sábado, 14 de julio de 2012

"Me toca interactuar con Mengele"


NATALIA OREIRO

14/07/12 El lunes comienza a filmar Wakolda, de Lucía Puenzo, y confirma que vuelve a la televisión con Suar en 2013. Cuenta que aprendió a hablar alemán y a su hijo Merlín Atahualpa le canta en ese idioma.

Por Juan Manuel Domínguez 


Apenas Natalia Oreiro pone un pie en el Panamericano, con el objetivo de presentar Wakolda, la nueva película de Lucía Puenzo (XXY y El niño pez) cuyo rodaje comienza el próximo lunes en Bariloche y que incluye en el elenco a Diego Peretti y Elena Roger, cuatro personas repiten la rutina “Teadorotesigosiempre¿unafotoporfavor?”. Es que, pardon my french, “Nati” (si nos atenemos a la fanática instantánea del lobby del hotel) es lo más honestamente parecido a una diva –al menos una diva sub-50– que existe en el Reino Del Espectáculo Argentino. ¿Cómo se explica si no la fiebre por Merlín Atahualpa, primer hijo de Oreimollo (es decir, de “Nati” y Ricardo Mollo, voz líder de la banda Divididos), que bien al estilo de Suri (es decir, la hija de los recién separados Tom Cruise y Katie Holmes) tiene la prensa indagando por el DNI, el primer diente y lo que sea del muchachito? ¿O que al instante de sentarse, literalmente, seis micrófonos se le aparezcan a los costados (incluso, fuera de conferencia de prensa)? Y que encima, frente a la situación, ella, maradonianamente, sólo resuelva irradiar ese aura entre está-todo-bien y de belleza de cine clásico que la rodea y sonreír. En ese instante donde sólo queda un micrófono, el de PERFIL, dice: “Siempre me tomé ‘esto’ (habla del ataque ninja de micrófonos) con mucha tranquilidad.”

Pero lo que parece frenar es la vuelta al trabajo de Natalia Oreiro. Wakolda, la tercera película de Lucía Puenzo, comienza a rodarse la próxima semana: “Serán cuatro semanas de rodaje en Bariloche. Sinceramente, tenía que estar. Este es mi primer proyecto desde que nació mi hijo, desde la maternidad, y me interesaba volver al cine. Hice muchas cosas, muchos géneros. De hecho, con Diego Peretti (su coprotagonista) hice comedia en el cine (Música en espera). Pero nunca había hecho un thriller psicológico. Encima, es una película de época, algo que siempre es muy interesante para laburar en cine.”

La historia de Wakolda narra la llegada del llamado Angel de la Muerte, Josef Mengele (que será interpretado por el español Àlex Brendemühl) al sur argentino, y Oreiro y Peretti interpretan a una familia, que sin saber quién es y qué representa, viajará por casualidad junto a él. “Mi personaje tiene un conflicto con su única hija mujer, y es cuando justamente, aparece el personaje de Mengele, que se suma a este viaje y que empieza a interesarse en la niña al punto de entablar una relación perturbadora, que no está muy bien vista ni por la madre ni por el padre.” Y agrega: “Mi personaje es descendiente de alemanes. La película va a estar hablada en castellano y alemán, así que varios actores estamos aprendiendo a hablarlo. Estoy aprendiendo el idioma. Sueño en alemán. Le canto a mi hijo en alemán. Todo en alemán.”

Wakolda es el retorno de Oreiro al cine después de su experiencia en Infancia clandestina de Benjamín Avila, donde todavía no sabía que estaba a meses de quedar embrazada, y junto a ese film que todavía no se estrenó viajó a Cannes con toda su familia: “Honestamente, al cine argentino lo veo bien. Podría decir hasta que ‘muy bien’ lo veo. De hecho, vengo del Festival de Cannes que, antes de comenzar, su director, Thierry Frémaux, había dicho que el cine argentino se estaba suicidando y justo este año había muchísimas películas argentinas. Es un personaje muy distinto de mí, y aun así me costó mucho salir del papel, pero me encantó hacer la película.” La agenda de Oreiro apunta sus velas al 2013 catódico: por un lado, se irá a filmar la segunda temporada de la serie Lynch a Colombia y, por otro, será parte del retruco que El Trece necesita desesperadamente cantarle a Telefe con Solamente vos, la tira que irá en el prime time del canal y que protagonizará junto a Adrián Suar. “Sí, sí, vuelvo a la televisión, pero por ahora, falta mucho para eso. Ahora me van a ver un rato en el cine.” ¿Qué pasará entonces con el pequeño Merlín frente a ese tsunami de Oreiro en pantallas varias?. “Seguramente, así será el resto de su vida. Este es mi trabajo, y si bien Wakolda es mi primer proyecto después de la maternidad, hay muchos otros. Pero lo que se pierde es entender que lo que me motiva a trabajar, a elegir tales proyectos y a valorar la posibilidad de decir no a algunas cosas, es esa posibilidad que te da desdoblar mi persona de los personajes que interpreto. Es mi trabajo, sí, pero hoy, ya que mi hoy implicó un ‘nos’ mucho más grande que antes, mi trabajo es una real elección.” Y continúa: “Hoy, laboralmente, acepto hacer solamente proyectos que muevan, que me conmuevan, que me impliquen un desafío. Siempre fue así, pero ahora, como te dije, hay un ‘nos’ más grande y es bueno sentir eso.”

Ese “nos” del que habla Natalia Oreiro, que la encontró hace poco enojada públicamente por primera vez (tras una acusación paparazza de su “pelea” con la vida posparto que respondió fuertemente con un “Estoy pasando un momento precioso. Los que escribieron eso, evidentemente no han sido padres, porque si no, se darían cuenta de que uno no tiene por qué salir a mostrarse (cuando es madre). No me interesa exponer a mi hijo. De hecho he salido, he viajado a Uruguay, pero no voy a salir en la tapa de una revista. Y mi bebé mucho menos. ¿Qué opina mi esposo?. Ricardo los detesta, imagínate cuando dicen estas cosas, que la familia empieza a preguntarte si estás bien”.) Le sale de forma sincera frente a la amable acusación de la agenda ultracargada ella responde: “Estamos tratando de tomarnos las cosas con más tranquilidad, aunque no parezca. Bueno, mejor dicho, lo laboral con tranquilidad. Es una ‘tranquilidad’ entre comillas, ya que sólo se aplica a lo laboral. Por ejemplo, en “Las Oreiro” la que está hoy abocada al ciento por ciento con eso es mi hermana y yo superviso, pero muchísimo más relajada en ese sentido.” Así que entre la nieve de Bariloche, el calor de Colombia para el rodaje de Lynch y los estudios de Pol-ka vienen siendo los destinos elegidos por Oreiro y su “me siento lista para volver al trabajo” adquiere, frente a ese 2013 donde su rostro se verá de forma diaria un real peso, de esos que sólo pueden generar nombres y personas como Natalia Oreiro.

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