martes, 8 de mayo de 2012

César Jones: Guionista y director de cine triple X

martes 8 de mayo de 2012 

César Jones: “El porno lo veo como un espacio para vehiculizar placeres e interrogantes"

Por Natalia Andrea Ruiz, especial para NOVA

César Jones, realizador platense. 

-          ¿Cuál es tu edad?

-          Tengo 41 años.

-          ¿Tenés hermanos o sos hijo único?

-          Soy hijo único.

-          ¿Cómo llevas el hecho de ser único hijo?

-          Lo llevo bien porque para mí fue lo natural desde siempre, es mi condición. A veces, el ser hijo único se lo percibe como rareza, aquel que lo percibe de esa forma, no cae en la cuenta de que ser hijo único es su condición de toda la vida. Además, esta condición, me permitió y me permite disfrutar de los espacios íntimos, de la introspección.

-          ¿A qué colegio fuiste?

-          Fui al Colegio San Luis de La Plata. Hice todo en el San Luis, jardín, primaria y secundaria.

-          ¿A qué edad miraste la primera película porno que te hizo pensar que esto es a lo que te querés dedicar?

-          No recuerdo exactamente la edad, por la pubertad, alrededor de los 13 o 14 años. Nunca hubo una decisión, así de taxativa de “yo me voy a dedicar al  porno”. Lo que sí siempre hubo fue un gusto, que fue mutando porque se daba desde distintos puntos de vista, a medida que yo iba creciendo y porque en el medio apareció la carrera de cine, que me cambio y a la vez, me proveía de herramientas para mirar el género de una forma, quizás más rica y más amplia.

Cuando estaba en el último año de la carrera, junto a un grupo de amigos decidimos hacer una película porno. Fue un pasaje al acto directamente, en aquel momento, no tenía pretensiones de tener una actitud transgresora o arrogante, nada de eso. Era la consecuencia natural de un gusto jerarquizado que ocupaba el cine pornográfico en mi vida, amen, de toda la otra gama de cine que también me interesaba y me sigue interesando.

Luego, se fue haciendo camino al andar, en el cual el porno lo veo como un espacio muy estimulante, para vehiculizar placeres, deseos e interrogantes acerca de la sexualidad. El porno como género, me parece un vehículo inigualable, más allá de que en general se lo desbarate o no se tengan en cuenta esas posibilidades enunciadas.

A esto, se aunó el hecho de que las películas generaban interés por parte de las productoras y también del pequeño nicho de público que había en ese momento para este género en nuestro país. Luego, las productoras me pidieron que hiciera otra  película y de esta forma se fue gestando la actividad. Mi querer, acerca del género, se aunó, en términos de esquemas de producción, de la sociedad de consumo y demás. Aquellos “bienes” que yo  producía generaban cierto interés y movían cierto flujo de dinero que nos convenía y satisfacía a todos. Entonces, lo mejor, fue lograr la imbricación entre el sustento económico y aquello que “te mueve a tu vocación”.

-          El dedicarte al porno, ¿afecta tus relaciones interpersonales al momento de formar una pareja?

-          Decididamente no, quizás puede ser que recorte un poco la vida social, en el sentido de que puede haber gente prejuiciosa. Pero, justamente, se desbarata lo que voy a decir, en su misma lógica, debido a que hay gente que tiene ciertos prejuicios y precisamente esas personas con prejuicios, a mi me desinteresan completamente.

Uno, básicamente, se reúne con aquellos que le son afines. He tenido varias parejas, nos hemos conocido durante toda esta consecución de esta trayectoria porno, todo lo contrario, mis parejas han tenido que ver con la materia artística.

-          ¿Saliste o estuviste de novio con alguna de tus actrices?

-          He tenido relaciones de distinto tipo, de toda la gama, desde relaciones de amistad, que se han tallado, hasta  una relación que se podría tildar de amante y de amigos con sexo incluidos. También he tenido una pareja estable.

Por supuesto, hay que hacer una distinción muy importante, que todas esas relaciones se dieron con la fluidez natural de la dinámica de compartir un mismo espacio de trabajo y campos de expresión. Me paso lo mismo que le puede pasar a alguien que trabaja en una oficina.

Lo que quiero decir, en ese sentido, es que nunca me aproveche de mi pequeña cuotita de poder, para poner un pie en algo, ni siquiera parecido a lo que podría llamarse acoso sexual y abuso de poder, en formas, a veces muy sutiles o muy subliminares, pero que se dan y yo aborrezco.

Si alguna vez tuve una relación, fue una relación franca. No puedo responder por todos los directores, no sé qué pasará en otros casos, supongo que debe haber de todo en la viña, como en todos los ámbitos.

-          ¿Quién es César Jones? ¿Quién es ese chúcaro agente del triple X?

-          No tengo la menor idea cómo me definiría. Yo me persigo a mí mismo y persigo a los otros también, como un devenir constante, como una máquina que no para de mutar. Si ensayo una definición, estaría cristalizando algo que se está moviendo y, por ende, estaría mintiendo, no puedo responder esta pregunta, más que con esto que estoy diciendo.

-          ¿Cuántas películas realizaste? ¿En dónde?

-          Filmé 14 películas, ahora estoy en la pre-producción del film número 15. Siempre me moví en el ámbito de Capital Federal y diferentes distritos de la provincia de Buenos Aires. He filmado en La Plata, en Capital Federal, en Pilar, en Quilmes y en la Isla Paulino.

-          ¿Te considerás un innovador en el cine triple X?

-          No me considero un innovador. Si bien yo pienso en los que realmente considero innovadores, no siento, ni considero que haya innovado. Lo único que puedo decir a mi favor, es que sí he cursado el género con toda la honestidad que me es posible, jamás me recosté sobre alguna fórmula que más o menos me funcionara. En este sentido, la honestidad intelectual, el arrojo y el riesgo creativo, no me los cuestiono, los resultados son otro cantar. Ojala, yo fuera más talentoso y pudiera asumir el papel de innovador.

-          ¿Qué es lo que más te gusta de tus películas? ¿Qué es lo que menos te gusta de ellas?

-          Son características puntuales de cada una de las películas, no sé si hay variantes de lo que me gusta y lo que no me gusta. Puede haber, no lo se si una falla, pero la gran batalla que libro es la de imbricar erotismo, en el sentido hondo del término; con pornografía, así entendida como sexo explícito, con los códigos del sexo explícito en pantalla y dotándolo de un sustrato erótico, intentando, a la vez, que no se noten las costuras de las partes ficcionales del relato, de las partes que se sumergen en aquellos segmentos más porno de la película.

A veces, me cuesta que ese tejido se trame llegando a un puerto sólido, es una lucha que, básicamente, podríamos resumir y que me hace querer hacer una película detrás de otra y tratar de mejorar.

-          ¿Aceptarías filmar una película para otro realizador y/o director de cine? ¿Aceptarías filmar y realizar una film con el guión de otro, si te gustara el mismo?

-          No filmaría a pedido o encargo, como se dice en la jerga, con el estilo de otro realizador o director. A la vez, si fuese un guión que a mi me atrajera, tal vez sí lo haría, pero tal vez no, porque me siento un realizador tan limitado, que si me quitan el guión, que es una parte que eleva mi autoestima, solamente me quedaría la parte realizativa. Esto sería diferente, si fuese un realizador muy tullido. En cambio, soy un realizador medio tullido que me quedaría desnudo en mis carencias, lo cuál me dejaría un poco desesperado, si me quitaran el guión.

-          ¿Trabajarías y filmarías en el exterior si te proponen hacer una película con el estilo de otro realizador o director?

