lunes, 30 de junio de 2008

Ernesto Meza participó en "Don Juan y su Bella Dama" por Telefe

“Don Juan y su bella dama” se emite de lunes a viernes a las 13:45 hs. por TELEFE. La telenovela se encuentra protagonizada por Joaquín Furriel, Romina Gaetani, Benjamín Vicuña e Isabel Macedo.

Juan (Joaquín Furriel) es un seductor incorregible con pánico a cualquier compromiso amoroso hasta que conoce a Jose (Romina Gaetani), una chica muy extrovertida y un poco tosca, que entrará en su vida para desequilibrarla.

En la escena tanto Manuel (Guido Massri) hermano de Jose (Romina Gaetani) junto a su tía Yoli (Graciela Stefani) tratan de deshacerse de la pareja (Lourdes Invierno y Ernesto Meza) interesada en comprar la casa familiar.

domingo, 22 de junio de 2008

Juventud, divino talento

Historias de jóvenes destacados y apasionados por su vocación

Domingo, 22 de junio de 2008

Por FACUNDO BAÑEZ

Es curioso, pero parecen no encajar los números del calendario cuando se repasa la historia de Jazmín García Sathicq, una de las dramaturgas más jóvenes y destacadas que tiene el país. Con apenas 28 años, esta chica recibida en la Escuela de Teatro de La Plata tiene escritas cerca de 15 obras, de las cuales más de 10 ya fueron estrenadas en distintos escenarios de aquí y de allá.

Pero no es lo único: también se encarga de dirigirlas y producirlas. Becada por el Centro de Investigación Teatral para estudiar en Italia en mayo de 2001, ahora tiene en cartel su última creación: Habla de mar aire de vida, que puede verse todos los sábados a la 21 en el centro cultural "Estudio de las artes", de diagonal 74 y 3. Y algo más: también suele actuar en obras de otros autores, y desde hace casi cinco años está al frente de su propio taller de creación teatral, donde imparte clases a más de diez alumnos todas las semanas.

Todo lo que hago me apasiona por igual -cuenta-. Nunca dudé sobre mi vocación y ya de chica sabía que era lo que quería hacer. Y el escribir, dirigir, actuar y enseñar son cosas que las hago por una sola razón: me encantan. No me imagino en otro ámbito que no sea el teatro".

En el caso de Jazmín García Sathicq el universo que se explora y se descubre es el del lenguaje. O en todo caso: la imposibilidad a veces recurrente de ese lenguaje por serle fiel al pensamiento que lo origina.

"Es un universo existencialista -explica-. Me gusta hablar de la identidad, de los sueños, del deseo. Y el lenguaje o las formas estéticas que utilizo varía según la obra, según la historia que quiera contar. A veces ese relato surge desde lo sensitivo: una imagen, un olor, un sonido. Todo ayuda para dar pie al comienzo de un texto. Y ese texto después puede adoptar las formas teatrales que requiera la historia. No creo en los encasillamientos. A la hora de escribir uno tiene que ser libre".

"El aroma del tiempo perdido", "Rompiendo el silencio" o "Los pétalos que te recubren", son algunos de los tantos textos teatrales escritos por Jazmín a lo largo de su reciente pero extensa trayectoria. Hija de escritora, alumna de profesores como Renzo Casali, Irina Casali y Francesca Bonelli, entre otros, esta dramaturga de sonrisa limpia sabe que su pasión también se fue forjando a base de influencia familiar e infancia rodeada de artistas.

"Me crié en ese mundo y la influencia está presente -dice-. Ahora no concibo otra manera de encarar mi vida que no sea escribiendo o pensando historias para llevar al teatro. Y lo genial es que esa pasión es inagotable. Yo sigo sintiendo la misma adrenalina y la misma emoción que cuando recién empecé en esto. Es más: antes de cada estreno sigo levantando fiebre como el primer día...".

A la hora de reparar en la mirada de los otros, Jazmín reconoce que a veces existen ciertos prejuicios cuando la gente se topa con una dramaturga joven. "Me ha pasado de percibir cierta desconfianza cuando le digo a alguien que la autora de la obra que van a ver soy yo -cuenta sonriente-. Una vez, antes de un estreno, una señora me dijo: '¿pero vos la escribiste, nena...? Y yo fui clara: primero vea y después critique. Por suerte a esa señora le encantó y hasta la volví a ver en otro estreno tiempo después. En esto no importa la edad. Importa lo que se tiene para decir y, sobre todo, cómo se dice".

