sábado, 1 de junio de 2024

“Las lloradoras”: ¿Qué cosas nos conmueven, qué nos causa dolor?

ESPECTACULOS - DESTACADO DE LA CARTELERA

En su tercera obra de teatro, que estrena esta noche, José Supera recupera una figura del pasado para hablar sobre aquellas situaciones que tocan fibras íntimas

María Virginia Bruno

EL EQUIPO DETRÁSDE “LAS LLORADORAS” QUE SE ESTRENA HOY EN ESPACIO 44

En un intento por escapar momentáneamente de la soledad que lo agobia cuando está sumergido en la creación literaria, hace tiempo que José Supera empezó a coquetear con la dramaturgia, un coqueteo que se fue transformando en un romance que aspira cada día a ser más formal. Tras las primeras dos experiencias (“Heredarás la sombra” y “Escenas del capítulo anterior”), el escritor y periodista platense estrena esta noche su tercera producción, “Las lloradoras”, mientras en algún rincón de la Ciudad se ensaya la cuarta, “Ministerio de la imagen”, de próximo debut.

Arrastrado por la ola de la motivación, el autor de “Limpiavidrios” -premiada novela que el año pasado fue llevada al cine-, creó una obra diferente, un material que lo desafió a ser menos “rococó” y más “minimalista” en su escritura, dando vida a una historia sencilla que huele a café recién preparado.

En “Las lloradoras”, que se estrena hoy a las 21 en Espacio 44, Supera recupera una figura nostálgica, la vedette de los velorios de generaciones pasadas, para hablar de “las cosas que nos conmueven y que nos generan dolor”, según adelantó en diálogo con EL DIA.

Dirigida por Marcelo “Colo” Demarchi, y con las actuaciones de María Laura Albariño y Elena Morete, la historia nos presenta a Estela, una mujer que ha llorado toda su vida, y que no sabe hacer otra cosa. Pero una mañana llega Sonia, otra mujer que trae tantas bolsas como misterios a cuestas, y como a Estela se le superponen dos velorios, intentará enseñarle rápidamente a llorar para que la cubra. Pero no todo saldrá como lo esperaban.

En este choque de dos mundos aparentemente dispares, el autor de las novelas “La resurrección de la carne” (2011), “El chimento atómico” (2012) y “Los desiertos” (2014), promete transitar por emociones que suben y bajan. “Es una obra en la que por momentos te reís mucho pero que por momentos apela al llanto porque tiene sus partes tristes, aunque hay de todo”, aseguró el novelista sobre un relato que tiene no solo “olores y muchas texturas” sino también recuerdos y sabores.

Con música de Lara Valdivia y asistencia de dirección de Mariana Ercoli, “Las lloradoras” tendrá funciones desde hoy todos los sábados de junio en la sala de 44 entre 4 y 5, y las entradas se pueden reservar por Alternativa Teatral. Una plataforma en la que también se pueden conseguir los tickets para su otra obra, “Escenas del capítulo anterior” que dirige Maru Ozafrain, y que tendrá dos nuevas funciones los domingos 9 y 16 de junio en Teatro Estudio: esta propuesta presenta a tres personajes de una antigua telenovela que han quedado atrapados en un loop eterno, y sólo de ellos dependerá salir de esa cárcel de falsos decorados y luces de estudio para poder así dejar de ser quiénes eran y descubrir quiénes son en verdad.

Y mientras sus creaciones comparten espacio en la cartelera local, su cuarta obra, “Ministerio de la Imagen” , calienta para entrar. Alejo Marschoff dirigirá ese material que contará con las actuaciones de María Ibarlin, Adriana Llamazares y Omar Musa. En esta producción, Supera se sumerge en el universo de las imágenes, la observación y la deformación.

Pero hay más: con el proyecto de escribir una obra a cuatro manos con su “casi hermana” Maru Ozafrain (que además dirigió su ópera prima, “Heredarás la sombra”), Supera acaba de terminar de escribir otra pieza, “VAR” (“vuestro amor roto”), sobre una pareja que se está separando y que analiza cuadro por cuadro, como en el fútbol, las jugadas que fueron haciendo cada uno a lo largo de su relación. Y en sus ratos libres, además, termina el guion de una película de coproducción chileno-argentina; en otra incursión para el cine (la carrera que cambió por la literatura) tras supervisar la adaptación del guion de “Limpiavidrios” que dirigió Juan Baldana.

-Estás súper productivo.

-Sí, es como que me agarró el envión, y cuando agarro el envión trato de subirme y no parar, porque después me agarra el “desenvión”, y cuando eso pasa por ahí estoy un año sin hacer nada. Entonces ahora estoy subido a la ola. No sé si en la cresta pero estoy subido a la ola, y sé que en algún momento me voy a caer. Entonces, estoy tratando de aprovechar eso.

-¿Cómo vivís esta faceta con la dramaturgia?

-Siempre me siento más cómodo escribiendo literatura, pero en el último tiempo me pasa que me cuesta mucho lidiar con la soledad. La literatura, de alguna forma, es un reducto, es un lugar que uno se construye, pero es de mucha soledad y silencio (...) Y en el teatro encontré algo mucho más plural, mucho más coral, algo de escribir y que se pueda completar. Hay algo de eso que buscaba, esto de trabajar con otros cuerpos, con otras cabezas, con otras visiones.

Buscaba salirme un poco del “yo-yo-yo” que propone un poco la literatura.

-¿Cómo trabajás con los directores? ¿Sos de ir a los ensayos? ¿de seguir de cerca el proceso?

-Yo les doy el puntapié inicial con el texto y después les digo: “hagan lo que quieran”. Es la forma que encontré también para salirme de la literatura del yo, del trabajo del yo, del pensar que mi mundo se mueve por mí, porque yo muevo esta pluma y porque escribo. Acá abrí un poco el juego y al abrirlo, al pelear con mis egos internos y mis fantasmas tan narcisistas, transité por un ejercicio que necesitaba para alejarme un poco de este José que se mira al espejo todo el tiempo. Entonces, yo trato de ni ir a los ensayos porque me parece que está bueno que ellos tengan la libertad también de crear su propia lectura.

Fuente: EL DIA

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Una celebración de teatro: un ciclo mostrará obras gratis durante toda la semana

  ESPECTÁCULOS | LA CARTELERA LOCAL “El teatro argentino celebra su público” realizará más de 650 funciones en todo el país. En La Plata, ob...