martes, 22 de noviembre de 2011

La princesa del pop revivió en La Plata

Martes 22 de noviembre de 2011 | Publicado en edición impresa

Música / Show

Britney Spears se presentó antenoche

Por Dolores Moreno | LA NACION

Un recital a todo lujo Foto: Marcelo Gómez

Hace menos de cinco minutos que terminó el recital y el cielo se cae. Viento, lluvia y los vestigios visuales de una puesta que, ante todo, sorprende. Claro que no lo hace por la performance de ella, aunque el título de Femme Fatale le calce justo, sino por la cantidad de artículos varios que van a ir desfilando por aquel escenario platense, en la hora y media clavada que dure ese tan esperado show. Ah, y también gracias a los mil pasos de esos heterogéneos bailarines, por supuesto.

Britney tenía todo para triunfar. Era joven, tenía dominio de su cuerpo y un carisma que llegó a posicionarla como la heredera de Madonna. Esa vida desenfrenada a la que la misma fama la incitó terminó por destruirla y reinventarla. A ver, la princesa del pop nunca terminó de caer. Por eso sigue en pie, y por eso -muy a pesar de aquellos que intenten desmoralizar su imagen a base de su actual peso, o su no tan docto movimiento corporal- sigue siendo una de las grandes figuras del pop actual, y así quedó demostrado el domingo en la presentación de su último trabajo: Femme Fatale .

La pantalla iba marcando la hora señalada: las 9 casi en punto. El conteo iba lentamente apagando las luces del recinto. Gritos, no tantos como los que ocasiona Justin Bieber pero gritos al fin. Una pantalla gigante atrás va a dar cuenta de una historia que va a ser el eje central de la noche. Una persecución policial, una mujer corre desesperada, tiene un arma, es rubia, es ella. Corre hasta que la atrapan los agentes de Swat y se la llevan. Se apaga la pantalla. Empieza.

Una malla plateada va a ser el primero de los varios atuendos que va a lucir. "¿Esa es la lista de temas?", pregunta uno de los fans. "Me muero, mirá, le dice a su pareja, arranca con «Hold it against me»." Todo lo que sigue va a ser mágico. Desde los fuegos artificiales hasta las mil y una puestas que se van a ir sucediendo. Britney es perseguida por un psycho killer que la busca desesperadamente. Se disfraza, logra escapar, hasta que al final? la historia se revierte.

Una decena de bailarines la van a acompañar. Es una mujer fatal, es Cleopatra, es una geisha, es Gatúbela, es un ángel mitad blanco mitad negro que se irá a las alturas para volver y estallar en papel picado. Los policías la atrapan, la enjaulan, ella escapa, es pícara, les gana. Hay una suerte de ascensor que la trae de vuelta al escenario, ahí la espera otra aventura, se "tunea", se calza un piloto plateado y unos anteojos, se insinúa. Así pasan "Up and Down" y "3".

Vuelve adentro de una caja roja. Los movimientos no son aquellos que se veían en los videos de MTV. No hace falta, los bailarines lo hacen por ella. El momento llega, tiene que demostrar que todavía puede endulzar y acosar. Alfonso sube al escenario. Hay un auto muy colorido desde el cual Britney, parada en el capó, dirige la batuta. Alfonso está esposado a un caño. "Lace and Leather" suena de fondo; ella va hasta él, se trepa al caño, le pone sus curvas muy cerca, más de lo tolerable. También va a jugar a ser Marilyn, con una pollera blanca y una lluvia de flashes en "If U seek me", y con una pirámide de fondo y una canoa casi vikinga va a dar su versión de "Gimme more".

Ya en short y corpiño de lentejuelas, la joven pop se sube a una moto y vuelve a su clásico "Baby one more time", y lo mezcla con un cover de Rihnna. Los fans están en el súmmum. A estas alturas, ya hubo láser en la parte blanca del estadio, humo fucsia y tres tipos de transportes. Suena "Womanizer". Ella gana la batalla, caza al misterioso hombre de la pantalla, y a Alfonso lo esposa. Y viene "Toxic" en versión japonesa, y para darle un poquito más de pop aparecen un par de alas voladoras. Las dos escenografías se juntan y forman una suerte de árbol. Baja el arnés del cielo, ella sube las escaleras y se mete adentro. Mientras se eleva, se abren las alas. Es un ángel, flota, vuela, hay fuegos artificiales. Baja, una lluvia de papel picado acompaña. Y así, con "Till the world ends", termina con un cielo apocalíptico que cinco minutos después estalla en una lluvia torrencial incontrolable..

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1425257-la-princesa-del-pop-revivio-en-la-plata

No hay comentarios.:

Publicar un comentario