenta a una actriz que retorna al espacio donde alguna vez fue. Entre recuerdos, despliega su biografía pero la conciencia libra su batalla dentro de su frágil cuerpo hasta vencer la resistencia. Es una diva que cede el paso a la mujer, y es una mujer como “cualquiera que haya luchado para sobrevivir al poder a través de la historia de la humanidad”.

La chispa de “Mujer en llamas” se encendió en marzo del año pasado el marco de una gira de “No es Hamlet”, anterior obra del grupo. En un descanso en un tranquilo pueblo mendocino, Rapp y Oubiña iniciaron una ectura de cuentos escritos por mujeres que las llevó hacia Sara Bernhardt, actriz francesa cuya vida abarcó los siglos XIX y XX.

“Comenzamos a investigar su vida y obra descubriendo a una mujer cuya influencia en el arte teatral, e incluso en la escultura, fue preponderante en la búsqueda de un lenguaje propio y una presencia insoslayable en la vida artística de Francia y del mundo entero”, cuenta Rapp, y destaca que su vida “es una obra en construcción y permanente cambio”. Con asistencia de dirección y luces de Omar Musa y producción general de Eugenia Llanos Nieto, “Mujer en llamas” realizó un gran recorrido por festivales, ciclos y funciones en diferentes escenarios de la Ciudad. 

lunes, 18 de noviembre de 2024

Un vértigo bonaerense

Terminó la 38 Fiesta Provincial de Teatro de Buenos Aires en Olavarría.

Imagen: Gentileza

Durante cinco días, el público pudo disfrutar de una variada programación de obras de toda la provincia de Buenos Aires, seleccionadas en sus respectivas fiestas regionales de teatro. Las últimas obras en presentarse fueron de Luján, La Matanza, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca. El encuentro que reunió al teatro independiente bonaerense se desarrolló del 12 al 16 de noviembre en diferentes puntos de la ciudad de Olavarría.

El jurado encargado de evaluar las obras y elegir a las tres representantes bonaerenses para la instancia nacional, estuvo integrado por el actor, dramaturgo y director Nicolás Blandi; la dramaturga, docente y directora Analía Fedra García; y el director y actor Hilario Vidal.

Además del espacio de desmontaje diario a cargo de Laura Torres, el sábado 16 de noviembre se realizó el plenario del sector teatral independiente en el Centro Cultural San José. Fue un momento de encuentro y debate entre trabajadores de la escena independiente para discutir las problemáticas, desafíos y propuestas del sector. El plenario buscó generar acuerdos que fortalezcan el desarrollo del teatro independiente, promoviendo la pluralidad de voces y la participación activa del sector.

Tras haber presenciado las 20 obras en modalidad selectiva, el jurado eligió para representar a la provincia de Buenos Aires en la próxima Fiesta Nacional del Teatro a las obras: “Runner” de Mar del Plata, “La zanja” de La Plata y “Pajarraquito” de San Fernando. En calidad de suplentes, y según órden de mérito, fueron escogidas: en primer lugar “Vacaman” de La Plata, seguida por “Viaje al fin de las sombras” de Luján y en tercera posición “Cuando llegue aquel instante” de Tandil.

La 38° Fiesta Provincial de Teatro de Buenos Aires fue una co-gestión del Instituto Nacional del Teatro, el Consejo Provincial de Teatro Independiente (CPTI), el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de Olavarría.

Fuente: pagina12.com.ar

domingo, 17 de noviembre de 2024

Terminó la 38° Fiesta Provincial de Teatro de Buenos Aires en Olavarría

Durante cinco días, el público pudo disfrutar de una variada programación de obras de toda la provincia de Buenos Aires, seleccionadas en sus respectivas fiestas regionales de teatro. Las últimas obras en presentarse fueron de Luján, La Matanza, La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca.


El encuentro que reunió al teatro independiente bonaerense se desarrolló del 12 al 16 de noviembre en diferentes puntos de la ciudad de Olavarría. El jurado encargado de evaluar las obras y elegir a las tres representantes bonaerenses para la instancia nacional, estuvo integrado por el actor, dramaturgo y director Nicolás Blandi; la dramaturga, docente y directora Analía Fedra García; y el director y actor Hilario Vidal. Además del espacio de desmontaje diario a cargo de Laura Torres, el sábado 16 de noviembre se realizó el plenario del sector teatral independiente en el Centro Cultural San José. Fue un momento de encuentro y debate entre trabajadores de la escena independiente para discutir las problemáticas, desafíos y propuestas del sector. El plenario buscó generar acuerdos que fortalezcan el desarrollo del teatro independiente, promoviendo la pluralidad de voces y la participación activa del sector.

