martes, 22 de julio de 2014

O'Neill, el tipo de Berisso

Martes 22 de julio de 2014 | Publicado en edición impresa

Estreno: Lito Cruz, oriundo de esa ciudad, se sintió atraído por el mito de que el autor norteamericano vivió allí; ahora protagoniza El toque de un poeta, junto con Eleonora Wexler y Susú Pecoraro


Por Carlos Pacheco  | LA NACION

"Es la materialización de un sueño", dice Lito Cruz cuando se refiere al proyecto El toque de un poeta, pieza de Eugene O'Neill que se estrenará mañana en el Apolo. Hace 28 años que fantasea con trabajar dirigido por Barry Primus, un especialista en la técnica de actuación de Lee Strasberg y el Actors Studio. Se conocieron en Buenos Aires a fines de los años 80, cuando Cruz dirigió Cuba y su pequeño Teddy, en el teatro Planeta, y Robert De Niro asistió a una de las funciones acompañado por Primus. Allí se contactaron, consolidaron una amistad y hoy esa relación termina construyendo un trabajo común.

No es este el primer acercamiento que Lito Cruz tiene con O'Neill. Bajo la dirección de Carlos Gandolfo recreó Hugie (1999), un material con el que durante cinco años recorrió el país con mucho éxito. Este actor norteamericano es como un personaje conocido en el que le gusta reparar. Lito nació y creció en Berisso. El autor norteamericano tenía un espíritu aventurero que lo trajo a los mares del sur y hay cierta leyenda que dice que vivió en Berisso.

Hoy cuenta el intérprete: "O'Neill fue el primer autor que leí en mi vida, porque decían que había estado en Berisso. Y siempre me resultó muy extraño. Por un lado, te muestra la vida de una manera muy oscura, pero finalmente es muy optimista, porque después de todo el dolor que expone hace que una luz aparezca y te devele la realidad de otra manera".

También esta producción de Julio Gallo lo acerca a una técnica de actuación que siempre privilegió y practicó. Primus es un hombre que trabajó al lado de Lee Strasberg, de Elia Kazan. "Es el mundo de mi historia de juventud -cuenta el actor-. Estoy viviendo algo así como una especie de presente del pasado. Todo ese mundo que para nuestra generación era una leyenda, que nos llamaba la atención y que veíamos materializado en el cine. Ese sentido de verdad que nos resultaba interesante ahora lo estamos viviendo aquí, en Buenos Aires. En la Argentina lo habíamos descubierto antes, es cierto. En actuaciones como las de Luis Arata. Ahí fuimos descubriendo la grandeza de un campo de actuación impresionante, pero que, claro, a nosotros nos impactó después, viendo el cine norteamericano. Este espectáculo tiene todos esos ingredientes."

El toque de un poeta cuenta la historia de una familia irlandesa que emigra a los Estados Unidos. Está integrada por Cornelius Melody (Cruz), quien vive aferrado a un pasado que no regresará y se mantiene activo en el presente gracias al alcohol; su esposa, Nora (Susú Pecoraro), que lo acompaña sumisa, y Sara (Eleonora Wexler), su hija, quien lo obliga a recapacitar de una manera dolorosa. "Cornelius es un personaje muy especial. Es un hombre que tiene una doble vida. Aquella que trató de construir ficticiamente y la real. Siempre está en un lugar diferente. Es un gran desarraigado", explica Lito Cruz.

VOLVER A CASA

"Cuando entré al teatro pensé: qué lindo es el teatro. Volví a la mansión", dice Susú Pecoraro, con mucha simpleza, pero cargada de una gran expectativa. Es que la actriz hace cinco años que no sube a un escenario. Su último trabajo, La duda (2006), con la dirección de Carlos Rivas, fue muy atractivo, pero se alejó del proyecto y se mantuvo ausente de las tablas.

"Pasaron otras cosas en mi vida -explica-. Durante muchos años viajé mucho, acompañando películas. Siempre me preguntan qué me gusta más: el cine, el teatro, subestiman mi paso por la televisión. Yo necesité abrir caminos. Salí del Conservatorio y me metí en la televisión, y me gustó estar allí porque hacía lo que había aprendido. Cuando empecé a hacer cine, ya sabía trabajar en equipo. Nunca una cosa me parece más importante que otra."

Fue Lito cruz quien la llamó para participar de este proyecto. Y decidió que no iba a decir que no. "Es como volver a los años 70. Con Lito, con O'Neill -comenta la actriz-. Sentí que iba a entrar en algo poético, creativo, que tenía que ver con mis comienzos. Estuve mucho tiempo en el grupo de Augusto Fernandes, trabajando con Lito, con Adriana Aizemberg, con Helena Tritek. Julio Chávez y yo éramos los más jóvenes de ese grupo. Durante un año ensayamos a partir de los textos de Las mil y una noches, era como una clase intensiva. En algún momento me fui a hacer El arreglo en cine, dirigida por Fernando Ayala, y mi carrera cambió."