-          En relación a ir a trabajar y filmar en el exterior, en algún momento he fantaseado desde el lugar del anhelo. Esto me sucede en situaciones de devaneo mental. En este momento, me siento demasiado arraigado, me costaría muchísimo viajar a trabajar en el exterior, creo que no lo haría, por más que hubiese mucho dinero de por medio.

Además, por otra parte, lo que hago está directamente relacionado con el lugar en donde vivo y con el entorno social, cultural, entre otros factores, que suponen estar anclados en un país. Si tuviese que mudar el porno a otro país me quedaría medio mudo expresivamente.

-          ¿Qué satisfacciones te trajo dedicarte al cine porno?
-           
-          Básicamente, es como le debe resultar a cualquiera que talle cualquier materia creativa y el inmenso placer que produce esculpirla, trabajar sobre algo que querés y, finalmente, lograr darle forma. En cada una de las películas es un trabajo muy arduo, pero ese sudor que implica, se arremete con felicidad. Acerca de los dolores y las torturas que puede implicar en el medio, en el pasaje, nada podría decirte. Finalmente, es un trabajo y una tarea felicísima. Creo que ya no es privativo del porno, sino tallar cualquier materia en cualquier oficio con el que uno esté comprometido, desde el querer que te redunda estos dividendos espirituales.


-          Acerca de uno de tus films, “Teatro Genital”, una programática de la libido, podría decirse que, inicialmente, el sexo pasa por lo mental, luego por lo genital, desde una mirada y un análisis psicológico ¿De qué se trató esa programática?

-          En realidad en el film la programática de la libido tenía que ver más con la tecnología de alto impacto, que usaba este personaje de profesor de teatro en la ficción, él no era mi vocero en la película, yo no estaba de acuerdo con sus teorías y sus prácticas.

Lo que me interesó en la película era la confrontación, tratar de describir el proceso por el cual una persona confronta con sus propios temores, sus propios retoños de lo deprimido. Es lo que inconscientemente busca la periodista, el personaje ficcional, su coartada consciente y su excusa es que va a hacer un trabajo de investigación periodística, no es casual que acuda a este lugar, donde se encarna literalmente todo aquello a lo que le teme, el placer.

Mi coincidencia con el personaje del profesor en la película, es cuando éste le dice a uno de sus alumnos: “¿Da miedo el placer?”, es un poco el núcleo del temor y de lo que vehiculiza el personaje de la protagonista femenina. Por otro lado, me interesaba la posibilidad de dejar abierto el relato. No es un relato cerrado y redondo en el cual la periodista va, confronta con sus miedos y los supera. En la película la protagonista termina deambulando por las calles, en un estado de estupor y las resonancias de toda esa experiencia brutal que vive. Sólo podemos hipotetizarla, imaginarla, la película termina ahí. 

-          ¿Qué satisfacciones te trajo “Zorra”, tu último film?

-          Lo que te puedo decir, es que durante la realización de “Zorra”, logré cambiar un estado de ánimo que me era de una preocupación y tensión constante que me estaba impidiendo disfrutar del rodaje.

-          Explicame esto de que apareces en tus películas como Woody Allen

-          Presupuesto. Me falta un extra para el film, no lo puedo pagar, en ese caso, lo hago yo.

-          ¿Cuáles son los requisitos y características que evalúas de un aspirante a actriz o actor porno? ¿Cómo se lleva adelante el casting? ¿Cómo son las condiciones laborales?

-          Los requisitos y características hacen a los requerimientos de cada proyecto. Hablando en condiciones de cine, hay dos que se tienen que dar. Esencialmente, una de ellas, es la capacidad de participar del proyecto, disfrutándolo, al atravesar la experiencia y la capacidad de entregarse. Por otro lado, lo que tiene que tener una actriz y un actor porno es una saludable cuota de exhibicionismo, que a la vez le cause placer el hecho de estar siendo admirado por otros durante la filmación, por mi y por el equipo técnico, como por la gente, cuando la película se encuentre disponible en la calle y en la red. Esto es lo básico.

