lunes, 18 de noviembre de 2013

"Es sólo una forma más de hacer filosofía"

CULTURA /  El filósofo Darío Sztajnszrajber, conocido por su programa Mentira la verdad (Encuentro), y la cantante Lucrecia Pinto presentan Desencajados: filosofía + música. Un espectáculo que propone algunas de las canciones del rock nacional invadidas por textos filosóficos, y viceversa. La cita es este jueves a las 21, en El Teatro Bar.

18.11.2013 | 10.53

Por Carolina Sirio 

Darío Sztajnszrajber y Lucrecia Pinto en Desencajados

Desencajados: filosofía + música es un diálogo de desmontaje. Algunas de las canciones del rock nacional se ven invadidas por textos filosóficos que continúan ese “camino artístico de apertura”. Pero también algunas de las temáticas filosóficas de nuestro ser contemporáneo se ven atravesadas por la música más emblemática de nuestra historia e identidad. Así transcurren Luis Alberto Spinetta, Charly García y Fito Páez, dialogando con Platón, Nietzsche y Derridá. Un original espectáculo que propone una forma diferente de disfrutar y pensar la música de la mano del filósofo Darío Sztajnszrajber y la cantante Lucrecia Pinto. 

“La filosofía tiene algo de musical y la música tiene algo de búsqueda de sentido que la acerca a la filosofía”, dice Darío Sztajnszrajber, docente y conductor del programa Mentira la verdad que emite el canal Encuentro, en charla con Diagonales.com, poco antes de la presentación en La Plata: este jueves a las 21, en El Teatro Bar (43 entre 7 y 8). 

–¿Cómo se les ocurrió un espectáculo que combinara nada más y nada menos que música nacional y filosofía universal? 

–Creemos que no hay una filosofía, sino “filosofías” en plural. Esa es la universalidad del pensamiento: la posibilidad de desbordarse a sí mismo. Por eso, así como hay filosofías más racionalistas o lógicas, hay otras en la que resuena una musicalidad, una cadencia. La filosofía tiene algo de musical y la música tiene algo de búsqueda de sentido que la acerca a la filosofía. Es cierto que así como hay una música local, hay una gran deuda con la filosofía propia. En general la filosofía que se hace suele exceder los límites de lo autóctono, aunque a veces a costa de la invisibilización de nuestros pensadores. Encontramos en los grandes artistas del rock nacional una invocación al pensamiento. Cuando Spinetta canta “si quiero me toco el alma”, se nos dispara toda una reflexión sobre los límites…

–¿Cómo definiría a este espectáculo, se podría decir que es una fusión de géneros? 

–Es una fusión que nunca termina de fusionarse. Por eso es más bien una conversación que nunca cierra. El titulo Desencajados apunta también al formato: se escucha y se ve algo que parece nunca terminar de cerrar. De este modo buscamos potenciar las tensiones creativas. Cada género tira para su lado y es esa fuerza exógena la que produce sentido. Por otro lado, entendemos a la filosofía como una género literario, con lo cual no se trata de otra cosa que un diálogo entre figuras del arte. 

–¿Considera que otras formas del arte también podrían dialogar con la filosofía? 

–Obviamente que sí. Y cuanto más se salga la filosofía de sus propios claustros, más crece. De hecho asistimos a un tiempo donde la filosofía no sale a conversar con otros géneros artísticos, sino que está presente en los medios, en la política, en el periodismo, en la religión. Recupera así su propósito originario: ser un discurso que abre una cotidianeidad que se nos presenta siempre cerrada y definitiva. La filosofía nace en la calle de Atenas como discurso de cuestionamiento contra el poder. Preguntar por todo, preguntar sin fin es una manera de resistencia. 

–¿Cómo se eligió el repertorio del espectáculo, tanto las canciones como los temas filosóficos? 

–Fuimos viendo el guión conceptual y eligiendo cuáles canciones dialogaban mejor con los temas que tratamos. Siempre priorizando la posibilidad de generar una intervención mutua: ninguna canción y ningún tema filosófico empiezan y terminan de manera tradicional, sino que en entremezclan. Por otro lado, priorizamos el rock nacional, sobre todo el de los ‘80: Charly, Spinetta, Fito, León Gieco, Fandermole… 

–En el rol que cumple en Desencajados, ¿usted se ve más cerca de mostrarse como un filósofo o como un artista? 

–Todo lo que hago es lo mismo que hago en un aula. Fundamentalmente soy un docente. Esa es mi vocación… 

–¿Qué cree que diría Platón si viera este espectáculo? 

–¡Qué difícil! Pensar que propuso matar a los poetas en el libro 10 de La República y su concepto de la música era otro que el nuestro. Creo que lo importante es no pretender monopolizar la filosofía en un sentido único. Hay muchas formas de hacer filosofía. Ésta es sólo una más… 

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