Páginas

sábado, 9 de julio de 2022

“La bestia que habita la noche”: el regreso del policial negro que se ríe del género

ESPECTÁCULOS | DESTACADO DE LA CARTELERA

La parodia escrita y dirigida por Diego de Miguel fue un pequeño suceso en 2009 y ahora volvió con una nueva versión más cercana al film noir y a la estética cómic. Se puede ver los sábados -excepto hoy- en El Obrero


Diego de Miguel, prolífico dramaturgo, director y docente platense, acaba de reponer “La bestia que habita la noche”, parodia de policial negro que había estrenado en 2009 y que, con nuevo elenco, ofrece funciones los sábados de julio (excepto hoy por un contagio de Covid-19 en el elenco de último momento) en el Centro Cultural Viejo Almacén El Obrero, 13 y 71.

“La obra conjuga todos los elementos típicos del policial negro pero de algún modo subrayados, lo que supone el gesto paródico, que es un gesto ambiguo porque, por un lado, la parodia implica un poner en evidencia ciertos tópicos recurrentes de una obra pero, al mismo tiempo, también supone un respeto por eso que se parodia”, explica De Miguel, en diálogo con EL DIA, en relación a las características particulares de esta producción.

El director siempre había querido volver a su viejo material no sólo porque en su momento fue un pequeño (y su primer) suceso de cartelera sino por “esa idea que la obra refleja, de algún modo, de que el capitalismo puede leerse en clave policial”, un tema que le interesaba llevar al teatro.

Como todo policial negro, su pieza muestra una sociedad corrompida. Personajes oscuros, tenebrosos y dañados, algunos con hambre y otros con sed de venganza. Un mundo de ensueño en el que los matones gobiernan ciudades. Un mundo de hombres derrotados y perros que acechan en la noche. Un mundo de sombras apenas surcadas por los destellos de luz azul que nos recuerdan que allí, en la gélida noche, hay alguien que nos vigila. Un mundo como este, pero un poco peor.

Amante de los policiales, un género del que se enamoró gracias a referentes como Raymond Chandler y Dashiell Hammett, De Miguel asegura que es “muy pródigo” para trabajar, en tanto, plantea de entrada elementos que no pueden faltar, desde la “forma de iluminar, el vocabulario y un cierto conjunto de caracteres típicos”: el detective, la femme fatale, la secretaria eternamente enamorada y el villano.

Protagonizada por Alejandro Santucci, Sofía Boué, Juan Felipe Hernandorena y Eugenia Molinuevo, la historia presenta a Jack Dogo, un detective que sobrevive a duras penas con su fiel secretaria Elsa, limpiando la basura de la sociedad, robando comida de las tiendas y los hospitales. Es un fracasado y lo sabe. Una tarde, Ingrid Lucero lo contrata: debe recuperar unas fotos que la comprometen. Ella es bella y peligrosa como una serpiente sedienta de sangre. Pero detrás de la luz que irradia su belleza, se oculta la oscura mirada del congresista Freddy Macro…

Se trata de una versión que profundiza algunos elementos que ya se habían esbozado en la original: esa fría sala a la que se accede bajando una escalerita de madera, cobija ahora un universo íntimo y más cercano al film noir con claroscuros y grandes sombras proyectadas en la pared, en la que la estética del cómic se hace presente con viñetas que cortan la monotonía a puro pop cuando la acción “se detiene y concentra”.

Las criaturas delineadas por De Miguel parecen salidas de una película mal doblada por sus maneras tan particulares de hablar, “muy literaria de clase b”, según define el autor que, deliberadamente, puso en sus bocas palabras que “tienen uso en inglés pero no en español” -a Dogo le encanta llamar a sus mujeres “muñeca”, por ejemplo- y frases que incluyen una forma “excesivamente poética al colmo del ridículo”, que disparan las carcajadas del público que, rápido, entiende el código planteado.

Pero no solo del lenguaje se burla esta pieza. “El policial suele tener una gran carga misógina y machista, de que la mujer está para embellecer al hombre, algo que la obra parodia”, remarca el director en relación a los cachetazos que su protagonista pega pero que también recibirá, en un acto que define como de “justicia poética” .

Destaca “el tono” que el nuevo elenco tiene para interpretar esta historia, “un tono que es difícil porque si bien es una obra paródica yo no quería que se constituyera desde una cierta impunidad: si bien tiene momentos cómicos, también trabaja otras zonas y eso no siempre es fácil de lograr”, remarca De Miguel “muy contento” con este grupo de actores y actrices con los que tenía ganas de trabajar.

Egresado de Actuación de la Escuela de Teatro -institución de la que es docente- y de Dramaturgia de la EMAD, cuenta que siempre hizo teatro no solo para entretener -en el sentido más profundo del término- sino, sobre todo, como una forma de militancia: “Nuestros espectáculos tienen una intención política. Me gustaría que puedan percibirse como espectáculos divertidos pero también críticos, con ideas interesantes acerca de nuestra sociedad, de nuestro mundo”.

MÁS PRODUCCIONES

El Viejo Almacén El Obrero es un espacio en el que Diego de Miguel profesa su amor por el teatro desde más de dos décadas y donde, actualmente, no sólo se puede ver “La bestia que habita la noche” sino otras tres de sus premiadas producciones: “Vacaman”, “Con el cuchillo entre los dientes” y “La revoluta”.

Durante la cuarentena, como no podía hacer teatro se puso a escribir y así nació “Vacaman”, cuyo dramaturgia fue premiada en el Concurso de Obras Teatrales “Potencia y Política” organizado por la Cámara de Diputados de la Nación, algo que no esperaba y que analiza como “el costado bueno de la pandemia”. Es la historia de un luchador de catch que tiene a su troupe y, a través de su vida, se cuenta un poco la historia argentina de los últimos 40 años. Con varias metáforas y niveles de lectura, “Vacaman”, que se editó en libro, es una propuesta “visualmente muy atractiva -con los luchadores, máscaras y trajes- que me remite mucho a mi época de niño, a los que vimos ‘Titanes en el Ring’ de Karadagián; así que ahí hay un mundo muy idolatrado por el niño que fui”, cuenta. Va los sábados a las 19.

“Con el cuchillo entre los dientes”, obra que estrenó en 2018 y con la que, al igual que con “La revoluta”, representó a la provincia de Buenos Aires en el Festival Nacional de Teatro, fue la excusa que De Miguel encontró para llevar al escenario “la construcción de lo masculino”. El espectáculo -que pasa del tono cómico al violento en un pestañear- cuenta la historia de un equipo de fútbol que queda atrapado en el vestuario visitante de un barrio áspero y en esa trinchera se van desentrañando ciertos vínculos de lo masculino”, cuenta el autor sobre esta pieza que, antes de la pandemia, se estaba ofreciendo con entradas agotadas en la Ciudad de Buenos Aires, “lo que para nosotros era muy raro porque allá no nos conoce nadie”. Una historia que ha abierto el debate e impulsado conversaciones y que, dice, “las mujeres identifican más rápido que los varones para dónde”. Se ofrece los domingos a las 18.30.

Con siete temporadas en cartel, y un gran recorrido nacional e internacional, “La revoluta” es ya una “especie de caballito de batalla de la sala”, refiere el director sobre una de sus producciones más queridas. La define como “una farsita delirante y muy divertida”, en la cual un grupo de conspiradores quiere tomar el poder con una máquina de efecto letal y un general en el exilio pero cuando parece que van a poder alcanzar su plan todo se complica. En esta pieza, “resuenan un poco los ecos de mi militancia política”, confiesa De Miguel que, aún a pesar de que pueda ser “muy frustrante y al mismo tiempo desalentadora”, llevarla al teatro es su única oportunidad para “poder cambiar las cosas”, al menos intentarlo. La obra, así, “habla un poco de la necesidad de aferrarnos a algo. Aún con todos los problemas y los conflictos que las políticas plantean, estos personajes se aferran a esa ilusión”. Las funciones son los domingos a las 20 (excepto mañana que fue suspendida por el mismo contagio de Covid-19).

Abierta a diferentes propuestas, con gran interés en lo popular y la calidad, El Obrero es una sala muy tradicional por la que, se anima a decir De Miguel, “han pasado todos los teatristas de la Ciudad, en un momento a otro”, que también tiene proyectos de formación -desde niños hasta adultos mayores- y que siempre le da la bienvenida a propuestas nuevas y externas.

Cuatro obras

Actualmente se pueden ver en El Viejo Almacén El Obrero, espacio en el que Diego de Miguel profesa su amor por el teatro desde más de dos décadas, cuatro de sus obras: “La bestia que habita la noche”, “Vacaman”, “Con el cuchillo entre los dientes” y “La revoluta”.

Fuente: EL DIA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario