domingo, 17 de febrero de 2013

El Argentino, con una puesta en escena cada vez más complicada


Publicado en Edición Impresa:   La Ciudad

PRINCIPAL COLISEO BONAERENSE

Preocupan los problemas edilicios y hay malestar de artistas por la falta de programación

 POR FALTA DE MANTENIMIENTO, EL TEATRO ARGENTINO YA MUESTRA SEÑALES DE DETERIORO. A ESO SE SUMA LA PREOCUPACIÓN DE ARTISTAS POR LA FALTA DE DEFINICIONES SOBRE LA TEMPORADA 2013

Sometido a una sangría lenta pero persistente que lo afecta en lo artístico y edilicio, el Teatro Argentino atraviesa por estos días una seria crisis. Malestar gremial, renuncias, infraestructura que da señales de fatiga e incertidumbre respecto de la programación para la inminente temporada caracterizan un panorama que tiene a los trabajadores del principal coliseo bonaerense en “estado asambleario”, mientras sus autoridades aseguran que todo está “en vías de solución”.

El miércoles pasado, empleados de las áreas administrativas, técnicas y artísticas que se definieron como “autoconvocados”, protagonizaron un cónclave en el hall del teatro en el que repasaron sus principales reclamos y resolvieron pedir audiencia con el titular del Instituto Cultural de la Provincia -en cuya órbita está el Argentino- Jorge Telerman.

En el encuentro, del que participaron representantes de varios de los siete gremios que nuclean a quienes dan vida al complejo cultural, se habló de “precarización laboral”, “contratos incumplidos”, “deudas salariales que se remontan a julio pasado”, “falta de higiene y mantenimiento”, y se plantearon dudas acerca de la agenda a desarrollar en 2013.

“Ciclo cumplido”

Esa misma tarde, el director artístico del Teatro Argentino, Marcelo Lombardero, anunció su alejamiento del cargo aduciendo “ciclo cumplido”. Aunque seguirá en funciones hasta el 1 de marzo, Lombardero, quien desembarcó en la Ciudad hace cuatro años después de pasar por el Colón, se irá; cómo será reemplazado es aún una incógnita. A fines del año pasado, el que renunció fue Alejo Pérez, director de la orquesta estable; las autoridades resolvieron no nombrar un sustituto, y trabajar con directores invitados a lo largo de 2013.

“Más allá de los nombres que puedan ocupar el lugar de los que se fueron, es imprescindible que se garanticen programación y presupuesto, y por el momento no hay ninguna precisión al respecto” señala Huo Ponce, delegado de ATE en el Instituto Cultural e integrante del coro estable del teatro: “el actual estado asambleario de los trabajadores da cuenta de esa situación, entre otras de igual o mayor gravedad”.

El representante sindical precisó que “estamos hablando de 600 trabajadores de los que un alto porcentaje está padeciendo alguna situación irregular: no hay reglamentos ni planteles básicos y estructuras; no se abordan las cuestiones pendientes en materia de nombramientos, categorizaciones y concursos; y el estado edilicio en general es malo. No hay un peso, tanto que en cada sección se hacen colectas para pagar el agua de los dispensers”.

En ese aspecto, filtraciones en los techos y cielorrasos, alfombras descoloridas por la humedad, desprendimientos de mampostería ligera, butacas y ascensores rotos y pasamanos sueltos son algunas de las falencias más evidentes. Pero las que se advierten a simple vista no son las únicas en la mole de hormigón, acero y vidrio que se yergue en la manzana comprendida entre 9, 10, 51 y 53. En el cuarto subsuelo, el más profundo de los niveles subterráneos, el agua de las napas ha avanzado paulatinamente al no encontrar la resistencia habitual de las bombas de achique.

Leandro Iglesias, administrador general del Teatro, adelanta que existe un cronograma de trabajos para revertir el deterioro: “por su calidad y dimensiones, el edificio es de difícil mantenimiento. Hay una situación presupuestaria que también repercute, y en el receso de verano las ‘tribus’ urbanas avanzaron sobre las instalaciones. Pero tanto el Ejecutivo como el Instituto Cultural de la Provincia, dieron el aval para empezar a resolver en el corto plazo cosas como la limpieza de frentes y el arreglo de veredas”.

Por la agenda

Iglesias llegó al Argentino cuatro años atrás a partir de la convocatoria de Juan Carlos D’Amico, entonces presidente del Instituto Cultural. En julio pasado, D’Amico dejó su lugar a Telerman. Según trascendió, en un reciente encuentro del que participaron el gobernador Daniel Scioli, el Jefe de Gabinete Alberto Pérez, la ministra de Economía Silvina Batakis, Telerman y D’Amico, cobró forma la idea de poner en valor el teatro y acelerar las gestiones para completar la agenda artística -en la que los estrenos dejarán paso a una serie de reposiciones-.

Los contratos atrasados serían puestos al día en el transcurso del próximo trimestre. “Cuando logremos estabilizarnos, avanzaremos con las designaciones pendientes” estima Iglesias: “hasta entonces, nos vamos a manejar con un esquema de tipo colegiado, con un comité integrado por el conjunto de los actuales directores y los cuerpos estables a cargo, interinamente, de un director seleccionado entre sus integrantes. No vamos a renunciar a la calidad”.

Vandalismo

“No hay presupuesto ni custodia que resistan si las cosas no se cuidan entre todos”, dijeron voceros del Teatro Argentino sobre los actos vandálicos que sufre casi a diario el principal coliseo bonaerense. Entre otras cosas, se han roto vidrios, barandas, lajas y luminarias

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