sábado, 18 de agosto de 2012

En busca de una ética teatral

Sábado 18 de agosto de 2012 | Publicado en edición impresa

Teatro / Estreno en Andamio 90

El dramaturgo y director Arístides Vargas despliega una amplia batería de propuestas

Por Carlos Pacheco | LA NACION

Un viaje extenso, en camioneta, desde Ecuador hasta la Argentina. Un viaje más para Arístides Vargas y su esposa Charo. Ellos forman parte del grupo Malayerba y están muy acostumbrados a recorrer largas extensiones para presentar sus espectáculos. Esta vez el proyecto es por demás entrañable. El objetivo: llegar al país para leerle a María Isabel Chorobik de Mariani ("Chicha"), una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, en su casa de La Plata, una pieza en la que el creador parte de una historia singularmente dolorosa.

En noviembre de 1976, una propiedad platense, ubicada en la calle 30, entre 55 y 56, fue atacada por fuerzas del ejército con fuego de ametralladoras, mortero y explosivos. Allí vivía Daniel, hijo de "Chicha"; su esposa, Diana, y la pequeña hija de ambos, Clara Anahí, de sólo tres meses. Diana murió en el ataque junto con otros militantes montoneros, la niña fue raptada y hasta ahora se desconoce su paradero. Daniel fue asesinado un año más tarde.

La pieza se llama Instrucciones para abrazar el aire y, según el autor, con ella busca "reconstruir, de manera ficcional, el proceso de desaparición de alguien". "Chicha" y Arístides se conocieron hace un tiempo. Ella le habló de su drama personal, intercambiaron correspondencia, y el dramaturgo registró primero la casa como un ámbito agredido que era preciso reconstruir. Pero luego surgió la necesidad de homenajear a quienes estaban allí.

"Hay determinados hechos que entran en un campo imposible de describir -dice Vargas-, el dolor tiene tantas explicaciones como ninguna, tanto para una persona como para una ciudad. En el texto, aparecen varios personajes: unos cocineros que preparan una comida y hablan de una niña que está en el patio, unos vecinos medio malvados. La pieza puede verse sin ningún tipo de referencia específica. Se habla de la ausencia, de la búsqueda de los afectos, del viaje en busca de algo que te reconforte como ser humano. Nunca hablamos de la historia concreta de «Chicha». Pero nos ha pasado algo especial: el público, una vez que termina la representación, comienza a preguntarnos como nació la obra y ahí sí hablamos de «Chicha». Si el público no pregunta, entonces el material se transforma en algo ficcional, que detona una realidad que cada cual comprenderá a su manera." El espectáculo, que por ahora no se verá entre nosotros, se presentó con éxito en Ecuador y en Perú.

La visita de Arístides Vargas también tiene otras consecuencias: por estos días, estuvo dictando un seminario sobre dramaturgia, "Memoria y olvido en la acción dramática", dentro de la 1» Sesión de Laboratorio Teatro Internacional, que organizó el grupo El Baldío, que dirige Antonio Célico, en la localidad de El Palomar. Hoy estará presente en la función de su obra Flores robadas a la niebla, que, con dirección de Ana Woolf, se presenta en Andamio 90 (Paraná 660, a las 20); donde ese mismo día, se estrenará, a las 22.30, La razón blindada , otra de las obras del autor. En tanto que mañana hará lo propio en Banfield, en una de las funciones de otra pieza suya, La edad de la ciruela , que recrea el grupo Las Chicas de Blanco.

Luego partirá a Mendoza, su ciudad natal, para participar de un festival en su homenaje, denominado El Rayo Infinito de la Memoria, en el que se presentarán varios espectáculos a partir de sus textos, creados por diferentes elencos y en torno a los cuales se realizarán debates.

"Me llena de mucha alegría ver que mis obras se representan en un territorio que ya no es mío [vive en Ecuador desde los años 70] -explica Arístides Vargas-. En mis piezas, le hablo a una comunidad que no es la mía. Indudablemente, mi escritura tiene raíces en la Argentina y, seguramente, me devuelve la imagen de lo que posiblemente soy. Cuando entrego mis piezas, doy mucha libertad. Lo que más me importa es que los teatristas descubran ciertas conexiones éticas, necesito que el teatro sea éticamente confiable. Que dé la posibilidad de ver nuestros problemas. No con el afán de solucionarlos, sino para que quienes asistan puedan certificar cierta dimensión de la realidad, para poder mejorarla.".

PARA AGENDAR
La razón blindada : de Arístides Vargas. Teatro: Andamio 90 (Paraná 666). Funciones: sábados, a las 22.30. Entradas: desde 30 pesos.

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1500284-en-busca-de-una-etica-teatral

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