Fuente: http://www.eldia.com.ar/edis/20080622/informaciongeneral9.htm

viernes, 20 de junio de 2008

Una tarde de teatro con China Zorrilla


LOS ARBOLES MUEREN DE PIE

El clásico de Casona tiene una versión platense que se presenta los sábados en El Teatrino. Ariel Beltramini, autor de la adaptación, contó cómo fue el encuentro con la actriz uruguaya, que interesada por la pieza y siempre abierta alteatro independiente vivió con ellos una función especial

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2008/06/20/pdf/cuerpo.pdf

lunes, 16 de junio de 2008

"El hombre vertiente" explora relación del ser humano con el agua



Subido por efe el 16/06/2008

Zaragoza (España), 15 jun (EFE).- El hombre y su relación con el agua es el tema central de "El hombre vertiente", un espectáculo multisensorial creado por el artista argentino Pichón Baldinu, que constituye uno de los principales puntos de referencia de la Expo Zaragoza 2008. 

El cuerpo humano está compuesto por un 70% de agua, hecho en el que se basa Baldinu para inventar un espectáculo que se transormará en cada una de las 558 representaciones de 20 minutos, que se desarrollarán durante los tres meses de la feria.

Aguador, Nilo y Chaac son los protagonistas de este montaje de teatro aéreo, que acompañados por seres fantásticos, conducirán a los espectadores a través de diferentes atmósferas visuales y sonoras. 

EFE TV-Madrid-17:00 GMT.
Imagen cedida por Telexpo-Zaragoza.

domingo, 15 de junio de 2008

Pepino el 88, más circo que historia de vida

Parcial mirada de la figura de José "Pepe" Podestá

Domingo 15 de junio de 2008 | Publicado en edición impresa

Pepino el 88, de Daniel Suárez Marzal. Intérpretes: Víctor Laplace, Karina K, Alejandro Paker, Antonio Ugo, Coni Marino, Luis Longhi, Francisco Pesqueira, Alejandro Melidoni, Mónica D Agostino, Maximiliano Accavallo, Rodrigo Pedreira, Walter Velázquez, Lucila González, Rosina Fraschina, Federico Howard, Lucas Gallardou y Javier Davis. Iluminación: Nicolás Trovato. Coreografía: Alejandro Cervera. Vestuario: Renata Schussheim. Escenografía: Jorge Ferrari. Música y dirección musical: Federico Mizrahi. Dirección: Daniel Suárez Marzal. Duración: 145 minutos, incluido un intervalo. En el Presidente Alvear.
Nuestra opinión: buena

La producción de un musical con la figura de Pepino el 88 tenía su atractivo, sobre todo por el desconocimiento que en estos tiempos se tiene de una de las figuras más trascendentes del teatro nacional.

En realidad, ese payaso sólo fue una de las creaciones de José "Pepe" Podestá. Hombre de circo desde su adolescencia, acróbata, músico, actor, pasó del picadero a los escenarios porteños como uno de los precursores de la escena nacional desde el momento en que el folletín de Eduardo Gutiérrez Juan Moreira se transformó en pantomima y más tarde en una acabada representación teatral. Fue el líder de una familia trashumante de artistas y sobre él descansa la fama de haber sido un innovador del teatro.
La puesta

Suárez Marzal, al enfocar la presencia de Pepino en el texto, sin una estructura dramática, parcializa la figura de "Pepe", y su historia de vida queda limitada a la narración, mientras se suceden números musicales, el encuentro entre payadores, actos de malabarismo y trapecio, la rutina de una écuyère , un tango bailado por dos hombres, una breve escena de Juan Moreira y, finalmente, el Pericón .

Esto es representativo de una función del circo criollo, pero no alcanza a dibujar el perfil del protagonista. Los personajes no tienen carnadura propia y lo que se conoce de ellos es lo que cuentan. Se cuenta quiénes fueron "Pepe" Podestá, Frank Brown, Rosa de La Plata, Cocoliche. Aparece Carlos Pellegrini, asistente al circo, sólo como un representante de la clase política de aquellos tiempos, de la misma manera que se presenta el estereotipo del "Niño bien", el "Petimetre" y el "Jailaife", para ilustrar acerca de la diversidad de público que solía asistir al circo.

El único que logra consistencia dramática es Pablo Podestá, interpretado por Antonio Ugo, quien le imprime emoción y sentimientos a su criatura.

Si se sacan todas las referencias a Pepino el 88, lo que queda es un acto circense, atractivo y colorido por un vestuario bastante idealizado, entretenido por el humor de Cocoliche; por la espontaneidad del Tony, por el accionar de los acróbatas, por la efectiva música de Federico Mizrahi, que se da el gusto de componer desde una milonga hasta un candombe, y por una eficiente actuación.

En este sentido, es muy acertado, desde lo físico y desde la actuación, lo que realiza Alejandro Paker en la piel de Frank Brown. Mientras que Karina K, como Rosita de La Plata, si bien sobresale en el canto, su personaje se ve desdibujado por falta de un sustrato dramático. También son acertadas las composiciones que Luis Longhi realiza de Cocoliche y Walter Velásquez del Tony. Finalmente, Víctor Laplace, que despliega todo su histrionismo para convertirse en el gran maestro de ceremonia de este espectáculo.

La escenografía es vistosa y probablemente, del mismo modo que el vestuario, no se corresponda con la realidad de los circos trashumantes de fines del siglo XIX, pero es una convención que no desentona.

Esta falta de precisión en los detalles está justificada por las palabras de Daniel Suárez Marzal que figuran en el programa de mano: "Toda coincidencia con la realidad es pura coincidencia".

Susana Freire

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1021580-pepino-el-88-mas-circo-que-historia-de-vida

sábado, 14 de junio de 2008

Rosita de la Plata: El drama criollo y sus personajes


SÁBADO, 14 DE JUNIO DE 2008

TEATRO › PEPE PODESTA, FRANK BROWN Y ROSITA DE LA PLATA

¿Quiénes fueron en realidad Pepe Podestá, Frank Brown y Rosita de la Plata y por qué son tan importantes en la génesis del teatro argentino? 

Uruguayo nacido en 1858, José Podestá tenía seis hermanos con los que supo organizar en Montevideo una agrupación ecuestre y de parodias, que terminó por convertirse en un circo que brindaba funciones en ambas costas del Río de la Plata. En 1881, en una función al sur de Buenos Aires, dio vida a Pepino (conocido por el público como “el 88” por la inscripción que llevaba en su traje). Este payaso marcó un nuevo estilo, bien criollo, de hacer humor, combinando la canción satírica y la ironía política. Más tarde, Eduardo Gutiérrez eligió a los Podestá para llevar al teatro su folletín más célebre, Juan Moreira, y fue de la mano de esta familia de artistas que se incorporó el drama criollo a la tradición circense. Pepe era ideal para interpretar el papel: cantaba, andaba a caballo y sabía usar el facón. Si al principio el número era realizado con mímica y música, en 1886 los Podestá le pusieron letra a este drama que recorrió la patria argentina. A fines de los ’80, Pepe y sus hermanos ya eran dueños del Politeama Olimpo, el actual Coliseo Podestá de La Plata. Payaso, acróbata, mimo, músico, coreógrafo y empresario, Pepe Podestá pasó sus últimos años de vida, hasta su muerte en 1937, trabajando en el escenario junto a sus hijos y nietos.

