viernes, 30 de julio de 2010

Celeste Cid: La niña santa

Watt Magazine
2010-07-30 

Joven y bonita. Además con un talento que explota tanto en Cine como en TV. Algo asustada frente a las preguntas, habla sobre su año difícil, las búsquedas que emprende y la relación con la música. 

txt. Florencia guerrero / ph. Mariano michkin




Yo le creo”, se me ocurre mientras la veo hablando en ronda de prensa. Tal vez sea su sensibilidad a flor de piel, su fragilidad, tan expuesta. Palpable. Celeste Cid ha hecho desde sus precoces 12 años una carrera empujada a fuerza de talento y una belleza aniñada que impactan en el “face to face”.  Cumplió con presentismo perfecto en “Chiquititas”, “Verano del 98” y “Enamorarte”. Luego le llegarían papeles más fuertes, con “Franco Buenaventura”, y en la pareja junto a Pablo Echarri, que recalentaba la pantalla en “Resistiré”. 

Hoy, al verla, ésta chica, mamá de André Horvilleur, un pequeño de 6 años que llena sus días de felicidad, parece lejos de los personajes de tinte femme fatale. “Nada que ver”, digo en voz alta, antes de sentarnos a charlar. Nada, pero todo a la vez, ahí frente a mi, esperando que le pregunten, como asustada de que la lastimen con algo inapropiado. Ocurre que además de ser la cara más visible en la película “Eva y Lola”, y una de las tres de “Para vestir santos”, Cid ha tenido que enfrentar cientos de comentarios respecto de su salud y agitado estilo de vida. Relajada, recién después de los primeros diez minutos, comenzará a confesar que toca “un pianito de juguete en casa”, o “estoy bien, este es un buen tiempo para mi”. 

¿Cómo enfrentaste el mal momento del año pasado?

Hubieron algunas cosas que se dijeron de mí que me hicieron mucho daño. Que hablen de uno siempre afecta y más cuando se dicen cosas que no son ciertas, además deberían pensar en que la gente de la que hablan, no está sola.

¿Te molestó que la prensa se metiera con tu cuerpo?

Me molestó porque tuve que aclarar que no estaba embarazada. Igual, no quise aclarar cuántos kilos aumente, no me interesa el tema, son unos kilitos de más (risas), pero me lo tomo con humor, y la verdad es que no entiendo la exigencia de estar flaca… ¿me llaman gorda, con respecto a quién? No me causa mucha gracia la pancita, pero acepto el cuerpo que tengo.

En “Eva y Lola” sos amiga de una chica que se entera que es hija de desaparecidos ¿Cómo lo viviste?

Es muy fuerte pensar en eso, porque uno no sabe como puede llegar a reaccionar con cosas así. En “Eva y Lola”, la familia de mi amiga no es la que la crió. Pero ella opta y dice “quiero conocer a mi abuela”. De hecho la película está basada en una historia real, la de Victoria Grigera. Si bien es una película de ficción, toca algunos puntos en común con lo que le pasó a ella.

¿Te interesaba esa parte de la historia argentina, antes de encarar el papel?

Me interesa el tema de la identidad, más allá de la parte política. La película no toca ese costado sino que habla de humanidades desde un lugar emocional. Y ahí creo que es lo que todos nos planteamos, hasta donde la educación te forma la identidad, tus padres, tus educadores. Y hasta dónde uno conserva la esencia del niño. 

Filmaste la película en un tiempo de recuperación personal ¿Cómo lo encaraste?

Es verdad, esto se filmó en junio del año pasado. Fue en un momento donde estaba en sintonía con lo que la película cuenta, que habla encontrar la identidad. Yo estaba planteándome cosas, en un momento más intros-pectivo.

¿Tus compañeros te acompañaron de alguna manera?

Fue hermoso. Se armó un vínculo lindo con todos. Willy Lemos es mi mejor amigo y en ese tiempo que estuve mal, me regaló las llaves de su casa, soy como su hija adoptiva.

Era invierno y se las ve bastante ligeras de ropa…

Si. No está mal,  ¿no? (Risas). En la actuación esas cosas no importan. 

Hay varias escenas jugadas también… 

Sí, sobre todo por las partes en las que hacemos acrobacia, fueron las más riesgosas. Primero ensayamos eso, en tela, trapecio, y circo. Después los cuadros musicales y luego el trabajo de texto, que no fue tan complejo. 

¿Y cómo te sentiste con esa otra parte de la actriz, que tiene que ver con el despliegue corporal?

No lo vi muy separado, como parte de lo que tenía que hacer. Sino, no sé si me hubiera animado a hacerlo. Y más al lado de Emme que es una profesional, que canta profesio-nalmente y es muy buena.

¿A nivel musical qué era lo último que habías hecho?

Chiquititas (Risas). Bueno, no en realidad, también toco el piano, pero en mi casa. 

“Las escenas de sexo subidas generan algo de pudor, pero besar a mi compañera de tira no me resultó más difícil que si hubiera tenido que hacerlo con un varón.” 

