lunes, 12 de mayo de 2014

Encuentro cumbre en el norte argentino

12.05.2014 | 29º edición de la Fiesta Nacional del Teatro

Durante diez días, Jujuy fue sede de una verdadera fiesta cultural por donde desfilaron elencos de todo el país y hubo premios especiales.

Por: 
Mercedes Méndez
Desde Jujuy

Teatro que habla del paisaje. Así podría definirse la repercusión que tiene cada Fiesta Nacional de Teatro que recorre el país con la cultura como única bandera. Este año se mudó al norte argentino –más exactamente a Jujuy– para mostrar un mapa heterogéneo sobre cómo se hace y se entiende el teatro en los distintos puntos del país. 

Durante los diez días que duró la 29º edición de este encuentro organizado por el Instituto Nacional del Teatro y que terminó ayer, se presentaron obras que representaron a cada provincia argentina y se homenajeó la carrera de los actores Norman Briski y Osqui Guzmán y la trayectoria de grupos locales. 

Además, se hicieron puestas al aire libre que fusionaron el arte con los escenarios naturales más imponentes, como las salinas y el monte jujeño. Aquí un repaso de lo más importante de esta juntada teatral y popular. 

"Los grupos que se presentan en esta fiesta son lo que yo llamo ‘teatro necesario’, porque no constituyen un teatro del deseo sino de la necesidad del teatro. Por ejemplo como serían las maestras de campo, que son patriotas en serio. Creo que muchos de esos grupos tienen que ver con un amor por el que me juego y por el que me gusta estar en este lugar", dijo Norman Briski durante su estadía en San salvador de Jujuy. 

Briski fue una figura importante de los homenajes de este año. Realizó improvisaciones en vivo en el teatro más importante de esta fiesta y vio varias de las propuestas que se presentaron de todo el país.  

Este año también se distinguió a los artistas jujeños Néstor "Yiyi" Maidana, director y actor que todos los días trabaja en el Servicio Penitenciario de Jujuy, y al dramaturgo Jorge Accame, autor de la pieza Venecia, escrita hace 16 años y que es hasta el momento la obra más representada en todo el país.  Además, se reconoció la trayectoria del actor Osqui Guzmán, quien representó escenas de sus trabajos más emblemáticos. 

Por otra aparte, este año la Fiesta Nacional inauguró nuevo premio al entregarle al grupo cordobés Cirulaxia-Contraataca la distinción al "colectivo teatral". Según dijeron sus integrantes al recibir el premio, "Este grupo ha hecho una purga contra el ‘yo’ y a favor del ‘nosotros’. Hace 25 años que salimos en combi a buscar público, a inventarnos el sustento para la vida." 

ENTRADAS AGOTADAS. Durante todos los días que se realizó la Fiesta Nacional de Teatro, los espectáculos se presentaron a sala llena. Algo de este espíritu es lo que se pretende que quede en la memoria de las ciudades donde se organiza este acontecimiento. 

"Todas las obras agotaron localidades. Nuestra idea es que esa costumbre quede una vez que la fiesta termina y la gente quiera seguir yendo al teatro. Queremos que se instale la costumbre de la salida cultural", dijo el director del Instituto Nacional del Teatro, Guillermo Parodi, y sumó su visión sobre los vínculos entre el teatro y el lugar donde se hace: "En cada región, el teatro es como una especie de prisma, donde la luz se descompone y muestra las poéticas del paisaje. En cada provincia, hay un desarrollo de la poética que le es propia. Aunque se haga el teatro de mayor vanguardia que se pueda pensar, siempre, inevitablemente, se respira algo que tiene que ver con la comprensión del paisaje que los rodea."  

