sábado, 26 de enero de 2013

La alegre vida de Iñaki


DANZA

“Gala de ballet”. Pas d’esclave de ‘El corsario’ (Drigo/Petipa), ‘El espectro de la rosa’ (Von Weber/Fokin), ‘Carnaval de Venecia’ (Pugni/ Petipa-Giovine), ‘La traviata’ (Verdi/Urlezaga), ‘La vida alegre’ (Strauss/Giovine). Iñaki Urlezaga y el Ballet Concierto. Teatro Auditorium (Mar del Plata).

POR PATRICIA CASAÑAS


Continúan los espectáculos de ballet en Mar del Plata, con primeras figuras cuyas presencias atraen al gran público, en propuestas afortunadamente disímiles. Si bien puede generar dudas la respuesta a tal convocatoria, dada la cantidad de espectáculos de esta temporada, es evidente que siempre hay destinatarios para el arte coreográfico estival. A sala llena, a pesar de la no muy feliz superposición con el espectáculo de Maximiliano Guerra en otra sala del mismo teatro, el Ballet Concierto, dirigido y encabezado por Iñaki Urlezaga, presentó esta Gala de Ballet, siguiendo su derrotero de éxito, luego de su paso por General Madariaga y Pinamar, y antes de trasladarse a Punta del Este. Es una operatoria habitual, planeada por Iñaki cada año, cuyo destinatario central parece ser un público más bien tradicional, acorde con la propuesta del programa.

Los años han pasado para este primer bailarín, que supo descollar durante diez años (1995-2005) en el Royal Ballet de Londres. Por eso, con suma inteligencia, Iñaki conduce el Ballet Concierto desde hace ya trece años, con un criterio evidente de transformarlo en semillero de nuevos bailarines, y lo logra, a juzgar por algunas de las figuras que bailaron como solistas en esta función. Una revelación, por ejemplo, resultó ser David Gómez en ‘El espectro de la rosa’: aún le falta aplomo, que vendrá con el tiempo y con buenos maestros que lo guíen, refinen técnica y expresión, y le enseñen que no es lo mismo bailar rápido que ansioso. Pero los elementos básicos están dados en este joven bailarín: buen salto, pies prolijos, y extraordinaria plasticidad. En ‘Carnaval de Venecia’, en cambio, Celeste Losa demostró seguridad y gracia, con notables elongaciones y espléndida figura, combinadas con una muy buena técnica. La acompañó la primera figura del Ballet del Argentino de La Plata (cuna artística de Urlezaga), Bautista Parada, buen ‘partenaire’ y solista. Vale destacar el hermoso vestuario de confección muy detallista, hecho en los “talleres” del Ballet Concierto.

Finalizó la primera parte con la escena final de ‘La traviata’, una muestra de la incursión en la actividad coreográfica de Urlezaga. Pese a estar desmembrado de la obra integral, este trágico dúo fue bien llevado a término por el bailarín y Eliana Figueroa, ‘partenaire’ habitual de Iñaki. El propio Urlezaga encabezó la última obra, con su habitual virtuosismo y luminosidad. ‘La vida alegre’ (sic) está diseñada sobre una serie de valses y polcas de Johann Strauss (h), con alguna subrepticia interpolación del vals de las dríades de ‘Don Quijote’ de León Minkus. Excelente correlación entre título y espíritu de este divertimento, que nos permite apreciar un chispeante duelo entre los siete solistas masculinos al compás de la polca ‘Tristch-Trastch’, y terminar con un desenfrenado can-can y una sonrisa esta noche de ballet.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario