domingo, 10 de mayo de 2009

Tercero incluido

El grupo de teatro platense Eos 2 anunció la realización de las últimas funciones de Tercero incluido, la obra que Eduardo “Tato” Pavlovsky estrenó en 1981 en Buenos Aires en el marco de Teatro Abierto, el ciclo que nació como reacción cultural contra la dictadura.

La obra de Pavlovsky, que sufrió un atentado en los años ‘80, mientras se presentaba en el teatro Picadero y debió terminar sus funciones en la sala del Tabarís, fue repuesta varias veces por diferentes elencos. En estos días se presenta en Tucumán, bajo la dirección de Pablo Parolo, y entre 2004 y 2005 tuvo versiones de Lito Cruz y Joaquin Berthold. Uno de los últimos grupos en volver a trabajar con aquel texto, cargado de resignificaciones con el paso del tiempo fue Eos 2, que la mantendrá en escena los viernes de mayo, a las 20.30, en el Espacio 44 (44 entre 4 y 5), con la actuación de Sonia Costa y Juan Peltzer y la dirección de Ernesto Meza. La obra saldrá luego de gira y, tal vez, se reponga en la segunda mitad del año en La Plata.

La idea de trabajar con el texto de Pavlovsky surgió de los actores. "Me enganché enseguida porque me gustaba la idea de trabajar con el material. Era la primera vez que trabajaba desde el principio en una puesta como director, me gustaba como trabajaban los actores y me encanta el material", reveló Meza a Diagonales.

Mientras que, como reconoce el director, la obra denuncia a los grupos de tareas que actuaron durante la dictadura militar, también trata sobre la alienación que genera una cotidianeidad llena de violencia, inseguridad y las epidemias, por lo que se resignifica. "Terminamos todos con miedo por el tema de la inseguridad. Y ahora estamos locos por esto de las enfermedades, por el dengue y la gripe porcina. El tema de la violencia está en todos lados. Yo trabajo en un jardín de infantes con nenes de cinco años y los chicos vienen cada vez más revolucionados", afirmó el director.

Entre las particularidades que tiene la obra es que los artistas trabajaron los ejes temáticos en ensayos durante los que no respetaron el orden de las escenas. Los primeros ensayos fueron en una casa de Gonnet, cercana a las vías del tren, y luego reprodujeron en el escenario algunas características con las que se habían encontrado en el lugar de ensayo, como por ejemplo un grillo, los ladridos de un perro y el paso del tren, que fueron llevados a escena por el escenógrafo y encargado de la puesta de luces Augusto González Ara. "Respetamos los parlamentos, pero no las acciones", aclaró Meza.

En su tercero incluido hay "un hombre obsesionado por la existencia de un tercero que lo amenaza, lo acecha y lo perturba" y "una mujer que quiere atención, cariño y no soporta esa locura de su marido con esas cosas en su cabeza".

Teatro del absurdo, la obra provoca distintas sensaciones, algunas tragicómicas por el accionar patético de los personales, pero se propone como una invitación para reflexionar sobre el pasado, el presente, los medios y los miedos.

Fuente: Diagonales, domingo 10 de mayo de 2009

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