“Pequeña Pasajera” de Paula Brusca, Cristian Palacios y Natalia Rey busca preguntarse qué pasa cada vez que nos desarmamos y nos enfrentamos a la difícil tarea de volver a construirnos, cómo nos buscamos cuando nos desencontramos y nos volvemos luego a perder. Cómo es posible que, a través de los años, podamos seguir llamándonos uno o una, mientras nos preguntamos a dónde nos llevará el próximo tren. La representante de La Matanza por la Región 5 estuvo en el espacio Punto de Giro con la dirección de Cristian Palacios y la actuación de Natalia Rey, quien nos dijo después de la función: “Este unipersonal habla de las decisiones que tenemos que tomar y cómo nos construimos y deconstruimos a partir de ellas y con el paso del tiempo. Esta fue una fiesta de encuentro con el espíritu de poder compartirnos, mirarnos y abrazarnos. Quiero agradecer a los organizadores y a todos los elencos por los maravillosos trabajos que estamos viendo”. La propuesta se completa con la asistencia de dirección de Yamila Flores, el diseño sonoro de Sandro Benedetto, el diseño escenográfico y de títere de Katy Raggi, el vestuario de Patricia Terán, el diseño de luces de Juan Manuel Caputo e Yvo Barki y la producción general de Travesía Teatro y la Compañía Nacional de Fósforos.

A las 17.30 horas fue el turno de “Vacaman” de La Plata (Región 8) en el Teatro Municipal, protagonizada por Mauricio Serrano, Pablo Nakandakare, Edgardo Desimone, Estefanía Marconi, Juan Pablo Juárez, Fabián Vasco Andicoechea, Claudio Negro Cogo, Diego de Miguel y Sol Santacá. Vacaman fue el más grande luchador argentino. Durante la pandemia, solo y abandonado, vive de la caridad de unos pocos jóvenes que todavía lo recuerdan e idolatran. El Rayo Misterioso, su antiguo discípulo, lo visita para ofrecerle ayuda. En el transcurso de esa noche el dramaturgo y director Diego de Miguel develará toda la historia de este héroe del catch, que es también la nuestra como argentinos. El diseño sonoro y el ‘Tema de Vacaman’ fueron creados por Manuel Falcón, el diseño de vestuario es de Eliana Cuervo, la iluminación de Claudio Cogo, la escenografía fue realizada por Sol Santacá y la producción estuvo a cargo del centro cultural Viejo Almacén ‘El Obrero’. “Estamos felices de estar acá en esta instancia de encuentro con otros grupos. Es hermoso ver tantos materiales tan distintos, con tantos lenguajes que se trabajan en toda la provincia de Buenos Aires, que tan heterogénea es”, sintetizó el actor Pablo Nakandakare que en esta edición se presentó en la fiesta por partida doble (también protagonizó días atrás la puesta de “La zanja”).

La penúltima propuesta de la fiesta provincial llegó desde la Región 10, más concretamente desde la ciudad de Mar del Plata. “Runner”, una performance con dramaturgia e interpretación de Diego Ortenzio y técnica, diseño audiovisual y dirección de Rodrigo Noguera, se centra en un hombre que corre porque ama correr. Mientras entrena recuerda su vida. Un actor que también es deportista, que en esta oportunidad no actúa. Un hombre que solo quiere expresar aquello que transita como hombre común. Un entrenamiento físico, interno y externo. “Este hombre ama correr y en definitiva nos cuenta su historia mientras hace su entrenamiento. Solo tenemos buenas palabras para esta fiesta y para su organización, es un espacio muy importante no sólo para los teatreros sino también para el público, una buena excusa para encontrarnos dentro de los teatros”, dijo Noguera tras presentarse en el espacio Punto de Giro.

Por último, la agenda de encuentro cerró con “Original” de Bahía Blanca (Región 6) en el Teatro Municipal. El espectáculo pretende evocar antiguos rituales de aquellas tribus que pérdidas en el tiempo, le cantaron al fuego, a las estrellas, a los dioses y dejaron marcado un camino que hoy la murga procura continuar para que nuevas tribus alcen su voz en un mundo políticamente correcto y que se pregunten: ¿Qué es ser original? ¿Cuál es el origen de todas las cosas? ¿Qué hicieron los dioses con nosotros? La dirección musical en escena y la composición de letras y música es de Federico Sebastián Lecanda, con interpretaciones de Magdalena Gallego, Celeste Moore, Virginia Falcón, Mayra Díaz Alchu, Fernando Elce, Fabbretti Luciano Rodriguez, Jorge Dellapitima, Juan Manuel Caputo, Javo Perez, Leo Lagonegro, Bruno Salvaggio, Nicolás Redondo, Ismael “Limón” Sanabria (batería bombo), Alejandro Falappa (redoblante) y Nicolás Osses Farías (platos). “Cerramos la fiesta con esta murga de estilo uruguayo y estamos contentos de haber participado y de haber visto el trabajo de todos los compañeros, de compartir con la gente de Olavarría, de generar intercambios y ver otras propuestas. El arte es fundamental y es inherente al ser humano”, declaró Juan Manuel Caputo de la murga Permiso Precario.

Tras haber presenciado las 20 obras en modalidad selectiva, el jurado integrado por Nicolás Blandi, Analía Fedra García e Hilario Vidal, eligió para representar a la provincia de Buenos Aires en la próxima Fiesta Nacional del Teatro a las obras: “Runner” de Mar del Plata, “La zanja” de La Plata y “Pajarraquito” de San Fernando. En calidad de suplentes, y según órden de mérito, fueron escogidas: en primer lugar “Vacaman” de La Plata, seguida por “Viaje al fin de las sombras” de Luján y en tercera posición “Cuando llegue aquel instante” de Tandil.

