domingo, 15 de junio de 2014

TOC-TOC Historias de diván en el escenario

La obra más exitosa del país se presentará esta noche por última vez en la ciudad. Hoy dialogó con Patricia Echegoyen, una de sus protagonistas 

Seis pacientes se encuentran en la sala de espera de un consultorio. El doctor Cooper está pronto a llegar y los minutos corren. Cada uno conoce el motivo de la visita e intenta no perder la paciencia hasta que el diálogo con el que también espera se establece. El síndrome de Tourette, la manía de la verificación, la limpieza, los cálculos y demás patologías florecen esa espera de alguien que nunca llega.

En este marco, es que personalidades múltiples se conectan para darle vida a una comedia desopilante. Toc-Toc está en cartelera desde 2011 y, aunque su elenco fue mutando, las funciones continúan por cuarta temporada consecutiva y desde el jueves se presenta en nuestra ciudad.

Basada en el libro del francés Laurent Baffie y dirigida por Lía Jelín, esta trama devela la interacción de personas que deciden confiarse las unas a las otras estas obsesiones.

“Está escrita con mucho respeto y amor hacia este padecimiento y estas patologías. Es un giro muy inteligente que hace el autor al ponerlos en escena y, por parte de la directora se demuestra una gran habilidad. Mucho amor, humor e inteligencia es la combinación exacta para una obra que toca esta problemática”, contó a Hoy Patricia Echegoyen, quien comparte esta comedia con Ernesto Claudio, Osqui Guzmán, Maida Andrenacci, Leticia González y Juan Grandinetti. “Toc-Toc es un fenómeno. 

Es impresionante el éxito que tiene y estamos muy felices de integrarlo”, agregó. Echegoyen, que dedicó gran parte de su carrera a la televisión, encarna a María Auxiliadora, un personaje que tiene la manía de la “verificación”. “Antes de salir tiene que revisar todo. Si tiene las cosas necesarias en la cartera, si están las llaves, si cerró el gas. Además es muy pacata, religiosa, una solterona. Eso hace que, a la hora de relacionarse con otros personajes, se produzca un cortocircuito”, destacó sobre su rol.

Según la actriz, el TOC es una patología que padecen muchas personas “en estos tiempos en los que vivimos tan convulsionados”, por eso la comedia provoca en los espectadores una gran atracción. “Además de reírse se forma una especie de catarsis en los espectadores porque se sienten identificados a lo largo de la obra”, explicó Echegoyen y agregó: “Sobre el final tiene un mensaje positivo, que deja pensando al público”.

Obsesión en clave de comedia

Toc-Toc devela aquellos trastornos que conocemos, pero también saca a la luz otros que pueden resultar insólitos. Entre la variedad de obsesiones que se muestran en escena, encontramos el Síndrome de Tourette (que en la obra es el que padece Ernesto Claudio) que no puede dejar de hacer tics nerviosos ni de insultar. También, está la obsesión por la limpieza y la salud –papel que interpreta Leticia González quien está todo el tiempo lavándose las manos por miedo a contagiarse alguna enfermedad.

Otro de los personajes (interpretado por Osqui Guzmán) padece el síndrome del “idiota sabio” que calcula todo tipo de cosas. Por su parte, Maida Andrenacci se pone en la piel de una obsesiva que repite el final de la frase que le escucha pronunciar a su interlocutor, mientras que Juan Gardinetti es quien se obsesiona si los objetos de su casa no observen un orden simétrico riguroso.

“Al ver sobre el escenario este tipo de patologías, los espectadores se sienten perturbados, pero también muy agradecidos porque lo tomamos desde el humor. De esta manera, quien padece estos trastornos, no se sienten tan solos y descubren que, como ellos, hay más personas que tienen la misma patología”, concluyó Echegoyen. Toc-Toc presentará esta noche, a partir de las 21.30, la última función en nuestra ciudad en el teatro Coliseo Podestá (10 entre 46 y 47).

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