miércoles, 19 de marzo de 2014

Volvió “La Sylphide” al Teatro Argentino de La Plata

Buena reposición de la coreógrafa Sabrina Streiff

Por: Margarita Pollini

Clásico romántico, volvió el ballet “La sylphide” al Argentino de La Plata, en reposición de Sabrina Streiff sobre la coreografía de Mario Galizzi.

"La sylphide", ballet en dos actos. Música: H. Lovenskjold. Coreografía: M. Galizzi, basada en los originales de A. Bournonville. Reposición: S. Streiff. Ballet del Teatro Argentino de La Plata (director: M. Silva). Orquesta del Teatro Argentino de La Plata. Dirección: D. Censabella. (Teatro Argentino de La Plata, 16 de marzo).

Lentamente el Teatro Argentino de La Plata retoma su actividad y sueña con un 2014 sin los percances y conflictos que lo azotaron en los años precedentes. Mientras se anuncia para abril la reposición de la puesta de "El holandés errante" de octubre de 2013, el Ballet Estable de la institución, que dirige Mario Silva, volvió a la escena con otro "re-estreno": "La sylphide", en la versión vista en los fines de la temporada pasada.

Esta pieza, un hito fundacional del ballet romántico, fue en un principio una creación de Filippo Taglioni (sobre un argumento del tenor Adolphe Nourrit y música de Jean-Madelaine Schneitzhoeffer) para el lucimiento de su talentosa hija Maria. La creación de Taglioni, estrenada en 1832, fue vista en París por el coreógrafo danés de origen francés Auguste Bounonville, quien decidió montar en Copenhagen su propia versión y debió encargar una nueva partitura a Hermann Lovenskjold. La versión de Bournonville, luego retomada por numerosos coreógrafos, vio la luz en 1836 en el Teatro Real de la capital danesa.

El trabajo de Mario Galizzi (repuesto aquí por Sabrina Streiff) tuvo en los integrantes del Ballet Estable una versión muy prolija, salvedad hecha de algunas líneas del conjunto en el Primer Acto. Enmarcada por decorados de gran belleza firmados por Juan Carlos Greco, bellamente ambientada por la iluminación sutil de Matías Rodríguez y con un excelente trabajo de vestuario de Eduardo Caldirola, la "Sylphide" platense tuvo protagónicos notables en Elizabeth Antúnez y Esteban Schenone. Antúnez captó con inteligencia la levedad y el espíritu lúdico del papel titular y su transición a los momentos más dramáticos; Schenone, un resuelto James, se lució en un buen trabajo de "batterie" y los saltos que ya son casi un sello personal. Stefanía Vallone fue una adecuada Effie, al igual que Víctor Filimonov como Gum, y Christian Pérez compuso a una hechicera Magda con todo el carácter que el papel requiere.

En el segundo acto se advirtió una cuidadosa tarea en el desempeño de las sílfides, tanto en el cuerpo como en las solistas (Aldana Bidegaray, Mariana Antenucci, Alejandra Baldoni y Agustina Verde), y en el extremo opuesto Leandro Ferreira Morais, Juan Manuel Ortiz, Daniel Longo y Adolfo Burgos fueron eficaces como las brujas que secundan a Magda.

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