Además, el jurado decidió otorgar las siguientes menciones especiales:

Labor destacada en actuación: Mauricio Serrano por Vacaman; Flora Zaffora por Prima fílmica; Mateo Falbo por Dos pedazos de tierra; Lucia Manrique por Rey Lumpen; Yanina Manocero por Hasta los huesos. Miniatura emocional; Mariela Kosturkoff por Anémonas; Melisa Granados por Mejunje; Daniela Guenzati por Unheimliche.
Actuación revelación: Ignacio Isarrualde por Chau, Misterix.
Labor destacada en dirección: Diego de Miguel por Vacaman.
Labor destacada en dramaturgia y dirección: Cristian Palacios, Omar Álvarez y Micaela Picarelli por Dos pedazos de tierra.
Actuación y creación grupal: La odisea de Florencio Varela.
Realización y manipulación de títeres: La lupa, compañía de muñecos por Cuando llegue aquel instante.
Composición de letras y música: Federico Sebastián Lecanda y Juan Manuel Caputo por Original.
Arreglos musicales: Jorge Dellapitima por Original.
Diseño de vestuario: Clarisa Tortú, Virginia Falcón y Celeste Moore por Original.
Diseño de escenografía y vestuario: Viaje al fin de las sombras
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La 38° Fiesta Provincial de Teatro de Buenos Aires fue una co-gestión del Instituto Nacional del Teatro, el Consejo Provincial de Teatro Independiente (CPTI), el Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de Olavarría.

Fuente: https://inteatro.ar/novedades/resultados-fiesta-buenos-aires-2024/

Teatro del Lago: la metamorfosis de un patrimonio en riesgo en el Bosque

Único en la ciudad de La Plata

Cerrado desde hace una década, el histórico teatro del bosque reúne un sinfín de historias alrededor del lago. La municipalidad y la Provincia unen esfuerzos para reabrirlo.

0221.com.ar / Begum

Por Marisol Ambrosetti


El 18 de noviembre de 1949 se vive una noche primaveral en La Plata. En el bosque, al lado del lago, allí en el punto exacto donde se inaugura el anfiteatro Martín Fierro corre una brisa húmeda. La apertura es una fiesta y llegan miles de personas porque se espera la presencia del presidente, Juan Domingo Perón y su mujer, Eva Duarte.

De punta en blanco, el gobernador Domingo Mercante y su esposa son de los primeros en llegar. Se los ve inquietos ante semejante multitud mientras aguardan a Evita y al General. La apertura coincide con los primeros festejos por el aniversario número 67 de La Plata. Para estrenar el escenario se programó una función de ballet y música clásica ligera y escenas de la ópera “La Dolores” de Tomás Bretón, con una orquesta dirigida por Armando Di Giovambattista, Mariano Drago y Enrique Vacano. Se vive el clima del primer peronismo y, tanto la obra pública como las políticas para acercar la cultura a las masas, constituyen una prioridad para el Estado.

Cuando llegan el presidente y la primera dama, el paseo del bosque está desbordado. Para agilizar la inauguración, Eva sube al escenario junto a Mercante y su esposa por un acceso exclusivo para el personal. Atravesar la marea humana se le complica un poco más a Perón. Entonces, el director del Teatro Argentino, Alfredo Varela, propone una alternativa: que se suba a uno de los botes de alquiler y cruce el lago a remo en la penumbra.

El General le hace un guiño al jefe de su custodia y se embarca en esa pequeña aventura que lo llevará al escenario.

“Cuando los altavoces anuncian su presencia y los reflectores convergen sobre él, la escena ya está montada. Nadie se explica ni pregunta cómo llegó el General Perón hasta el escenario”, cuenta el profesor y doctor en Historia de la UNLP, Claudio Panella, en el libro “El gobierno de Domingo Mercante en Buenos Aires”.

-Esta soy yo y esta es Norma, mi hermana, que murió en el 2021 ¿Cuántos años tengo? Ochenta y nueve, y en ese momento tenía 14 -cuenta la escribana platense Rosa Mancuso mientras señala a cada una de las niñas que aparecen en una foto del día de la inauguración del anfiteatro, una imagen en blanco y negro que atesora desde hace 75 años. Las hermanitas Mancuso lucen impecables con sus peluquitas y sus trajes de paje, listas para cantar con el Coro Estable de Niños del Argentino.

-¿Y qué se acuerda de ese día?

-Me acuerdo de todo iluminado, de la pérgola, me acuerdo de la gente y me acuerdo de Evita entrando al teatro. En ese momento Norma y yo nos acercamos y le entregamos un ramo de flores -cuenta Rosa mientras toma un café en el bar de su teatro, La Nonna, fundado por su hijo, Leo Ringer.

-¿Y qué sentiste?

-Nosotras nunca fuimos peronistas, ya desde chiquitas, pero claro que era emocionante, Eva era una mujer hermosa, eso no lo puedo negar. Me acuerdo del ingreso, ella que venía y toda la gente alrededor, eso no me lo olvido más, lo estoy viendo.

