sábado, 12 de mayo de 2012

Clausuran emblemático teatro platense con argumentaciones confusas

Sábado 12 de Mayo de 2012

Dudas por el cierre de locales nocturnos

Gentileza de Pampa Yacuza. Vista área del público frente a las inmediaciones del Teatro Ópera, cuando la banda decidió tocar afuera ante la clausura del local.

Minutos antes de que comenzara el show de Pampa Yacuza, personal de Control Urbano clausuró el Teatro Ópera, ubicado en 58 entre 10 y 11. La decisión de retirar la faja por parte de uno de los responsables de la sala, ante el certificado de Bomberos que no justificaba la clausura preventiva, derivó en la presencia de personal policial y en una serie de incidentes que concluyeron con la banda brindando un recital en la calle. NOVA tuvo acceso a las actas que detallan las inspecciones.

Alrededor de las 20, inspectores de Control Urbano de la Municipalidad de La Plata junto a personal de la Dirección de Bomberos Voluntarios, se hicieron presentes en las inmediaciones del Teatro Opera, reconocido en la ciudad por ser uno de los espacios donde bandas y artistas locales, nacionales e internacionales presentan sus repertorios.

Los efectivos de ambas direcciones realizaron la inspección correspondiente en el mismo momento. Sin embargo llegaron a conclusiones diferentes a la hora de labrar actas.

Bajo la rúbrica del Supervisor Oscar Campillay, desde la Dirección municipal se argumentó la necesidad de clausurar preventivamente el espacio porque cinco luces de emergencia correspondientes al área de depósito y escenario no funcionaban. Además el Acta Contravencional reza que el lugar carece del certificado que "valide tratamiento inífugo" y de "cartelería" que informe al público sobre la capacidad del lugar. Ante estas inspecciones se toma como “medida cautelar la clausura preventiva del lugar”.

En tanto, el informe de bomberos, en su Acta de Verificación y Constatación y bajo la firma del subteniente Ariel Lippo y el sargento Fernando Bustichi, indica que el lugar carece de la misma cantidad de luces detalladas, pero que “no corresponde clausura, pero sí infracción por trasgredir los artículos 73 de la resolución ministerial 2740/03 y el artículo 2 del decreto 12/05”. Cabe aclarar que los Bomberos nada indican sobre la ausencia de certificados o materiales que obren en contra de la seguridad de los espectadores, artistas o trabajadores que ocupen el lugar.

Aún cuando Bomberos indicó la falta de argumentos para clausurar la sala, Control Urbano selló con una faja la puerta principal de ingreso. Ante la contrariedad de opiniones de las autoridades competentes que participaron de la inspección, Javier Martín Madikian, responsable del lugar, decidió retirar las fajas y permitir el ingreso del público que estaba a la espera del show.

La acción de Madikian derivó en la presencia de personal policial de la Comisaría 9° y de infantería que con sus camiones cortaron las inmediaciones de la calle 58 entre 10 y 11.

Entre ordenes de desalojo, abucheos por parte del público a las autoridades y personal policial; la banda Pampa Yakuza decidió brindar algunas canciones a la gente que los aguardaba y respaldar con su accionar al lugar en el que iban a desarrollar su concierto.

Lo llamativo y confuso del operativo fue la falta de correspondencia entre uno y otro informe, aún cuando las inspecciones se realizaron de manera conjunta. Más, teniendo en cuenta que una de las actas indica claramente que “no corresponde la clausura preventiva”. La pregunta que surge es ¿por qué fue clausurado, entonces?

Otros cierres que llaman la atención

La clausura preventiva de este espacio se suma a otras realizadas durante el último tiempo. Desde el municipio indican que la medida “se aplicó en el marco de un operativo de contralor de la normativa que regula las actividades en teatros y locales de esparcimiento nocturno”.

En lo que a locales nocturnos respecta, una clausura que tomó importancia entre público y artistas fue la de “Pura Vida”, que fue cerrado en abril por algunos días. En aquel momento se argumentó que desde el Municipio se estaba poniendo la lupa sobre varios boliches tras un fuerte reclamo vecinal por ruidos molestos y desmanes producidos en inmediaciones de estos espacios.

El apoyo a Pura Vida, por parte del público y de algunos artistas, fue tan fuerte que se organizaron jornadas en la conocida Plazoleta de los Lápices, ubicada frente al local nocturno, para “defender los espacios que la música y la cultura tienen en la ciudad”, según indicaron los mismos participantes.

Al público, a los artistas locales y a los empleados de estos espacios, le llama la atención que estas medidas comenzaron a aplicarse con el rigor de la ley cuando el local “La Trastienda” aterrizó en esta ciudad. Si bien se aplaude la llegada de un nuevo lugar que recibe artistas de distintos lugares y diversidad de estilos musicales, es singular la forma en que las inspecciones municipales comenzaron a sucederse en espacios culturales emblemáticos de la ciudad.

La red social Facebook se llenó, tras estas clausuras, de malos pensamientos. Algunos usuarios aseguran que casualmente los lugares clausurados “no tranzan con la comuna” o que no “arreglan la cometa”, para poder trabajar tranquilos. Pero como de esto no hay pruebas, sólo queda en habladurías de usuarios despechados por el cierre de los espacios.

Palabras más palabras menos, lo cierto es que por estos días parece reinar la contrariedad a la hora de fundamentar decisiones que aboguen por el bienestar común de toda la sociedad.

Fuente: http://www.novalaplata.com/nota.asp?n=2012_5_12&id=30665&id_tiponota=24

1 comentario:

  1. podrian sacar ese fondo que no permite leer nada, ¿qué les parece?

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