Hoy encuentra que su personaje "es hermoso". Una madre que todo lo entiende, trata de que nada se venga abajo, que todo funcione. Cuida a su marido y a su hija por igual. Es la que da amor, la que vive por los demás. "No es intelectual - afirma- es la que entiende de corazón."

Meterse en el mundo de Eugene O'Neill le resulta tan difícil como fácil. Descripto así resulta contradictorio. Pero la intérprete inmediatamente lo aclara. "Es tan fácil como lo que te pasa a vos en tu casa. Uno se reconoce en esos personajes, aunque son contradictorios. Éstos son autores que conocían muy bien al ser humano, hasta en sus imperfecciones. O'Neill no es fácil porque te lleva a jugar al límite, a situaciones muy extremas. Es interesante meterse en ese mundo porque te exige mucho desde la actuación. Inda Ledesma me enseñó algo muy bonito. Ella dentro de su generación era muy moderna, y decía: «Tuve que luchar mucho para no hacer un teatro elegante». Esto es, hay que mostrar las emociones, los miedos. No podés actuar un sentimiento, tenés que vivirlo."

Susú Pecoraro muestra hoy su costado menos inesperado (para este cronista): un perfil tan pequeño que conmueve. "Yo me construí así. Necesito invisibilidad. Siempre trato de salir por la puerta de atrás. No me gusta llamar mucho la atención. Me gusta estar en el lugar en el que sé que puedo ser yo. Camila (la película de María Luisa Bemberg) me ubicó en un lugar de heroína nacional. Me becaron para estudiar en Hollywood. Pero decidí quedarme acá. Maduré muy joven, rodeada de artistas. Y ahora estoy volviendo con mi gente de teatro."

EN BUSCA DE LA LIBERTAD

Es la más joven entre los protagonistas del proyecto. Su intensidad como actriz es mucha. Eleonora Wexler viene de representar El gran deschave, de Sergio de Cecco y Armando Chulak, en el Cervantes, pero por su carrera pasaron títulos muy importantes, los suficientes como para consolidarla como una gran actriz. Ella quería que su año se repartiera entre el cine y el teatro y, sin buscarlo demasiado, lo logró. Lito Cruz fue quien también la convocó para este proyecto. Leyó la obra "de un tirón", como ella dice, y aceptó.

Si bien no pertenece a esa generación que fue provocada por los autores norteamericanos de principios del siglo XX, encontró en El toque del poeta un buen disparador para su creatividad. Trabajó con Cruz y Leo Sbaraglia en El garante (Telefé) y algo de ese mundo creativo del actor la impactó. "Volver al teatro es maravilloso -explica la actriz-. Con este autor, con esta historia. Nunca había leído a O'Neill, aunque había visto algunas puesta de sus obras. Y me encantó entrar en su cabeza, encontrarme con su mundo mágico. Te obliga a expresarte con emociones intensas. Él se inspira mucho en August Strindberg, y si tus emociones no están a flor de piel, la obra no interesa. Pide un actor en carne viva. Y este proceso, junto a Barry Primus, ha sido interesantísimo."

Sara, su personaje, se enfrenta con su padre y trata de que él comience a vivir en la realidad. Su derrotero no es fácil. "Ella es la que pone límites en esa familia de inmigrantes que vivieron muy bien en su país, pero que hoy están en franca decadencia. El padre está perdido dentro de sus ideales, de su propio sueño. Ella, todo el tiempo, lo enfrenta pidiéndole que vea la realidad. Sara es la liberación", aclara.

En este intenso proceso de creación que tanto disfruta, Eleonora Wexler reconoce que en esta pieza ningún personaje termina como sueña que va a ser. Y una pregunta flota en el aire: "¿Qué hace un ser humano con esa realidad que no lo hace feliz?". El elenco de El toque de un poeta se completa con David Di Nápoli, Jesús Berenguer, Carlos Cavanna. Ubaldo Kramer, Lisandro Fiks, Victoria Moreteau y Edgardo Marchiori. Mientras que la coreografía está a cargo de otra figura internacional, Julie Arenal, la coreógrafa original de la clásica comedia musical Hair.

EL TOQUE DE UN POETA

De Eugene O'Neill

En el Apolo, Corrientes 1372

Miércoles a domingos, a las 20.30, sábados, a las 20.30 y 22.30..

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