jueves, 16 de junio de 2011

Ludmila Pagliero: Una estrella llegada de Francia

Jueves 16 de junio de 2011 | Publicado en edición impresa

Protagoniza La bella durmiente, en La Plata

La argentina, primera bailarina del Ballet de la Opera de París, protagonizará La bella durmiente en el Argentino de La Plata

Nestor Tirripara
LA NACION

Foto: Raúl Bolivar Seguel

"Es la primera vez que vuelvo a la Argentina para bailar una obra completa. Me fui de aquí a los 15 años, al Ballet de Santiago de Chile", dice Ludmila Pagliero, recién llegada de París. Encarnará a la princesa Aurora de La bella durmiente , un clásico del repertorio balletístico creado por Marius Petipa en 1890, sobre la partitura de Piotr Illich Tchaikovsky, y que el Ballet del Teatro Argentino de La Plata estrenará hoy en la revisión del actual director de esa compañía, Mario Galizzi.

Ludmila es primera bailarina del Ballet de la Opera de París, la primera intérprete argentina en alcanzar semejante privilegio. Son rarísimos los casos de bailarines de l'Opéra que no hayan pasado antes por la rigurosa Ecole de Danse del teatro, Sylvie Guillem fue una de esas excepciones y Pagliero es otra. Lo excepcional es que la formación de esta notable artista no tuvo lugar en París sino en la Argentina. Algunos de sus maestros fueron Olga Ferri y los del Instituto del Teatro Colón: Andrea Bengochea, Héctor Barrile y Rina Valverde, su dulce guía en los primeros años.

"Olga [Ferri] era mi maestra particular -aclara Ludmila- y, como a mí, marcó a muchos otros bailarines. La recuerdo y hablo mucho de ella en la Opera. Ella me decía: «Siempre tenés que estar peinada, maquillada y con las puntas listas, y si te dicen ¿podés bailar esto?, tenés que responder que sí». Una vez me encontré en una emergencia en París: me preguntaron si podía reemplazar a alguien en Giselle , y yo dije que sí, y salí adelante. Es un estado mental para motivarse." Así, asumió roles importantes en obras como La dama de las camelias , de John Neumeier; Manon , de Kenneth MacMillan; In the Night , de Jerome Robbins; o una Cenicienta en Japón.

Pagliero saltó de Chile a Nueva York, al American Ballet Theatre. Allí estuvo durante pocos meses porque apareció la posibilidad de París; Ludmila sentía más afinidad con lo europeo y apostó a integrarse a uno de los ballets más antiguos y prestigiosos del mundo, cuna de una de las corrientes del clasicismo. Así ingresó en la Opera en 2003 ("Tenía 20 años y entré como refuerzo", recuerda la bailarina). En 2007 pasó del coro a solista. Allí el trabajo fue intenso, con clases y ensayos, de lunes a viernes, de 13 a 19, con varias funciones semanales, más diez dominicales. "Es que hay dos teatros, la Opéra Garnier y la de la Bastilla -indica-. Eso implicaba tener 150 funciones al año."
La vuelta a casa

En estos días de cielos grises y cenizas volcánicas, no fue fácil el regreso a casa para Ludmila.

-¡Llegaste justo para ver el retiro de Martín Palermo?!

-¡No sabía que Palermo se retiraba! Soy boquense de siempre, pero ahora, por proximidad geográfica, sigo más al Barcelona, por Messi. Pero lo importante es este placer de venir a La Plata porque, por lo que sé, esta compañía pudo trabajar con continuidad. He ensayado con Mario Galizzi y con el partenaire, que también es del Ballet de la Opera de París y que vino conmigo, Yann Chailloux.

-¿Preparaste con él el rol allá?

-Claro, hace dos meses que ensayamos con Aurélie Dupont en base al video que nos envió Galizzi para ajustar la obra a su versión. Por suerte es un ballet que ha experimentado escasas variantes en las versiones de los distintos coreógrafos.

-Por la Opera pasaron coreógrafos contemporáneos. ¿Trabajaste con Mats Ek y con Pina Bausch?

-Sí. La casa de Bernarda Alba , con Mats, y La consagración de la primavera, con Pina. Me encanta el aura de Mats Ek, como bailarín y como persona. Y la nuestra es la única compañía clásica que tiene en su repertorio una obra de Pina Bausch. Son monstruos, cambian el ambiente; al menos, al grupo con el que les toca trabajar.

Ludmila Pagliero iluminará dos veces el escenario platense; de las cuatro funciones programadas, el feérico bosque imaginado por Perrault la verá despertar en las funciones de esta noche y en la del sábado. Será el regreso de otra artista argentina que triunfa en el mundo.

La argentina, premiè re danseuse del Ballet de la Opera de París, al alcance de la mano

PARA AGENDAR

La bella durmiente, por el Ballet del Teatro Argentino. Hoy, mañana y pasado mañana, a las 20.30; el domingo, a las 17. Desde $ 15. Informes, 0800-666-5151.
Los nombres que rodean a una primera bailarina

Ludmila Pagliero llega a la Argentina acompañada por Yann Chailloux, compañero suyo del Ballet de la Opera de París con el que -sin embargo- comparte un protagónico por primera vez en un ballet tan complejo. La versatilidad de Chailloux le ha permitido interpretar las principales producciones de Béjar ( Bolero ), Lifar ( Suite en Blanc ), Neumeier ( La dama de las camelias ), Prejlocaj ( MC 14-22 ), Fokine ( Petrouschka ) y Grigorovitch ( Iván el terrible ).

Recientemente Yann fue elegido para bailar El l ago de los cisnes de Nureyev en la gala Jeunes Danseurs que se realiza cada dos años para promover a los jóvenes y nuevos talentos de la Opera de París.

Además de Pagliero y Chailloux, los roles protagónicos serán interpretados por Julieta Paul (17 y 19) como la Princesa Aurora y Bautista Parada (17 y 19) como el Príncipe Florimond. Por su parte, el resto de los personajes principales serán asumidos por Aldana Bidegaray (16 y 17) y Larisa Hominal (18 y 19) como el Hada Carabosse; Paula García Brunelli (16 y 17) y Cecilia Mattioli (18 y 19) como el Hada de las Lilas; Ana Elizabeth Antúnez y Esteban Schenone (16 y 17), y Paula Elizondo y Lisandro Casco (18 y 19) en las danzas de "El pájaro azul".

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1381793-ludmila-pagliero

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