lunes, 18 de junio de 2007

Las pinturas vivas de Vanessa Beecroft

18/06/2007

Por Marc Montijano Cañellas
Fotos: http://www.vanessabeecroft.com/

Vanessa Beecroft 'VB55' - 2005 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Italiana de nacimiento, aunque reside en Nueva York desde hace años, Vanessa Beecroft (Génova, 1969), es una de las figuras indiscutibles del panorama actual.

La artista trabaja la imagen de la mujer formando cuadros vivientes, creando unas obras provocadoras e intrigantes, bellas y descabelladas, efímeras aunque apresadas, en parte, por la fotografía y el video.

Su trabajo se exhibe en galerías, museos y centros de arte de todo el mundo materializado en fotografías y videos. Imágenes capturadas de unas acciones artísticas o performances previas, que son el eje central de su obra.

 
Galerie Fur Zeitgennossische Kunst, Leipzig - 1998 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Al ser la performance, un acto fugaz, necesita de la fotografía y el vídeo para registrarse. Aunque estas imágenes obtenidas, no dejan de ser documentos incompletos. Es decir, son visiones parciales de la verdadera obra de arte, la performance, compuesta por otros elementos psicológicos y ambientales imperceptibles por medios mecánicos.

 Spiral-Wacoal Art Center, Tokyo - 1999 (Copyright © Vanessa Beecroft)

La obra de Beecroft está muy vinculada al universo femenino, ejecuta normalmente sus performances con grupos de mujeres, desnudas o semidesnudas, que expresan un arquetipo de belleza similar. Que responde a patrones muy concretos y a ciertos rangos de edad. Una selección nada casual, con una vinculación con la propia artista.

Gagosian Gallery, London, Uk - 2000 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Normalmente utiliza modelos delgadas, que en ocasiones recuerda a la modelo de pasarela desposeídas de su función de percha. Privadas de cualquier elemento que pueda expresar su individualidad, uniformadas y homogeneizadas, permanecen atentas a las órdenes de Beecroft.

Gagosian Gallery, Los Angeles - 2001 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Sin poder hablar, sin poder moverse de su emplazamiento, sin poder comunicarse con el público, un pequeño ejército femenino posa obediente. Como estáticas divinidades ensimismadas, alejadas de la realidad, ajenas a su entorno, ignorándolo pero interactuando inevitablemente con él con su presencia. Estas relaciones emocionales son básicas en la obra de Beecroft, sus trabajos se basna en las relaciones que se establecen entre las modelos y el público, entre cada uno los individuos y en el conjunto. Y a la vez, todo este proceso interrelacionado nace de la interacción de las propias modelos con ellas mismas.

Peggy Guggenheim Collection, Venice - 2001 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Vanesa Becroft comenzó a realizar estas performances en 1993, porque tenía la sensación de que la pintura no era el medio más adecuado para retratar fielmente a un sujeto que está vivo. Pero su vinculación con la pintura y la escultura, ha seguido estando muy presente. Según ella, sus obras son pinturas que se desarrollan lentamente en el tiempo. Y aquí anunciamos un factor determinante en su trabajo, el tiempo.

Firenze, Italy - 2004 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Las imágenes durante la performance, van cambiando. El tiempo ejerce de actor importante en las obras de Beecroft, desmontando el orden preestablecido. La artista juega con ello. Dicta las condiciones y permite que el cansancio de las modelos, producido por una larga e incómoda sesión, desmenuce y haga decaer la formación inicial. Las frías y artificiosas imágenes, terminan doblegadas, trasformadas en iconos más mundanos. Abatidas mujeres, aburridas, sin fuerzas, derrotadas, que miran al infinito y que terminan sentadas, en cuclillas o tumbadas.

Tepidarium de Roster en el Giardino dell’Orticultura de Firenze, Italy - 2004 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Como en las conocidas imágenes de VB53, la performance realizada en un invernadero de cristal y hierro, el Tepidarium de Roster en el Giardino dell’Orticultura de Florencia, en junio de 2004. Donde, obligadas por el cansancio, las veintiuna modelos vestidas únicamente con unas sandalias de tacón terminan tumbadas o sentadas sobre un montículo de tierra oscura, color café. Y en consecuencia, manchando su cuerpo desnudo. Manos, codos, muslos, rodillas, glúteos aparecen sucios, con restos de tierra, dando una mayor sensación de decrepitud, de ser el final de un proceso, proporcionándole a la performance un efecto más dramático, más teatral.

25° Bienal de Sao Paulo - 2002 (Copyright © Vanessa Beecroft)

En su obra hay un componente autobiográfico muy marcado, con ciertas pinceladas obsesivas sobre el aspecto de la mujer. La delgadez, la apariencia física, el cuerpo femenino, y la observación del mismo por parte de la sociedad y de la propia mujer. Un universo que aflora en toda su obra y que está fuertemente enraizado en la sociedad occidental, fruto de nuestros anhelos y obsesiones, mezcla de deseo e imposición.

Shingae, Seoul, Korea - 2007 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Esta recopilación obsesiva, casi patológica, es una pieza capital que marca el inicio de su carrera en 1993 y establece muchas pautas que se irán repitiendo a lo largo de su trayectoria. En su primera exposición individual, celebrada en la galería Inga-Pinn de Milán, Beecroft mostró una serie de acuarelas acompañadas de textos correspondientes a su diario. Ni el diario ni estas acuarelas íntimas habían sido pensadas para mostrarse en público, eran una vía de escape privada, una respuesta terapéutica a sus obsesiones.

vb01.016  Gallería Luciano Inga-Pin, Milan 1993 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Cuando Beecroft decidió exhibir estas huellas de su lucha contra la anorexia, quiso además elegir a parte de los asistentes. Confeccionando una performance muy sencilla y elemental, pero que reforzaba aún más el elemento autobiográfico. Seleccionó a un grupo de mujeres que había visto en la calle, muchas de ellas elegidas por su semejanza con la propia artista. Un vez en la galería, Beecroft modificó el aspecto de esas treinta muchachas vistiéndolas con ropas suyas y haciéndolas visualmente más homogéneas, y les indicó que se movieran alrededor del espacio, sin hacer ruido, guardando cierta distancia entre ellas. A esta performance la llamó VB01 (Vanessa Becrooft 01), a partir de ahí, siguiendo la misma pauta, numeró cronológicamente todas sus performances (VB01, VB02, VB25, VB45, etc).

A pesar de todo lo dicho sobre sus obsesiones y problemas de juventud, que han dejado indudablemente una fuerte impronta en su obra, no hay un mensaje prefijado. Cada persona puede pensar lo que quiera, vivir la experiencia a su modo y sacar sus conclusiones particulares.

NNG Berlín - 2005 (Copyright © Vanessa Beecroft)

Beecroft es muy coherente con su trabajo, no reivindica nada, no lucha públicamente contra nada. En sus performances muestra el cuerpo femenino una y otra vez, pero sus razones son más artísticas y expresivas que literarias o sociales. Y si hay algún contenido de fondo, este no es otro que la normalización del desnudo y del cuerpo de la mujer, siempre con un punto de provocación, pero sin abanderar ninguna causa.

Fuente: http://www.homines.com/arte_xx/vanessa_beecroft/index.htm

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