domingo, 24 de abril de 2011

Hablar o no hablar, esa es la cuestión

El elenco de esta compañía de teatro independiente platense, que vuelve a pisar el escenario del Podestá tras una primera experiencia
Hoy a las 20

23.04.2011 | La obra Nada para decir? Sí… mucho sube al escenario del Teatro Coliseo Podestá, en el marco del Ciclo de teatro independiente

Hipocresía, celos, traición y envidia. Si una obra promete abordar alguna de estas temáticas en su argumento, a varios espectadores no les parecería un buen plan asistir a la función. Pero si los autores pensaron en tocar todos estos tópicos en el marco de las relaciones familiares, para dar su visión acerca de lo que ocurre en la sociedad, el panorama cambia.

“Desde el inicio el conflicto está a la vista, el público va a arrancar notando eso desde la primera escena y esto, generalmente, no ocurre así porque casi siempre hay introducción, después el nudo y desenlace. Pero acá lo diferentes es que empezamos mostrando el conflicto y de ahí se desencadena todo”, fue otro de los adelantos que dio la directora Verónica Bogdan sobre Nada para decir? Sí… mucho, el espectáculo que subirá a escena hoy a las 20, en el Coliseo Podestá (10 entre 46 y 47).

Esta comedia, que forma parte del ciclo de Teatro Independiente, fue escrita hace un par de años por Luciano Othar, Melisa Otero y Fernanda Del Val, pero debido a algunos inconvenientes, el trío no pudo representarla. Ahora, Bogdan y su equipo la retomaron para mostrarla porque consideraron que el material es “muy interesante: lo que se cuenta es en referencia a las relaciones humanas, cómo la hipocresía, la envidia y los celos aparecen en círculos muy chicos como es una familia”.

–¿Qué destacaría, desde su visión, cómo lo más atractivo de la pieza?

–Creo que lo más atractivo de la obra está en el foco de las relaciones humanas. Es ver cómo, cuando son tan cercanos los vínculos nos cuesta más decir las cosas o hay muchas apariencias por obligación. Porque uno no elige a su familia, pero a la vez, cuando podemos elegir con quien tratar, lo que se busca siempre es poder comunicarse y a veces tenemos miedo a eso y no nos animamos a decir las cosas. Ahí creo que aparecen las cosas malas: la traición, la envidia, los celos. Por eso, tenemos que buscar realmente la sinceridad, para poder comunicarnos con gente tan cercana como la familia y después con el resto.

–¿Considera que algo de ese cambio en la forma de comunicarnos se puede percibir en la obra?

–Lo importante de esto es que en la obra hay mucho humor, y no hay mejor manera para sacar lo malo que con humor. Tenemos que atrevernos a tomarnos con humor las cosas que nos molestan, para sacarlas y comunicarle al otro para que lo pueda entender. A veces no nos animamos, pero si lo decimos con humor, sin herir, las cosas se toman de otra forma. No hay mejor manera que el humor, el humor sano.

La historia. Durante 80 minutos las tablas verán pasar a las hermanas Bianca y Cándida Molinari. Sobre estos dos personajes y sus respectivas parejas estará puesto el foco de atención, aunque también se hablará de varios integrantes de la familia y de la empleada doméstica, Marta, papel que está en manos de Verónica Bogdan, la directora, quien planteó: “la familia es la base de la sociedad, por lo tanto lo que pasa dentro de una familia, pasa afuera”. ¿Entonces? Habrá que darse cuenta que “nos tenemos que tratar bien entre nosotros, primero con los más cercanos para llevarlo a todos los demás. A eso apunta la obra, a aprender a tratarnos bien, a respetarnos, tanto dentro de la familia como afuera. Porque todos vivimos y queremos vivir en una sociedad sincera, más limpia y respetuosa. Porque si todos cambiamos un poco, se cambia la sociedad, no hay mucha vuelta que darle”.

–¿Qué significado tiene para ustedes, como grupo independiente, poder realizar su obra en el Coliseo?

–La verdad que es la segunda vez que nos presentamos, porque en el 2009 hicimos QEPD? y nos pareció maravilloso. El teatro es un lugar increíble, un escenario grandísimo, con luces impresionantes, es lo que todo actor quiere. Por eso cuando nos volvieron a contactar dijimos “queremos estar ahí” porque es una experiencia fantástica y no lo dudamos ni un minuto.

Fuente: http://www.elargentino.com/nota-135873-medios-122-Hablar-o-no-hablar-esa-es-la-cuestion.html

No hay comentarios.:

Publicar un comentario