-          Víctor Maytland, considerado “el padre del cine porno nacional”, ¿cuál es tu opinión acerca de este pionero del cine triple X, de su trabajo como realizador y director y acerca de sus películas? ¿Cuál es la ambivalencia que observás en Víctor y en sus películas?

-          Siempre he dicho que mis diferencias con Víctor son de tipo creativo y no personales, tengo un buen trato con él, hemos estado en un programa radial juntos, también, hemos compartido una cerveza, junto a un periodista de La Nación.

Me parece que es indiscutible que Víctor es el pionero, por un hecho fáctico, en ese momento no había ningún otro director y realizador de cine triple X.

Respondiendo a la ambivalencia observada, en Víctor se concentran vectores contradictorios. Por un lado, es pionero por un hecho fáctico, a la vez, lo que no se termina de ver en sus películas, es que haya una intención de arrojarse sobre la obra, de proyectarse en ellas, de ir mejorando y esto se ve en la calidad de sus films.

Se refleja esta ambivalencia en sus obras, que logró como pionero en el género, un tanto comercial, pero, a la vez, el tipo de película y mirada, revierte toda su obra. Los realizadores y directores que le sucedieron luego, tuvieron que cargar con esta mochila. A mi criterio, lo podemos considerar el pionero, el padre del cine porno, para mi un mal padre. Creo que Víctor no se ha planteado y que le desinteresa totalmente, la honestidad intelectual y el coraje, de trasladar en sus películas, sus temores, sus placeres, sus interrogantes, es decir, proyectarse en su obra. Esto hace que me desinterese su obra, no nos interesa lo mismo.

-          Hablemos de Tony Panero, ese joven realizador del cine porno

-          Para mi Tony es un amigo y aliado, no sé qué hubiese ocurrido en el porno si no hubiese aparecido él. Es una persona muy diversa de mi, disfruto de esa diversidad y también me da mucho placer ver cómo evoluciona, cómo crece en su esmero, película a película, para mi es una aparición positiva en el escenario del porno argentino.

-          ¿Cuál es la película que más te gusto realizar?

-          A veces, va cambiando mi opinión acerca del film que más me gustó realizar. La película que más me gusto y que quizás la tenga idealizada, es “Temporada alta”. Debido al planteo narrativo, logré  algunas cosas al nivel de la dramaturgia, de como pude urdir el relato y creo que llegaron a buen término. Por la forma, creo que pude lograr, lo que me estaba proponiendo, básicamente, era mostrar, pero impactando sensualmente, para lograr en el espectador, algo que ya sabemos mucho, pero justamente a nivel sensual no repasamos tanto, que es el carácter cultural de nuestras prácticas, mandatos, prohibiciones y tabúes, en materia sexual. Logré vehiculizar esto en el film y me gusto.

Me plantee el hecho de poder ir dosificando la línea de la formación, no a nivel de suspenso, a nivel de ir pintando ese mundo otro, que muestra la película, que constituyeron una suerte de rompecabezas, no solo para ir armando en la cabeza del espectador su propio relato. Me parece que en eso la película tuvo su acierto. 

-          ¿Trabajarías con animales?

-          Justamente, estoy en el medio de un debate interno con ese tema. Sí me acuerdo que he visto videos de zoofilia en Internet, si bien no son lo mío, alguna vez han operado en mi mente. No sé si trabajaría con animales. Si estoy moralmente más laxo, me imagino moralmente diciendo que sí, lo haría. Pero otras veces, pienso en otros términos, como una suerte de abuso y entonces ya no me gusta tanto, tengo un estado de ambivalencia al respecto. Lo veo muy lejos de la posibilidad concreta de hacerlo, cuando fantaseo, me pongo en el medio de ese tribunal ético, “no esto” y muy seguro de poder responderte.

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