domingo, 27 de abril de 2014

Noelia Cobos Bella melodía platense

Noelia Cobos es una chica audaz. De formación clásica, la violinista platense se animó a incorporar el violín a la electrónica y al pop.

Alternó los conciertos de cámara del Teatro Argentino con las funciones del teatro de revista. Hizo suspirar a Mariano Iúdica y a toda la platea masculina encarnando roles sensuales en la TV. Recientemente personificó a la violinista Blanca Curubeto Godoy en una película que relata la visita de Einstein en La Plata. Sus riesgos dieron frutos haciéndose de un nombre en el medio artístico.

Multifacética “Inquieta”. Así su madre Ángela definió a Noelia en su niñez y es la palabra que mejor parece definila. Sólo basta conocer su agenda semanal para confirmarlo. Actualmente agrega a sus ensayos de la orquestas del Teatro Argentino y la Sinfónica de Berisso, largas horas de entrenamiento en acrobacia y el dictado de clases en la agencia Runway Models. Lleva adelante también una tarea de tiempo completo y sin duda una de las más gratificantes: ser mamá de Bianca, de 10 años.

El carácter multifacético de la artista la acerca un poco más a dos de sus grandes referentes: su padre y la violinista Vanessa Mae. Julio, geólogo de profesión, alcanzó el título de campeón sudamericano de pesas en cinco oportunidades. Mae, violinista que fusionó piezas clásicas de la música con el pop y el tecno, fue además una de las dos esquiadoras que representaron a Tailandia en la última edición de los Juegos Olímpicos de Sochi.

La familia Cobos comparte un amor muy grande por la música. La fascinación de Julio contagió a sus hijos, quienes a corta edad eligieron el violín.

La admiración que Noelia sentía por Sebastián, su hermano mayor, se tradujo en su interés por aprender a tocar ese instrumento. Así, a los 9 años, comenzó su formación en el Conservatorio Gilardo Gilardi y hoy en día continúa perfeccionándose. Noelia destaca la importancia de la formación. “Estudiar y corregir. Así es la vida…” señala.

El mundo del espectáculo

Su ingreso al mundo del espectáculo fue por la puerta grande. En una exposición en la cual Noelia participaba como promotora, una pareja reparó en la belleza de la joven. Sin dudarlo, le propusieron a la joven participar en teatro. Noelia no les creyó. Tras varios llamados y una reunión con el humorista Jorge Guinzburg, Noelia aceptó hacer una temporada de verano en la obra que encabezó el conductor en Villa Carlos Paz. Allí descubrió su potencial de femme fatale, que explotaría como integrante del ciclo de tv “La Cocina del Show”. 

La joven entendió que explotar su sex appeal era parte del juego que proponían los medios y así decidió mostrarse más sensual. Noelia nos recuerda las palabras de Jorge Guinzburg apenas se enteró que era violinista. “Vos con ese cuerpo no podés ser violinista. Las violinistas son todas gordas, feas y de anteojos”. El comentario simpático del periodista da cuenta de los prejuicios que existen popularmente con respecto a la belleza y la alta cultura. A la vez Noelia aprendió a convivir con otros prejuicios. La transición de la artista de la sinfónica a los sets televisivos fue vista con recelo por parte del círculo que la cobijó durante su formación. “No podría hacer sólo una cosa. Mi vida me resultaría muy aburrida” comentó. En Febrero de este año Noelia fue convocada para acompañar al cantante Rod Stewart en los conciertos que brindó en Buenos Aires.


Pronto Noelia hará su debut en la pantalla grande. Interpretará a la violinista Blanca Curubeto Godoy en la película “Amanda: El día que Einstein vivió en La Plata”. La película realizada íntegramente en La Plata se exhibirá durante  el mes de Mayo en la sala Select del Pasaje Dardo Rocha Noelia integra además la orquesta de Cacho Castaña. El año pasado tocó junto a Horacio Guarany en el Festival de Folklore que se realizó en nuestra ciudad

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