miércoles, 19 de enero de 2011

“El secreto radica en tener confianza en uno para jugar con elevar el nivel”

José María Muscari

19.01.2011 | El dramaturgo más prolífico de los últimos años habla de su incursión en los medios

La comparación que equipara la televisión a una gran máquina de picar carne es por lo menos desmedida y grandilocuente pero completamente efectiva. Y ha calado hondo porque nadie sabe quién maneja la máquina pero todos se consideran parte del engranaje, cuando no carne picada. Es por esto que quienes conocían la carrera del director, dramaturgo y actor José María Muscari lamentaron su entrada en los medios pensando que la máquina haría de él un embutido más. Pero a pesar de que intentaron etiquetarlo como “extravagante”, “loco” o “provocador”, se lo ve centrado en su propio experimento. Al tal punto que se atreve a negociar con la producción de Ideas del Sur una contrapropuesta que dejó boquiabiertos a varios, ser la primera pareja gay de Bailando por un sueño conformando un dúo con el bailarín Pier Fritzsche.

Muscari se muestra comprensivo con la preocupación de quienes siguieron carrera en el mundo de teatro, pero le resta importancia al prejuicio. Al contrario se lo ve como y confiando en su nuevo rol de "invitado." En sus propias palabras "me pone muy contento el reconocimiento inmediato de la gente en la calle, incluso cuando viene la cosa cholula de la foto y del autógrafo porque está directamente relacionado con mis conceptos. La gente me agradece por lo que digo, me agradece mi sensatez en el mundo de la televisión, la forma en que ocupo un lugar ahí adentro. La televisión es un universo muy caótico donde la gente está desesperado por pertenecer y yo lo único que hago es decir lo que pienso sin pelearme, sin agredir a nadie. Mi gran propuesta es todo el tiempo elevar el nivel de lo que pasa en la televisión. Es muy fácil decir ‘la televisión es una mediocridad’ pero es más complejo. Hay muchas situaciones que son muy mediocres en la tele pero si uno tiene resto puede intentar levantar el nivel. Es lo que trato de hacer desde la nota en Gente, cuando almuerzo con Mirtha hasta cuando voy a hablar de fantasías sexuales con Fantino. El gran secreto radica en que uno tenga confianza en uno para jugar con elevar el nivel”.

Cuando todos los actores y actrices de televisión buscan representar algún rol en el teatro para redimirse, Muscari recorre el camino inverso sin aminorar su producción teatral. El director explica que “para mí la televisión es un juego y una construcción. No me parece la verdad superlativa salir a la calle y que la gente me reconozca. Es un fenómeno pasajero, aunque disfruto que reconocen a una persona que está hace quince años en el mundo del espectáculo más allá que ahora tenga un lugar en la televisión. Ese aspecto es muy tranquilizador porque no soy un invento de los medios de comunicación, sino que de alguna manera los medios se hicieron eco de una persona/personaje que tiene una superposición poco habitual de creatividad y obra. A pesar de estar de vacaciones en Mar del Plata, tengo en cartel El anatomista en Buenos Aires, basada en la novela de Federico Andahazi, con Antonio Grimau, Walter Quiroz, Ivo Cutzarida, Mariela Asensio, Natalia Giardinieri y Alejandra Rubio con vestuario de Renata Schussheim y música de Gustavo Santaolalla. En Febrero vuelvo a actuar en Pirañas con Gerardo Romano y Eunice Castro, en marzo vuelvo a dirigir una versión de Ocho mujeres protagonizada por María Leal, Gloria Carrá, Violeta Urtizberea, Mónica Ayos, Mónica Villa, Hilda Bernal, Natalia Lobo y también posiblemente reponga Shangai. Si todo sale bien en el año voy a tener varias obras además de participar en el programa de la tele. Y acá más allá de estar descansando surgió una propuesta del productor de Como tener sexo toda tu vida con la misma persona para que me sume al unipersonal de Mónica Salvador a quién dirigí en Fuego entre mujeres. Me pareció una propuesta seductora, rara porque para mí tipo de teatralidad es más convencional, entonces estaba bueno arriesgarme dentro de esa convencionalidad encontrar mi propia marca y mi propio signo”.

Además de las mencionadas figuras, por sus obras han pasado desde Gogó Rojo, Carolina Fal hasta Dalma Maradona (lo que le valió un elogio del padre) rompiendo con la lógica que el director formado en el under debe trabajar sólo con actores del mismo paño. Por esto más allá que Pornografía Emocional y Mujeres de carne Podrida, los primeros espectáculos dirigidos por el entonces actor, obtuvieron gran repercusión. Muscari entiende que el gran salto lo dio con otra obra. Asegura que “fue muy fuerte a los veinte años dirigir obras exitosas en el under. Tener una repercusión inmediata en el público y en la prensa es muy conmovedor. Pero una obra que fue un quiebre en mi carrera fue En la Cama hubo algo de mi código que lo supe llevar a la calle Corrientes. Pude ser muy sincero conmigo mismo, con lo que tenía ganas de hacer y trascender la situación de lo under. Estuvo bueno ponerme a prueba siendo auténtico en otro circuito”.

Para quien debutó actoralmente a los 17 años en el Parakultural con una obra de su autoría, Necesitamos Oxigeno pasar el desafío del teatro comercial ileso es todo un logro. Muscari recuerda “el Parakultural como un delirio. Antes de mí actuaban Urdapilleta y Tortonese en una cosa rarísima. Para mí es algo muy mítico, de una época que yo no viví y que estuve en su final. De alguna manera lo autogestivo y el no creerme la realidad de la televisión y el universo de la fama lo arrastro de eso. Pero no sólo del Parakultural sino de todo mi recorrido del teatro alternativo y autogestivo. Que eso de alguna manera siempre me dio la pauta de que uno es quien es más allá del lugar que ocupa”.

Gracias a eso es que ante la gran nueva etiqueta “Primera Pareja Gay” del Bailando que la picadora de carne quiere endilgarle, Muscari contesta despreocupado: “es que siempre me gustaron los chicos”. Demostrando que aún en ese medio tiene claro quién es.

Fuente: http://www.elargentino.com/Content.aspx?Id=122939

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