¡Sabés tocar el piano y te desaprovechan!

¡No! El pianito que toco es de juguete…

Pero tanto en la última película, como en la tele demostraste que tenés oído musical…

Si, igual para la pelicula hice solamente dos coreografías. En “Para vestir santos”, hay una canción que cantamos con Gabriela (Tos-cano) y Griselda (Siciliani). Es una parte del trabajo que estoy descubriendo y me divierte ¡Sobre todo cuando me escucho!

¿La música puede ser un nuevo rumbo en tu carrera?

No, lo veo como algo complementario a la actuación, porque no me imagino siendo cantante, ni mucho menos. Me da algo de pudor, así que si lo tomo como unido a mi rol de actriz, es más fácil de procesar.

Tu personaje de “Para vestir santos” tiene una historia muy fuerte también ¿Lo elegiste por algo especial?

Me interesó que fuera un unitario y la temática familiar, de la que Javier Daulte es un especialista, casi quirúrgico. La muerte de la madre, lo que se genera entre esas hermanas, lo que genera esa ausencia cuando desaparece esa mujer que es tan fuerte para todas. Quedan las tres, solas en la vida. Eso tiene que ver con cómo se relacionan con los hombres, las torpezas que empiezan a tener, las debilidades, la relación entre ellas, y con el mundo.

Te permite jugar…

Sí. A la vez, mi personaje es más aniñado por momentos.

¡Está abandonando la niñez! ¿Cómo te sentiste en las escenas lésbicas?

Creo que tratamos el tema con respeto, a Male le está tocando saber qué quiere para su vida y las escenas forman parte de lo que el papel me demanda. Está bueno que se vean estas historias en la tele, porque ocu-rren en la vida.

¿Nada más? ¿Es todo con naturalidad?

(Risas) No, supongo que las escenas de sexo subidas de tono a todos nos generan algo de pudor. Pero a mí no me resultó más difícil que si hubiera tenido que hacerla con un compañero varón. Con Martina (Guzmán), tuvimos buena química de entrada, y eso nos hizo sentir más cómodas en el momento de interpretar la escena de la relación sexual, o los besos previos.

¿Y cómo crees que lo tomó la gente?

Creo que la gente está bastante desprejuiciada, ya no creo que vivamos en una sociedad tan reprimida. Y está bueno porque hay que encontrar el modo de volver a cierto ordenamiento que nos permita vivir mejor. No considero que el problema sea el de una sociedad reprimida sino el de personas incapaces de asumir responsabilidades, de comprometerse, hay mucha histeria. Supongo que la tira cuenta lo que todos buscamos, una historia de amor verdadera,  llegar a casa y que haya alguien con ganas de abrazarnos.

¿Lo hay para vos?

Es algo que prefiero guardar para mi...

¿Qué tanto te interesa la política?

Nada. Todo lo que sea separatista no me gusta, me interesa más lo humano. Está mal que no me importe, no digo que esté bien, no es un buen ejemplo. Me parece que además está muy mal manejado.

¿No te sentís representada?

No. No encuentro una persona que diga, “acá hay algo que me identifica”. Me cuesta encontrar un anclaje.

Te pido tres palabras que mejor definan este momento de tu vida…

Una gran alegría. 

Bueno, ahora te pido que me expliques ¿Por qué?

(Risas) Siento que las cosas están todas ordenadas y en su lugar. Es un tiempo cómodo pero no desde un lugar de conformismo, las cosas están bien. 

¿Qué proyectos tenés?

Tengo una propuesta para hacer “La gaviota” de Chejov, en España. Me gusta mucho, pero tendría que mudarme, y mi hijo empieza el primario. Tendría que pensarlo bien.

¿Y si te proponen hacer teatro en Bs.As?

Sí, me gustaría.

Siempre elegís personajes fuertes….

En definitiva busco algo que también me movilice, que me haga pensar cosas nuevas y experimentar. Que me haga moverme del lugar donde me encuentro, que me deje algo más, y me genere algún interrogante.

¿Te da vértigo?

Sí, de alguna forma. Pero no es un vértigo que me paralice, sino la incertidumbre de conocer algo nuevo. 

¿Te imaginás a tu hijo siendo músico o actor, como sus padres?

No, todavía no…

¿Él también toca el pianito?
¡Sí, pero el pianito es mío!

REMIX

¿Cuál es el principal rasgo de tu carácter?
Soy una romántica


El don de la naturaleza que te gustaría poseer
Energía


Tu estado de ánimo actual
Equilibrio


El sonido que te aborrece escuchar
Las sirenas


¿Qué harías en 24 hs de impunidad?
¡Dormir!


¿Con que te gastaban en elcolegio?
No recuerdo cargadas...


¿Qué te enciende espiritual, creativa o emocionalmente?

Estar con mi hijo


El objeto que eliminarias del mundo
Las palabras malvadas


Juego de mesa favorito
Dominó


La profesión que nunca ejercerías
Secretaria

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