Sesenta años después, en 2010, otra adolescente platense, Agostina Babaglio, iba a quedar profundamente ligada al teatro del bosque. Cuando tenía 17 años fue por primera vez a escuchar al cantautor Jaime Roos. Dice que esa noche en ese lugar marcó un antes y un después en su vida: “Me quedó grabado, me interesaba mucho y no había casi nada escrito sobre el teatro”. Tanto significó que se recibió de arquitecta, hizo una maestría en Patrimonio Arquitectónico y una tesis sobre el anfiteatro. En 2018 ganó una beca del Fondo Nacional de las Artes para investigar y escribir “Anfiteatro Martín Fierro. Un patrimonio en riesgo”, libro publicado por la editorial de la UNLP y disponible en internet.

“Se publicó en 2020, plena pandemia, en ese momento yo pensaba: ‘tenemos un lugar ideal para hacer espectáculos al aire libre y, sin embargo, no podemos aprovecharlo’”. Babaglio sumó a su exhaustiva investigación fotos de todas las épocas, análisis y notas de archivo. En sus páginas postula que “difundir la herencia cultural e intentar a la vez rescatarla es poder mediar entre el patrimonio y la sociedad a la que pertenece, generando consciencia de su valor, de su estado actual y potencialidades, de su fragilidad y perdurabilidad, y del sentido de pertenencia”.

Agostina Babaglio y su libro.

Desde la antigüedad hay registros de teatros griegos y romanos al aire libre, sin embargo, observa la arquitecta, “el ‘Martín Fierro’ es muy singular, no responde a un estilo clásico, toma elementos de teatros cubiertos pero se construye al descubierto. Es una subespecie teatral, nunca vi nada semejante”.

Hoy el teatro del lago es un espacio mutante, un gigante agónico que lucha, una vez más, por renacer. Un recorrido rápido por sus múltiples vidas podría mencionar estos mojones: el espacio era parte de una estancia de la familia Iraola; se convirtió luego en parque de la flamante ciudad de La Plata; fue un teatrito de madera y, después, un gran edificio al que demolieron en 1940. Fue teatro de verano del Argentino y escenario de grandes figuras y, durante la última década, un patrimonio derruido y en riesgo.

En 2014, cuando la municipalidad ensayaba un intento de “lavarle la cara” fue, también, el trágico escenario de la muerte de un contratista que trabajaba en las tareas de limpieza. Las noticias del 16 de agosto de ese año relatan que Julio César Carballo tiró con fuerza de una rama que crecía en una de las fisuras del techo. Junto con la rama se le vino encima un enorme bloque de mampostería que lo mató.

En julio de este año, a una década de esa tragedia y del cierre del anfiteatro, el municipio y el Instituto Cultural del gobierno bonaerense anunciaron vía decreto (N°1250-24) en el Boletín Oficial, que dejarán de lado las rencillas judiciales que empantanaron su recuperación y que harán un intento conjunto por resucitar al teatro del bosque.

A unos metros del acceso al anfiteatro, hoy bloqueado con un improvisado portón de chapas, se erige un monumento a Carlos Gardel. El zorzal criollo está de pie con un cigarrillo entre los dedos y los ojos cerrados. Parece esperar, impaciente, que la música vuelva a ese escenario.

Arquitectos, especialistas en patrimonio e historiadores coinciden en que una de las principales curiosidades de este espacio radica en que su entorno, el bosque, le confiere al mismo tiempo su potencia y su perdición. Por eso, y por la desidia de sucesivas gestiones, alternó temporadas de esplendor y ruina, de aperturas espectaculares y cierres intempestivos, a los que le siguieron largos años de abandono, de olvido.

Prehistoria

Antes de que La Plata existiera, en los “Altos de Lozano”, donde hoy está el Paseo del Bosque, había una estancia que habitaba Martín Iraola y su familia. Se extendía sobre 252 hectáreas y, desde el casco, salían varios senderos que llevaban al “camino real”, hoy avenida 1. Alrededor de esa casona crecía un frondoso bosque artificial de alrededor de 97 mil árboles que, según cuenta la leyenda, se formó con miles de semillas de eucalipto que el mismísimo Domingo Faustino Sarmiento habría traído de Europa.

El 14 de agosto de 1882, tres meses antes de la fundación de La Plata, se firmó la escritura por la expropiación de esa estancia que, devenida espacio público, se llamó “Parque Buenos Aires”. Según el libro de Babaglio, “de esa especie de cordón sanitario que dividía la ciudad de los bañados de la Ensenada fueron extraídos 2.300 eucaliptos, sus troncos fueron utilizados para embanderar las calles y plazas el día de la inauguración de esta capital”.

La flamante Comisión Administradora de los Terrenos Fiscales de La Plata tendría el desafío de convertir el monte de eucaliptos en un paseo urbano. Una investigación del arquitecto Julio Ángel Morosi en 2003, citada por Babaglio, señala que se le asignó la autoría del diseño a Fernando Mauduit, un ingeniero agrónomo francés de la Escuela de Santa Catalina que, como las semillas (y las maestras) fue traído al país por Sarmiento.