TEATRO EN ESCENARIOS HISTÓRICOS Y NATURALES. Justamente para vincular teatro y paisaje, este año se hicieron representaciones en regiones clave de Jujuy. Por ejemplo, para exhibir la cultura, la historia y las raíces locales se realizó un work in progress coordinado por Carmen Baliero, con actores y copleras en La Posta de Hornillos, con textos de Jorge Accame sobre la muerte del general Lavalle. La Posta es una construcción anterior a 1790, en la Quebrada de Humahuaca, pasando la estación Purmamarca, que fue cuartel del Ejército del Norte y por donde pasaron Manuel Belgrano, Juan José Castelli y José Rondeau. A 2300 metros sobre el nivel del mar y dos siglos después, esta construcción fue escenario teatral a cielo abierto, donde se narró la muerte del general unitario Juan Lavalle y el tratamiento de su cadáver para que su cabeza no cayera en manos federales. 

Otro imponente escenario natural donde se hizo una representación fue en Salinas Grandes, un inmenso mar de sal a casi 4000 metros de altura, rodeado a lo lejos por las montañas. En este lugar desolado –un paisaje natural del que se extrae la sal que luego se procesará para consumo humano y que fue privatizado en los años '90– se ubicaron tres actores, una orquesta infantil y juvenil con intérpretes del lugar y muchas cuerdas, metales y percusión, dirigida por Sergio Jurado, además una muchedumbre campesina y hasta hombres a caballo en una "performance" que recordaba a una filmación cinematográfica por la amplitud del escenario y la acción.  

TALLERES MOVILIZADORES. Además de la exhibición de espectáculos, la Fiesta Nacional de Teatro también incluye un espacio para la formación. Este año se realizaron cinco talleres especiales: "Escenografía, los espacios", a cargo de Norberto Laino; "Los trechos del espectáculo" (Dramaturgia), por Jorge Ricci; "Musicalización en el teatro", a cargo de Carmen Baliero; "Corporalidades escénicas", dictado por Beatriz Lábatte y "Reflexiones sobre la creación", al frente de María de los Ángeles González. Este último tuvo una especial contundencia ya que María de los Ángeles González es además la ministra de Cultura de Santa Fe y aportó interesantes reflexiones acerca de cómo se construye la creatividad y el estado del teatro actual, al que consideró que atraviesa un "rito de pasaje". 

"Actualmente está en crisis la capacidad de representar y simbolizar cosas", dijo, y lanzó otras frases poderosas como: "La cultura es lo único que salva a las personas de la muerte, es lo que está en el medio de las pulsiones más extremas"
OBRAS QUE SE DESTACARON. Entre los espectáculos que más llamaron la atención, se encuentran: Inverosímil, una tragedia mundana, de Ariel Dávila, que tuvo una buena versión por el elenco chaqueño Los de al Lado, dirigida por Víctor Cardozo. El elenco mostró una verdadera capacidad para la comedia. Si no fuera por su enfoque, todo podría ser muy oscuro, sobre todo porque el protagonista, de nombre Irenio, sufre un supuesto mal que hace que quienes lo conocen se olviden de él al poco rato y debe volver a presentarse, lo que supone que explique infinitas veces el origen de su nombre. 

También se vio Freak Show, de Formosa, escrita por Mario Giner, dirigida por Joselo Mak, que sitúa su acción en un circo alucinante, donde el presentador narra la historia de una familia aristocrática cuyos miembros masculinos, al enamorarse, creen desarrollar poderes extraordinarios.  

El grupo santafesino Comedia Universitaria 2013 brilló con Ricardo, una farsa, dirigida por Sergio Abbate. La pieza tiene un formidable quinteto de actores –Raúl Kreig, Rubén Von Der Thüsen, Alicia Galli, Camilo Céspedes y Javier Bonatti– y memora las traiciones y retorcimientos del rey deforme que mata y encarcela a sus familiares para llegar al poder. El espectáculo está planteado con un desparpajo brutal pese a tener obvia raíz en la tragedia de William Shakespeare, con chistes de entrecasa y anacronismos de toda clase.