Si Pepino el 88 fue el modelo de payaso criollo, Frank Brown fue uno de los más célebres clowns de tradición inglesa, heredero del bufón shakespeareano. Este inglés, nacido cerca de Londres en 1858, creció en una familia de tradición circense. Fue payaso desde la cuna, como lo habían sido su padre y su abuelo. Llegó a Buenos Aires en 1884, pensando que esta ciudad sería una más de una larga gira. Sin embargo, nunca se fue del país y se convirtió en “el rey de los clowns” del teatro argentino. Alejandro Paker, que interpreta a este personaje en la obra de Suárez Marzal, recuerda: “Dardo Cuneo decía que este hombre es un gran payaso porque ha sufrido mucho. Trabajó desde muy pequeño, sufrió la muerte de varios hijos y esposas; sobrevivió a toda su desgracia personal gracias a su payaso”. Artista con estampa de caballero y hombre de profunda cultura, Brown tenía entre sus seguidores a Rubén Darío, Roberto Payró y los presidentes Pellegrini y Sarmiento. Se enamoró de Rosita de la Plata y con ella finalmente se casó y vivió en el barrio de Caballito hasta su muerte, en 1943, a los 84 años, casi dos décadas más tarde de haber colgado su bonete de payaso.

La historia de Rosita, según Suárez Marzal, es digna de una novela rosa. Ella era una florista que trabajaba en la puerta del circo. Un día inesperado, un empresario le vio condiciones artísticas y le ofreció ir a trabajar al Covent Garden de Londres. El contrato indicaba que ella no tendría sueldo alguno pero, a cambio, recibiría entrenamiento gratuito en las artes ecuestres. Rosita aceptó. Pocos años más tarde, era una ecuyère reconocida internacionalmente, famosa por las piruetas que realizaba sobre su caballo. Rosita regresó a Buenos Aires para incorporarse al circo de los Podestá y se casó con Antonio, hermano de Pepe. Mujer de “las artes”, de esas que mostraban las piernas y los hombros cuando todavía era mal visto, enamoró a más de uno. Finalmente, luego de un alborotado divorcio, se decidió por Frank Brown, el payaso inglés recordado por sus parodias de Hamlet.

viernes, 13 de junio de 2008

Un musical bien argentino

Equipo creativo. Arriba: Alejandro Paker y Federico Mizrahi. Abajo (izq. a der.): Karina K, Daniel Suárez Marzal y Víctor Laplace

Se estrena Pepino el 88

Víctor Laplace interpreta a Pepe Podestá y sus personajes, en este musical dirigido por Daniel Suárez Marzal, sobre los comienzos del teatro argentino

Viernes 13 de junio de 2008 | Publicado en edición impresa

En el principio fue el circo. Cuando la familia Podestá mezcló las acrobacias, los payasos, la música y la palabra, nació el teatro argentino. Pepino el 88 y Juan Moreira, ambos interpretados por Pepe Podestá, fueron parte de una combinación audaz que dio origen a algo nuevo (ver aparte).

Muchísimos años más tarde, Víctor Laplace y Daniel Suárez Marzal decidieron evocar esos comienzos con otra combinación, esta vez, de historia del teatro y comedia musical, con Pepino el 88 , que se estrena hoy, en el Alvear. "Con Víctor llevamos veinte años y diez espectáculos juntos. Venimos hablando desde hace mucho de los Podestá y de Pepino el 88, como algo que nos interesaba a los dos. Si bien hay mucha literatura sobre el tema, nuestra misma gente de teatro ignora mucho sobre eso", explica Suárez Marzal.

Pepino el 88 no nació como un musical, sino como un unipersonal. Suárez Marzal, director de la obra y Laplace, que interpreta a Pepe Podestá y sus personajes Pepino el 88 y Juan Moreira, convocaron después a Federico Mizrahi, otro artista con quien acostumbran trabajar, para agregar música al espectáculo. Pero el año pasado, el director del Complejo Teatral de Buenos Aires, Kive Staiff, les sugirió que lo convirtieran en un musical. Más tarde, se sumaron al proyecto Karina K, quien interpreta a Rosita de la Plata y Alejandro Paker, que compone al clown inglés Frank Brown. La escenografía quedó a cargo de Jorge Ferrari y el vestuario es de Renata Schussheim. La coreografía es de Alejandro Cervera y completan el elenco Antonio Ugo, Coni Marino, Luis Longhi, Francisco Pesqueira, Alejandro Melidoni, Maximiliano Accavallo, Walter Velázquez, Rodrigo Pedreira, Mónica D Agostino, Lucila González, Rosina Fraschina, Federico Howard, Lucas Gaillardou y Javier Davis.