El paseo del bosque de La Plata se ve en los planos fundacionales como un trapecio con base en avenida 1, que a la vez se extiende desde la avenida 44 hasta la 60. Los accesos al antiguo casco se mantuvieron y hoy son las avenidas Centenario e Iraola.

“En su recorrido, un tanto pintoresquista, se completaba el diseño de las circulaciones con sinuosas callejuelas, ajustando la composición a modelos clásicos de parques europeos”, describe Babaglio. Y asegura que los espacios verdes del siglo XIX no eran sólo sitios destinados al ocio sino también a la diferenciación de las clases sociales: el bosque platense era “el escenario de diversos paseos realizados por la elite, la clase prestigiosa, que ostentaba sus vestimentas y carruajes al mismo tiempo que asistía a los espectáculos teatrales como óperas y operetas, paseo que los sectores medios y populares de la sociedad frecuentaban en menor medida”.

Para los platenses es difícil imaginar un bosque sin las decenas de construcciones que lo habitan desde hace décadas: las canchas de fútbol de Estudiantes y Gimnasia, los Colegios Nacional y Albert Thomas, el edificio de Fiscalía de Estado de 1 y 60, el Museo de Ciencias Naturales y el anfiteatro Martín Fierro, sólo por nombrar algunas.

Ya en 1883, cuando La Plata tenía apenas un año, el gobierno comenzó a edificar en el bosque: primero construyó el Hipódromo y el Observatorio Astronómico, después, un chalet prefabricado para el gobernador que, años más tarde, fue reemplazado por el Colegio Nacional. Se iniciaron las obras para el Museo de Ciencias Naturales y se construyó un arco de ingreso sobre la rotonda central.

En la enciclopedia Espasa de 1921, una suerte de Google de la época, se lee: “En el Bosque de La Plata se ha edificado un establecimiento recreativo, punto de reunión de todas las clases sociales llamado el Lago, por el que allí se encuentra, y en el cual hay una isla, donde se han instalado un teatro, un restaurante y otras diversiones. La isla está espléndidamente iluminada y el lago se ve surcado de góndolas y lanchas, poblado de aves acuáticas y rodeado de bellos jardines y grutas”. La descripción da ganas de viajar en el tiempo.

El lago, a pico y pala

Una imagen actual del lago del bosque tomada desde arriba permite verlo en toda su extensión: parece una gran gota verde amarillenta que abraza al anfiteatro por uno de sus laterales. Se lo creó a partir del endicamiento de un arroyo que recorría la estancia de los Iraola. Se podría decir que el teatro es “hijo” del lago y que el lago es, a su vez, “hijo” de los internos de un penal psiquiátrico. Vayamos por partes.

Según cuenta Agostina Babaglio, lo que se buscaba a principios del siglo pasado era crear “un punto de encuentro representativo para la imagen recreativa del paseo, mediante un proyecto impulsado por el director de Paseos y Jardines de la ciudad, Nazario Robert, publicado el 17 de febrero de 1903”. Para construirlo “fueron efectuadas las excavaciones a pico y pala por los internos de un cercano penal psiquiátrico -alojado en el actual Colegio Industrial N°6 Albert Thomas- para dar vida a este espejo de agua de unos 5.000 metros cuadrados de extensión”.

Toma área de la fachada del teatro.

Con la tierra que los internos extrajeron para crear el lago se armó, casi sin querer, una “montañita” donde se hicieron los primeros espectáculos del paseo del bosque al aire libre y donde, años más tarde, construirían, en orden sucesivo, el primer teatrito hecho en madera, el segundo teatro, un enorme edificio que demolieron en 1940 y, finalmente, el anfiteatro Martín Fierro que hoy espera su resurrección.

Ese cúmulo de tierra, “la montañita”, justo al lado del lago, fue un imán para los y las platenses: los domingos solía tocar la Banda de la Policía de la Provincia y agrupaciones locales, también se la utilizó para un embarcadero con góndolas, botes y un catamarán, y se construyó una pérgola bajo la cual se celebraban los carnavales.

La inauguración del lago comenzó el 11 de diciembre de 1904 y, si bien todavía no existía el ritual de quemar muñecos de fin de año, a juzgar por las noticias de la época, la locura pirotécnica platense ya estaba encendida. El diario El Día anunciaba: “Habrá lanzamiento de bombas durante todo el día. Por la noche iluminación con luces de bengala, con reflector, alrededor del lago, bombas de colores, fuegos artificiales (…). En seguida se quemará una batería de 500 tiros y una caja infernal con chispas chinescas, lluvia de fuego, estrellas y bombas de estruendo”. Pin, pam, pum.

Con el correr de los meses y ante el inesperado éxito de “la montañita” se tomó la decisión de convertirla, junto con el lago, en el epicentro del paseo: se construyó entonces La Gruta revestida en cemento, con escaleras para pasear por distintos niveles y cascadas de hasta ocho metros de altura.