LO QUE DEJA ESTA FIESTA. Además de ofrecer una radiografía sobre el teatro nacional, esta Fiesta revitaliza la necesidad de formar nuevos espectadores de teatro. Así lo piensa Parodi (hijo, además, de la cantante Teresa Parodi, nueva ministra de Cultura de la Nación): "Nuestro objetivo es visibilizar la cultura que ya existe. Funcionar como una antena que transmite y que empiece a haber receptores. Tenemos una misión de fomentar un concepto federal. Que el teatro sea una forma de respirar el mundo y darle trabajo a los distintos grupos teatrales que tienen un saber para mostrar. Necesitamos fomentar la formación de espectadores, porque no es una problemática única del interior. Yo me pregunto cuánta gente vio teatro en Mataderos. Parte de la clase media va al shopping y al cine, busca entretenimientos pasatistas. El teatro sigue siendo un espacio de resistencia".  «

Algunas cifras

 300 artistas de todo el país se movilizaron por la 29º edición de la Fiesta Nacional del Teatro. 
 34 elencos nacionales participaron de este encuentro.
 3 grupos de teatro extranjeros viajaron especialmente a Jujuy. Participaron: desde Chile, la Compañía de teatro de la Universidad de Antofagasta Pedro de la Barra; desde Bolivia, el grupo Casa Teatro; y desde Uruguay, la murga La Trasnochada.  
 20 mil espectadores movilizaron las fiestas nacionales.
 10 pesos era el precio de las entradas.

Entonces bailemos, la obra de mayor convocatoria

La obra que más personas convocó durante esta fiesta nacional fue la porteña Entonces bailemos, de Martín Flores Cárdenas, que ya lleva varias temporadas en el off de Buenos Aires y actualmente se presenta en El Camarín de las Musas. 
El espectáculo se presentó en el Teatro Mitre, la sala más grande de este encuentro, y colmó su capacidad de 800 personas. La convocatoria fue tal que se tuvo que habilitar el "gallinero" de la sala (que son las tribunas más altas de los teatros grandes) y, de todos modos, muchas personas quedaron afuera.  

Entonces bailemos plantea la problemática de personas de entre 30 y 40 años en las que el sexo y el amor tienen un estrecho vínculo con el dolor y la violencia. Viven el amor como si fuera una trampa, o un accidente. Interpretada por Florencia Bergallo, María Figueras, Marcelo Mininno, Javier Pedersoli y Julián Rodríguez Rona, los actores tuvieron que cambiar la puesta que hacen en Buenos Aires en un pequeño espacio a un teatro a la italiana que implicaba un mayor esfuerzo vocal y de comunicación. 

La gran sorpresa del teatro de Bolivia

Para destacar. Entre rasgos del teatro de Samuel Beckett, realismo mágico y un humor inteligente, el grupo de Bolivia Casa Teatro se lució en este encuentro con su espectáculo Tu nombre en Palo Escrito, de Oscar Barbery Suárez, dirigida por René Hohenstein. 

Lo que se cuenta es la historia de un funcionario corrupto (Roger Quiroz) que es despedido de su trabajo y busca por todos los medios una oportunidad para enriquecerse, la que encuentra en una hacendada de la zona (Mónica Gutiérrez), a la que propone casamiento ignorando a su noviecita cándida (Cecile Montalvan). Las cosas se complican porque su ayudante (Rosendo Paz) es arrastrado por dos personajes (Jorge Arturo Lora y Oscar Mario Roda), que funcionan como conductores de la historia y como una especie de Yo y Superyó del protagonista, al quitarle la pretendida. 

El hombre razona que si él es tan corrompible, ineficaz, incapaz, mentiroso y deshonesto como su jefe, bien puede él casarse con la hacendada, y para eso inventa versiones vergonzantes sobre la sexualidad de aquel. 
Tu nombre... sorprende por su estética, ya al abrirse el telón y presentar a esos dos testigos ubicados en una suerte de retablo, ideado por el director Hohenstein e iluminado por él mismo. Impresiona además por las impecables voces de Lora y Roda, bellamente timbradas y emitidas como debe hacerse, calidad que se repite en el resto del elenco, con un Quiroz de fuerte presencia escénica, cínico y seductor, que lo hace suponer un referente de la escena en su país. También Paz, ideal para ladero de un protagonista, es un actor de fuerte vis cómica que atrae y divierte, y lo mismo puede decirse del resto del elenco, incluidas las damas, que aportan el glamour necesario para entusiasmar a los demás.

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