Tanto el director como el actor, destacan que se trata de un musical realmente argentino porque habla sobre las raíces de la cultura nacional. "Lo que tiene de fantástico el musical es esta idea de que el actor, cuando ya no puede más con la palabra, ni con el baile, canta. Es el basamento fundamental del musical. Es un musical argentino y, tanto es así, que se baila el gato y el pericón", cuenta Laplace.

A pesar de que la obra mezcla investigación histórica con ficción, Suárez Marzal señala que no quisieron ser didácticos. "Fuimos muy prolijos a la hora de investigar y menos prolijos a la hora de crear", dice el director.

Mantener el equilibrio entre lo histórico y el vuelo creativo fue también lo que tuvo en mente Mizrahi al crear la música para la obra. "Agregué algo de candombe, que es música rioplatense, pero todo lo que tenía que ver con la música del terruño lo resolví con milongas y melodías de ese estilo. Hay otras cosas que son más circenses, que tienen una influencia de Nino Rota y Federico Fellini", comenta el músico, quien explica que la música incidental la compuso en el teatro viendo la obra e improvisando con el piano.

Los integrantes del triángulo amoroso que es el eje de la trama son parte de la historia del teatro argentino y los actores que los encarnan tuvieron que enfrentar el desafío de interpretar a a estos personajes. "El personaje me tocó algo del corazón y me sentí identificada", dice Karina K sobre Rosita de la Plata, una famosa artista circense que trabajó con Podestá. La actriz explicó que tanto Paker como ella hicieron un trabajo de investigación de la época. "Me encantó meterme en este mundo del circo, tan lejano a mí -comenta Paker-. Nosotros lo vemos románticamente, pero esta gente realmente vivía en este mundo en el que había cotidianamente situaciones de vida o muerte y si no trabajaban no comían."

Laplace, por su parte, tuvo la tarea de componer a una figura tan emblemática como Podestá. "Creo que el trabajo no se hace demasiado complejo porque uno investiga, lee, analiza, mira fotos. Después, me parece que uno le pone el corazón. También hubo mucho trabajo práctico para acercarme a la época, lograr cierta forma de pararme y cierta forma de decir." Con respecto a las palabras, Suárez Marzal explica que el texto de la obra está en verso porque "esta gente hablaba en verso". Otra vez la combinación: lo nuevo y lo antiguo, el verso y la música, para crear algo nuevo.

Por María Fernanda Mugica
De la Redacción de LA NACION

Para agendar

Pepino el 88, musical dirigido por Daniel Suárez Marzal.

Presidente Alvear, Corrientes 1659. De miércoles a sábados, a las 21, y los domingos, a las 19.30. Localidades desde 10 pesos

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1020976-un-musical-bien-argentino

El nacimiento del primer clown criollo

El personaje de Pepe Podestá hizo historia

Viernes 13 de junio de 2008 | Publicado en edición impresa

Si se habla del circo criollo no puede omitirse un gran referente como fue la familia de los Podestá. Pepe había nacido el 6 de octubre de 1858, en Montevideo. Desde chico se entusiasmó con las piruetas de los acróbatas que veía en los circos y comenzó a imitarlos, ensayando saltos acrobáticos en la cercana playa. Después de debutar, en 1874, en Buenos Aires, el Circo Francés, de Félix Hénault, viajó a Montevideo. Fue allí donde el destino se impuso al joven artista. Un trapecista, Enrique Caballé, tuvo un accidente y había que reemplazarlo. Pepe, de 17 años, fue convocado para hacer el número del trapecio y quedó contratado. Este trabajo marcó el debut de Pepe Podestá. Después de una larga temporada trashumando entre los circos, organizó el propio, con mejor elenco y variedad. Lo bautizó Circo Arena. Un día, faltó un payaso fundamental para el espectáculo. Sin dudar, Pepe Podestá, como director de la compañía, asumió otra vez el riesgo de cubrir la ausencia. Se confeccionó un traje de payaso con sábanas. De un viejo levitón paterno recortó dibujos negros con los que adornó el traje. Dos círculos negros se cosieron en la espalda. Debajo, otros dos círculos, algo más grandes, terminaron el conjunto, cuyas figuras daban forma al número 88. Había nacido Pepino el 88, una designación que pasaría a la historia. En 1882, de nuevo en la Argentina, Pepino el 88 se presentó en Rosario y no tardó en conquistar popularidad, que luego reeditó en Buenos aires. Pepe tenía 24 años.