Fonda, confitería y teatrito

Una de las callejuelas internas del bosque lleva el nombre de un inmigrante italiano que ocupó un cargo de nombre simpático: presidente del Corso. Era el organizador de los carnavales en ese paseo. Se llamaba Nicolás Cúcolo y fue el primero en ganar el llamado a licitación para la concesión de una fonda y confitería en “la sección del lago”.

En una carta que Cúcolo le envió al funcionario a cargo de la Comisión del Bosque le adjuntó el plano de la fonda, un saloncito de 7,25 metros de largo por 5,65 de ancho. Se comprometía “a dotar ese establecimiento de todas las comodidades para las familias, así como diversiones para los niños (…). Construiré además cinco glorietas (…) como también dos Watercloset para el servicio del público y que hasta ahora ha carecido ese paseo”.

Las obras incluyeron la incorporación de un “teatrito”, como todos lo llamaban, aunque su letrero decía “Sala de Espectáculos”. Allí, el municipio instaló un cinematógrafo y, si bien ya se habían mostrado cintas al aire libre donde hoy es la cancha de Gimnasia y Esgrima La Plata, éste fue el primer espacio cerrado para obras al lado del lago, el primer eslabón evolutivo de lo que hoy es el anfiteatro Martín Fierro. De su administración también se ocupaba Don Cúcolo.

La arquitecta Babaglio cuenta que “del llamado teatrito del lago no se ha encontrado aún documentación oficial -licitación, planos, etc.- pero según data en un informe del INCAA, en los periódicos locales y en registros fotográficos, constaba de una estructura de madera con cubierta a dos aguas, un área de butacas rodeada por una galería, palcos, escenario, telón y decorados”.

Para la Navidad de 1905 se programó una fiesta de tres días que el matutino platense El Día anunciaba así: “La sociedad protectora de niños pobres y las damas de beneficencia inauguran esta noche a las 8 la espléndida serie de fiestas que han organizado en el Lago del Paseo del Bosque, y que se llevarán a cabo durante las tres noches consecutivas, con un éxito que promete ser brillantísimo. Enorme será la concurrencia y la mejor prueba de ello es el número de invitaciones distribuidas: pasan de 3.000”.

La misma noticia detalla que el teatrito “ha sido bien concluido y que anoche estaba ya listo para ser habilitado. Será uno de los sitios donde los niños y también los grandes podrán pasar momentos entretenidos y con comodidad, pues aparte del espectáculo interesante y barato se añade la buena acreditación que tendrá y el fresco de cinco ventiladores de paleta. No se necesitará orquesta, pues se tiene para los intervalos el gran piano eléctrico, otra adquisición reciente de la municipalidad”.

La crónica del 27 de diciembre cuenta el éxito de la fiesta ¡De tres días! El mismo diario la describe en un texto que no escatima adjetivaciones: “La gente menuda, en una cantidad aterradora para que se la dejara libre en el gentío, llegaba presurosa, casi silenciosa, pero no para pasear en bote o entretenerse en las hamacas, en las calesitas, sino para conseguir lugar en el pequeño teatrito. El salón, tan agradablemente aireado, se llenó enseguida de niños”.

A falta de selfies, después de la función, se volvió un clásico pasar por el kiosco de fotografía, ubicado también en el bosque, para inmortalizar el recuerdo del paseo.

El teatro que fue radio

Después de cinco años de éxitos en el teatrito del bosque, la Provincia propuso crear un teatro de otro estilo, más sólido y con capacidad para 500 personas. El 24 de enero de 1912, el departamento de Ingenieros de la Provincia de Buenos Aires llamó a licitación para construirlo.

Se edificó entonces una mole cerrada y maciza que, si bien se construyó en el mismo islote donde hoy está el anfiteatro no fue pensado, desde el punto de vista arquitectónico, para que “dialogue” con la naturaleza en la que estaba inmerso. En esta nueva metamorfosis, el teatrito de madera, demolido en 1913, dio paso a un imponente edificio de dos pisos. Hoy no hay rastros ni de uno ni de otro.

“Debido a la poca documentación que hay disponible sobre el teatro, se puede observar que era un edificio imponente, más bien pesado”, describe Babaglio y agrega que a diferencia de otras construcciones tradicionales de La Plata “presentaba un lenguaje más bien ecléctico, combinando lo clásico con las ornamentaciones típicas de la arquitectura de finales del siglo XIX”.

El público platense siempre acompañó los espectáculos.

La fachada tenía una escalinata extensa que desembocaba en las puertas de entrada y amplios balcones en el primer piso. A los costados se erigían dos torres. En el interior, las 500 localidades se dividían en butacas, plateas y palcos. Al principio, funcionó como cine y, al año, comenzaron las obras de teatro. Continuó administrado por Cúcolo quien se comprometió a abonar una suma trimestral por el arrendamiento y a cumplir con otras curiosas condiciones, como contratar un marinero práctico para la vigilancia de los ejercicios de remo en el lago y donar todos los días jueves 100 entradas para los niños y niñas en edad escolar: sólo para los que obtuvieran “distinción por su aplicación y conducta”. Debía también ofrecer, una vez al mes, una función gratuita para los niños de los asilos de la ciudad.

