martes, 24 de septiembre de 2013

El arte del desencuentro

DESENCAJADOS: FILOSOFIA + MUSICA 

El arte del desencuentro   

MÚSICA Y FILOSOFÍA DIALOGAN SOBRE EL ESCENARIO EN “DESENCAJADOS”, UN ESPECTÁCULO EN EL QUE LO CREATIVO SURGE A BASE DE DIFERENCIAS

De las catorce letras que componen su apellido solo tres son vocales y eso hace que pronunciarlo sea un gran desafío del que seguramente se salga mal. Sztajnszrajber, Darío, es el conductor de “Mentira la verdad”, el exitoso ciclo de Canal Encuentro que ya tiene confirmada su tercera temporada en 2014, cuyo objetivo principal es sacar la filosofía de ese cajón en apariencia inaccesible y meterla “a martillazos” en la cotidianidad. Con el mismo espíritu, este filósofo encabeza “Desencajados”, un espectáculo que pone a dialogar a músicos y pensadores, nutriéndose de ese desencuentro en el que lo creativo tiene lugar.

Profesor de Filosofía en posgrados de FLACSO y en el CBC de la UBA, Darío llegó a los medios un poco siguiendo la línea de José Pablo Feinmann con su propósito de instalar y divulgar esta disciplina en espacios masivos. Así, a través de ciclos como “Mentira la verdad” (Encuentro), “1000 Manos” (Canal 7), “El amor al cine” (Encuentro) y “Gente Sexy” (FM Rock&Pop), este joven filósofo con gran experiencia docente en todos los niveles educativos fue trabajando esta idea de sacar a la filosofía de lugares tradicionales en un intento por recuperar su naturaleza.

“La filosofía fue perdiendo su propósito originario, que es el haber sido siempre un género en diálogo constante con otras disciplinas o dimensiones de la existencia. En algún momento, la filosofía se aristocratizó tanto que terminó aislándose del lugar en el que surgió que fue las inquietudes cotidianas y las expresiones de la sensibilidad”, explicó el hermano del periodista Mauro Szeta (¡mucho más fácil!) en diálogo con EL DIA, sobre la necesidad de volver a conectar a este género con otros, en principio irreconciliables, y reflexionar desde esas diferencias.

“Desencajados”, en este sentido, es un intento por comulgar filosofía y música, en lo que podría definirse como un diálogo de desmontaje.

“Entendemos que estos dos géneros, siendo tan distintos, pueden ponerse a dialogar desde sus diferencias. Esto no significa que se fusionen ni que armonicen, sino que en ese intento surge la riqueza misma del desencaje, el contraste que provoca no sólo en sus contenidos sino en sus formas, porque al mismo tiempo que yo estoy explicando una idea o estoy recitando un texto de filosofía aparece la canción, la música, el sonido y genera un clima completamente inédito”, agregó.

MUSICOS Y PENSADORES

El tiempo, el amor, el otro, la pregunta y lo real son algunas de las temáticas por las que este espectáculo ahonda, intentando vincular estas claves de la reflexión existencial con autores que van desde los más clásicos, como Platón o Nietzche, hasta los más contemporáneos como los franceses Jacques Derridá o Jean-Luc Nancy. Las canciones, en general, pertenecen al rock nacional y no por gusto o azar, sino porque en ellas habita, en algún punto, la filosofía.

“Es la música que nos interpela -aseguró Darío-, soy de la generación que vivió su adolescencia en los 80, y estos músicos clásicos están muy presentes en nuestra identidad. Al elegir el repertorio nos inclinamos por aquella música que de algún modo nos representa y que siempre nos dotó de algo que excedía lo meramente musical, porque son temas que además de darnos la posibilidad de sensibilizarnos con las músicas, nos generaron o nos dispararon inquietudes y reflexiones”.

“Desarma y sangra” de Charly en su época de Serú Girán aparece en escena mientras se aborda el tema de la otredad y su frase “no existe una escuela que enseñe a vivir” permite hacer una digresión de lo que es la filosofía y hasta que punto sirve puede dar respuestas o no; y Spinetta en “Barro tal vez” desafía a tocarse el alma , un punto clave en la reflexión de cualquier teoría filosófica acerca de lo que somos: ¿Somos? ¿Existe el alma? ¿Se puede tocar?

Con filosofía a cargo de Darío Sztajnszrajber y música de Lucrecia Pinto (voz), Guillermo Martel (guitarra), Lucas Wilders (percusión) y Juan Finger (bajo), sobre una puesta en escena de Juan Bautista Carrera, “Desencajados” llega a La Plata para presentarse este jueves, a las 21, en el Teatro Bar, 43 entre 7 y 8, iniciando un ciclo de funciones que se repetirán los últimos jueves de octubre y noviembre, respectivamente.

María Virginia Bru

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