Su famoso personaje introdujo una modalidad distinta en el género cómico desarrollado en la pista del circo. Hasta ese entonces, el público porteño estaba acostumbrado al clown inglés, como Frank Brown, con chistes preparados especialmente para los niños, con la ingenuidad propia de las mentes infantiles. Por el contrario, Pepino el 88 introdujo el chiste actual y la sátira política, e improvisó canciones y parodias. Sabía música y tenía ingenio. Fue, quizás, el creador de un nuevo género adoptado por infinidad de tonys criollos: la canción en broma, la parodia, la sátira política. Con estos atributos, tan gratos a nuestro público, creció la popularidad de Pepe. Por eso, muchos investigadores le atribuyen a Pepe la denominación del clown criollo. Este nuevo tipo de bufo en nuestra farándula sirvió de modelo para los grandes bufos y monologuistas que luego brillaron en los escenarios de la revista porteña como Florencio Parravicini, Pepe Arias, Dringue Farías, Adolfo Spray y Tato Bores, entre tantos otros.

El año 1884 marca otro hito importante, no sólo en la vida de Pepe, sino en la historia de nuestro circo: el estreno de Juan Moreira . Pero ésta es otra historia.

Susana Freire

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1020975-el-nacimiento-del-primer-clown-criollo

sábado, 7 de junio de 2008

Quién es quién? original e ingeniosa Nadie es quien dice ser ¿


TEATRO CRITICA / CONTRA INTELIGENCIA

La obra del humorista y compositor Nicolás Allegro se repone en el Pasaje Dardo Rocha. Una comedia original e ingeniosa

 Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2008/06/07/pdf/cuerpo.pdf

domingo, 1 de junio de 2008

Programa Toca Madera: Entrevista a Alorsa de La Guardia Hereje


En vivo para Toca Madera en canal Encuentro y ATC, con Rodrigo de la Serna y Juan Díaz Hermelo.

La mayor exposición pública del "gordo" Alorsa se dio a través de La Guardia Hereje, un cuarteto platense de guitarras, percusión y cantor que desde 2002 refrescó la letrística del tango con verdades actuales, sin perder por eso una visión poética del mundo ni enfrascarse en metáforas crípticas. La Guardia Hereje es “guardia” porque juegan con la idea de guardia vieja y guardia nueva con las que no se identifican. Y sobre todo afirman que la Guardia Hereje es “hereje” porque elige. Son locales en La Plata, dos guitarras (Sebastián Marín y Fernando Tato), un cantor (Alorsa) y un percusionista (Leonardo Gianibelli).

Los platenses tienen repertorio propio. Alorsa sostiene que compone como forma de expresión y para transmitir. A eso que compone le da el color del sonido de las guitarras, Sebastián y Fernando hacen los arreglos. Y lo que resulta tiene formato de tango. Cuando dicen a través de la música, hablan del fútbol “que reemplaza a los burros”, de la nostalgia de los últimos treinta años, del tango mismo, del exilio luego de la crisis del 2001.

La Guardia Hereje que desde 2002 refrescó la letrística del tango había editado en 2004 "Tangos y otras yerbas", su único CD íntegramente compuesto por piezas propias que pronto parió un hermano en vivo con varios recitados como atractivos bonus tracks. Luego de siete años de trajinar por el circuito “under”, se habían presentado por primera vez en el marco del Festival y Mundial de Tango (2009). En el camino los herejes también llenaron dos veces el histórico Teatro Municipal Coliseo Podestá de La Plata.

Jorge Marcelo Pandelucos, más conocido como 'Alorsa', líder de la banda platense La Guardia Hereje, falleció en la madrugada del 31 de agosto de 2009, a los 39 años, aparentemente, víctima de una afección cardíaca que lo aquejaba desde hace tiempo.

Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=5GM9yeVB1U0

Revista Aquí La Plata Nº 12 Junio 2008


Revista de interés general, La Plata, Buenos Aires, Argentina.

Fuente: http://issuu.com/aqui_la_plata/docs/aqui_12_web