La nueva sala se llamó “Teatro del Lago de la ciudad de La Plata” y parecía pensado para durar mucho tiempo; sin embargo, 26 años más tarde, corrió la misma suerte que el teatrito de madera: lo demolieron sin ningún miramiento.

A falta de mantenimiento, ya a mediados de la década de 1930, el edificio daba señales de agonía. Es por esa época que LS11 Radio Provincia de Buenos Aires se traslada desde el Pasaje Dardo Rocha al teatro del lago, con una programación que incluía radioteatros, audiciones deportivas, informativos y programas musicales de tango, folklore y jazz.

La radio transmitió desde la isla del bosque sólo un par de años, hasta 1940, “cuando se hizo insostenible el cuidado de los equipos y el resguardo de los archivos de discoteca debido a la humedad ambiente que sufría el edificio”, explica Babaglio. Por eso y, probablemente, porque aún no se tenía en cuenta el valor patrimonial de ningún edificio, el gobierno decidió tirarlo abajo.

El teatro que no fue

En 1923 surgió la idea de instalar otro teatro en el Paseo del Bosque proyectado por la Universidad Nacional de La Plata e inspirado en “lo clásico y perdurable”. Fue entonces cuando se encargó al ministerio de Obras Públicas de la Nación el proyecto de un teatro griego.

En una publicación de la revista Museo, bajo el título “Presencia de lo griego en La Plata”, el escritor platense Horacio Castillo menciona a este proyecto y lo define como el ejemplo más acabado del amor a Grecia y a la cultura helénica de esa época en el ámbito de la UNLP: “La construcción de un teatro griego fue aprobada por el Consejo Superior y tenía por objeto, no sólo instalar un espacio escénico, sino un centro de investigación y docencia sobre el teatro antiguo”.

Uno de los costados del teatro, hoy, a la espera de ser refaccionado.

Incluso, de acuerdo con la investigación de Babaglio, “se proyectaban funciones para otoño y primavera y dictar clases de declamación, música, textos clásicos y mitológicos, danzas clásicas, de euritmia y coreografía”. La megaobra iba a construirse cerca de donde hoy funcionan las facultades de Veterinaria y Agronomía y, de acuerdo con el proyecto, constaba de un gran semicírculo de unos 90 metros de diámetro para 4 mil espectadores con las graderías revestidas en mármol, estatuas y símbología griega.

“Para financiar la construcción se requería una inversión cuantiosa (30 mil pesos moneda nacional), y esa fue una de las razones por las cuales no se llevó a cabo”, comenta la arquitecta, sin embargo, considera que ese teatro que nunca se construyó es “un antecedente conceptual fundamental para el posterior anfiteatro Martín Fierro, como espacio teatral al aire libre, recreativo, educativo y cultural ubicado en el bosque de la ciudad”.

El Martín Fierro por fin

Recién en 1945, a tono con la arquitectura monumental de una época se comienza a esbozar la idea de un nuevo teatro al aire libre en el paseo del bosque. Se retomaba el concepto de un teatro imbricado con la naturaleza, como aquella salita de madera o como el teatro griego que nunca se creó.

El proyecto del anfiteatro Martín Fierro estuvo a cargo de la dirección de arquitectura del ministerio de Obras Públicas bonaerense con la idea de crear un espacio de verano para el teatro Argentino. En su libro, Babaglio destaca que a diferencia de su antecesor, el nuevo anfiteatro sí fue pensado “para conformar, junto con la gruta y el lago, un conjunto paisajístico-edilicio de carácter único en la ciudad”.

Al anfiteatro se ingresa por un pórtico de tres arcos de estilo neoclásico detrás del cual se abre la zona de butacas blancas, unas 2.400 hechas en hierro forjado y madera. A izquierda y derecha, como paréntesis, se extienden dos pérgolas que enmarcan al público y enlazan la entrada con el escenario. El teatro aloja, en su parte superior, una cabina cinematográfica, reflectores ‘seguidores’ para los espectáculos y boleterías. El edificio principal contiene al escenario bajo una cúpula oval y tiene la posibilidad de cerrarse en una sala para 200 personas. Hay también un espacio exclusivo para la orquesta, 20 camarines, una cabina de sonido, oficinas, vestuarios, depósitos y hasta una vivienda para el casero.

Al principio se lo llamó “Teatro al Aire Libre” pero luego se decidió nombrarlo “Anfiteatro Martín Fierro”. El diario El Plata explicaba esta elección como un “especial homenaje al hombre de nuestras pampas: al gaucho que fue brazo vigoroso y triunfador en las epopeyas patrias y es símbolo de bravura limpia y de honradez acrisolada”.

En sus comienzos, la programación priorizaba conciertos sinfónicos, operetas y ballet a cargo de los cuerpos estables del teatro Argentino aunque con tickets a precios accesibles para la mayoría. De hecho, una noticia publicada por el diario El Argentino en noviembre del ‘49 se anuncia una función “de carácter popularísimo”, motivo por el cual “la dirección del teatro ha resuelto que el precio uniforme de las localidades sea de 1 peso”.

