domingo, 6 de enero de 2013

Los andamios del Cervantes cumplirán seis años de vida


Domingo 06 de enero de 2013 | Publicado en edición impresa

La obra eterna

El edificio histórico aún no se pudo restaurar, a pesar de las promesas

Por Alejandro Cruz  | LA NACION

Las estructuras de metal. Foto: Anibal Greco

Los andamios que cubren la fachada del Teatro Nacional Cervantes están por cumplir 6 años. Desde mayo de 2007 son los mismos. Para evitar confusiones, esa estructura de metal que tapa la visual de un edificio histórico de enorme valor patrimonial no es indicador de un trabajo en proceso. Se pusieron allí para evitar que el eventual desprendimiento de alguna mampostería hiera a alguien. Con el tiempo, esa enorme estructura comenzó a usarse como marquesina.

"Yo le aseguro que antes de que termine el año el Cervantes va a estar resplandeciente." Esto decía el ex secretario de Cultura de la Nación José Nun, en julio de 2007. En ese encuentro con este cronista, agregó: "Se ha venido haciendo un estudio de las patologías que afectan a la fachada del Cervantes y estamos en un proceso de restauración que va a estar a la vista de todos en los próximos 45 a 60 días", Nada de eso pasó (ni hace falta escribirlo).

En setiembre de 2009 la Secretaría de Cultura firmó un acuerdo con el embajador de España en la Argentina, Rafael Estrella, para poner en marcha un "plan de restauración, refuncionalización y actualización informática del teatro". En junio de 2010 hubo una conferencia de prensa presidida por Jorge Coscia, actual número uno de Cultura de la Nación. También estuvieron el embajador de España, Rafael Estrella; el director del Teatro, Rubens Correa, y el director nacional de Patrimonio y Lugares Históricos, el arquitecto Alberto Petrina. En el acto, el embajador entregó a Coscia cuatro cajas que contenían los estudios previos, relevamiento y diagnóstico de situación del edificio inaugurado el 5 de septiembre de 1921. Se cerraba así la etapa del diagnóstico de situación; pero de la obra en sí mismo, nada.

En diciembre de 2011, en la conferencia anual en la que la sala anuncia su programación, Correa recordó que el pliego para la licitación ya estaba terminado y, casi con un dejo de ilusión, dijo que esperaba que para el año próximo concluyan las tareas sobre la fachada del teatro y se puedan así retirar los andamios. El año ya pasó y nada de eso sucedió.

Esa temporada, la de 2011, el Cervantes cumplió 90 años. Beatriz Seibel publicó un libro con su historia. En él hay un texto escrito por el arquitecto Lucas Pedro Berman. Dice: "La fachada central del edificio es una réplica de su par de la Rectoría de la Universidad de Alcalá de Henares, obra del arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, realizada entre 1514 y 1533, fiel a las características del Primer Renacimiento, más conocido como estilo plateresco español". Habla, justamente, de la fachada que ahora, desde hace casi 6 años, no podemos ver.

El que pone al día el asunto es Rubens Correa, director del Cervantes: "El acuerdo con España se cayó por motivos de público conocimiento [crisis económica]. En estos momentos, el pliego para la restauración de la fachada ya fue aprobado por la Comisión Nacional de Monumentos Históricos y la supervisión de la obra estará en manos de la Dirección Nacional de Arquitectura. Ahora falta esperar que se abra la licitación, cosa que sucederá a lo largo de este año".

Desde el momento en que la obra quede en manos de la empresa ganadora, el pliego establece que el plazo de ejecución será de 365 días. El trabajo será financiado por el Plan Igualdad Cultural y abarcará la recuperación de la fachada que da sobre la avenida Córdoba y Libertad, como su iluminación. "Yo espero que el año próximo podamos terminar la obra", apunta Correa, con otro dejo de ilusión.

O sea, que con mucho viento norte a favor, para cuando la inmensa estructura esté por cumplir sus siete años de vida, la fachada del Teatro Cervantes recuperaría su esplendor.

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