miércoles, 7 de mayo de 2014

Con “La italiana en Argel” sigue la temporada lírica en el Argentino

OPERA EN LA PLATA

Con régie de Pablo Maritano, el domingo se estrena esta ópera bufa de Rossini, con dirección musical de Silvio Viegas y un destacado elenco de cantantes 

Por NICOLAS ISASI


“La italiana en Argel”, con música de Gioacchino Rossini y libreto de Angelo Anelli, es el título elegido para continuar la temporada lírica en el Teatro Argentino. Con dirección musical de Silvio Viegas, puesta en escena de Pablo Maritano y un destacado elenco de cantantes, la chispeante ópera bufa se estrenará este domingo, a las 17, en la Sala Alberto Ginastera, 51 entre 9 y 10, y repetirá sus funciones el miércoles 14, jueves 15, viernes 16 y sábado 17 de mayo, a las 20.30, y el domingo 18, a las 17.

Sobre esta puesta -que incluye la participación del Coro Estable preparado por Hernán Sánchez Arteaga, escenografía de Andrea Mercado, vestuario de Sofía Di Nunzio e iluminación de Alejandro Le Roux- dialogamos con Pablo Maritano, egresado de la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova y del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, formándose además con Rubén Szuchmacher y Deborah Low en puesta en escena y actuación; con Linda Hirst y Jean-Claude Malgoire en repertorio Catalina Hadis en canto y Klaus Cavjolski en piano.

¿Cuánto tiempo llevó el armado de esta obra?

“Un mes de ensayo, todos los días. A pesar de los feriados”.

¿Quién o qué fue tu mayor inspiración para esta puesta?

“Esta obra es una sátira política, una parodia del mundo turco. Este amor por lo exótico y la farsa sexual se presentan como excusa para una comedia sobre política exterior. Hay mucha inspiración en la comedia norteamericana de los años ’80, referencias a telenovelas de la época al estilo Dallas y en ese algo cínico que representan. Es una estética diferente a la puesta que hice en el Teatro Avenida en 2008, donde se veía Europa en los años ’50”.

¿De qué habla esta ópera? ¿Por qué el público tiene que verla?

“Primero que nada es una comedia sensacional. Una dramaturgia musical extraordinaria. Esa cosa desfachatada y delirante que tiene la obra, muestra aquella forma de la tradición veneciana del siglo XVII y XVIII. Se puede decir que inventaron una nueva forma de generar música turca. Habla del colonialismo, una relación entre hombres y mujeres como metáfora del poder. Van a ver un gran trabajo y esfuerzo de los cuerpos técnicos y artísticos del Teatro Argentino”.

Conocida como la ópera turca, está llena de pasajes complicados, coloraturas y conjuntos, ¿cómo fue trabajar la actuación en este contexto?

“Esos conjuntos los defino como un delirio puesto en escena. Es uno de los grandes aciertos de Rossini. El más famoso de todos los conjuntos que es el final del ACTO I, claramente el salto es no solamente cuantitativo por la sumatoria de personajes sino también por lo que representa la situación a nivel dramático. Es como si la trama se hubiera detenido. Un corte transversal en un instante, desarrollado en aproximadamente 10 minutos. Hay que aceptar el código de esa escena donde lo que ocurre no es real. La propuesta a los cantantes es que pierdan las inhibiciones”.

Hace unos días se realizó la entrega de los Críticos Musicales del 2013. Entre muchos premiados, destacaron dos hechos negativos: por un lado la utilización del escenario del Teatro Colón para espectáculos de rock y por el otro, la escasa actividad del Teatro Argentino. ¿Cómo explicarías la situación vivida en el mismo?

“No es un secreto arcano lo que pasó el año pasado. Es inevitable que lo que ocurre en la Provincia de Buenos Aires ocurra también en el Teatro. Yo soy un artista invitado, al igual que muchos cantantes, pero la gran mayoría de los cuerpos del Teatro son estables. Creo que la mejor manera de defender los puestos de trabajo es trabajando. Nosotros estamos todavía en un período bastante raro porque el Teatro todavía no tiene un Director Artístico. Aun así, el Director General ratificó la puesta y el curso de la misma, por lo cual nos preparamos para el estreno. Por otro lado se sigue manteniendo la Dirección de Estudios. La ópera tiene esa cosa Fitzcarraldo (haciendo referencia al famoso filme de Werner Herzog de 1982, en el cual el personaje principal desea construir un teatro en el medio de la selva amazónica)”.

¿Cómo ves el panorama operístico actual?

“Lo que está pasando en el país es muy rico. Hay algo importante y es el cambio conceptual de la profesión del cantante. Los que trabajamos en ópera lo notamos, pero el público también está dándose cuenta. Si uno piensa lo que eran los cantantes hace 30 años con respecto a lo que son hoy, es un cambio radical. Un cantante que no se concibe como actor, hoy, es imposible. La actuación es muy importante y así lo considera la gran mayoría. En cuanto a la Dirección Escénica hubo puestas como las de Lavelli (reconocido director que actualmente reside en Francia) que revolucionaron la ópera”.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

“Hippolyte y Aricie de Jean-Philippe Rameau, con ballet en Buenos Aires, la reposición de Rigoletto en el interior, Otello de Verdi en el Teatro Municipal de Santiago (Chile) y Trust, una obra de Falk Richter en el Centro de Experimentación del Teatro Colón para diciembre."

El reparto  

El reparto estará constituido por Ricardo Seguel (11, 14, 16 y 18) y Emiliano Bulacios (15 y 17) como Mustafá, Mariana Rewerski (11, 14, 16 y 18) y Florencia Machado (15 y 17) como Isabella, Santiago Ballerini (11, 14, 16 y 18) y Patricio Oliveira (15 y 17) como Lindoro, Luciano Miotto (11, 14, 16 y 18) y Fernando Santiago (15 y 17) como Taddeo, Oriana Favaro (11, 14, 16 y 18) y Sabrina Sosa (15 y 17) como Elvira, Rocío Arbizu (11, 14, 16 y 18) y Sabrina Contestabile (15 y 17) como Zulma y Juan Pablo Labourdette (11, 14, 16 y 18) y Felipe Carelli (15 y 17) como Haly.

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