En las décadas de 1970 y 1980, el Coliseo Podestá atravesó un largo periodo de abandono y el Argentino se incendió, por lo tanto, el Martín Fierro asumió un inesperado protagonismo en la escena platense. “Era espectacular hacer la función en noches de verano en ese entorno maravilloso”, recuerda la actriz Mabel Campos, que en 1975 formó parte del elenco del sainete criollo “Tu cuna fue un conventillo”, de Alberto Vacarezza. “Como en la obra había una fiesta, Antonio Blasi tocaba el bandoneón, Jorge Hidalgo cantaba, una pareja de tangueros bailaba, era muy gracioso porque se subían al escenario los gatos que andaban por el bosque y combinaban muy bien con la escenografía del conventillo”.

El anfiteatro se mantuvo activo desde 1949 hasta 2013, 64 años en los que alternó ciclos de esplendor, abandono, reparaciones y disputas legales entre el municipio y el gobierno provincial. Pasaron por ese escenario cientos de espectáculos teatrales y conciertos, obras de títeres y marionetas. Uno de los más publicitados fue el Encuentro Provincial de Música Folklórica de 1986, un género que combinaba con el nombre del espacio bajo la premisa de propiciar la aparición de nuevos talentos en el género.

A lo largo de su ajetreada historia, el Martín Fierro dependió en forma directa de la Provincia pero con injerencia del municipio que, por ejemplo, mediante una ordenanza estableció un convenio con el gobierno bonaerense para desarrollar espectáculos en forma conjunta. También unieron fuerzas hacia fines del 2000 para actualizar la tecnología, luminarias, reparar butacas, pintar y cambiar cortinados. Así, el teatro ingresó al nuevo siglo con la presentación del tenor Darío Volonté y la soprano platense Paula Almenares.

La actividad continuó hasta 2004 y el escenario del bosque fue sede de espectáculos como el Circo francés de Rosny y la presentación del disco “Mi vida con ellas”, de Fito Páez. El cimbronazo de la tragedia de Cromañón reforzó la necesidad de mantenimiento constante y fue entonces cuando volvieron a cerrarlo.

Durante cinco años, el teatro de la Comedia de la Provincia se mudó al anfiteatro del bosque. Carlos Multini, el entonces jefe de utilería de la Comedia, recuerda, sobre todo, la humedad: “Los técnicos estábamos debajo del arco, las condiciones no eran buenas, había mucha humedad, muchas filtraciones. Cuando llovía se estropeaban los equipos y nosotros nos enfermábamos permanentemente”.

Explica que “por sus condiciones técnicas y de sonido, el anfiteatro fue concebido para espectáculos de ópera o ballet con sonido amplificado, incluso para conciertos, pero no para piezas teatrales. Por eso, en los años que estuvimos, sólo hicimos una función de prosa con público dentro del escenario, con la cortina baja y la gente en la zona de capilla por cuestiones de seguridad”.

La reapertura de 2009 arrancó con el 1º Festival Internacional de Folklore. El entonces presidente del Instituto Cultural de la Provincia, Juan Carlos D’Amico. se atajaba: “Hicimos lo básico, que fue reparar el escenario, cambiar las 2 mil butacas que estaban totalmente destrozadas y asegurar el piso”.

Junto a figuras del folklore internacional, se presentaron referentes argentinos como Peteco Carabajal, Teresa Parodi, Jaime Torres, Suna Rocha, el Chaqueño Palavecino, Suma Paz, Argentino Luna, Yamila Cafrune y Facundo Cabral. Pero poco duraron los “parches” de la gestión Scioli porque, en 2013, el escenario del bosque lucía tan endeble y ruinoso que fue excluido de la cuarta edición de ese mismo festival. Sobrevino entonces un nuevo cierre, el más prolongado de su historia que dura hasta hoy, pese a que numerosas organizaciones ambientalistas, artistas, vecinos, vecinas y medios de comunicación se hicieron eco del abandono y organizaron festivales y conciertos en la zona de acceso al teatro en reclamo de que se concrete la reapertura.

“A lo largo de su historia esto pasó muchas veces, dos por tres se cerraba para repararlo y esto pasaba porque sólo se lo usaba en verano”, enfatiza Agostina Babaglio y pone el acento en que “es imposible sostenerlo en condiciones si solamente se lo usa en verano, porque el mantenimiento viene de la mano del uso constante”.

Está convencida de que la recuperación requiere de un equipo interdisciplinario y que restaurar no es darle un lavado de cara sino mucho más: “Hay que crear un proyecto que permita utilizarlo todo el año, ya sea con presentaciones, talleres, ensayos, confitería y estrategias de uso constante, porque la falta de uso y el deterioro que esto implica derivó en que estuviera casi tanto tiempo abierto como cerrado”.

Si bien no está protegido por ninguna ley, Babaglio insiste con que el Martín Fierro es un bien patrimonial que debe ser protegido por su valor histórico, arquitectónico y porque la comunidad lo reconoce y lo ha defendido. Por eso, entiende que es urgente poner manos a la obra “para que las nuevas generaciones, que nunca pudieron disfrutarlo, tengan el placer que tuvimos nosotros, vivir un espectáculo en un anfiteatro único, rodeado de bosque en medio de la ciudad”.

Fuente: 0221.com.ar / Begum