martes, 6 de septiembre de 2005

Sofía Gala: Soy una mujer caprichosa que sabe lo que quiere






GENTE ONLINE | 06/09/05 | Sección Diosas | Edición N° 2094

Tiene 18 años, y desde hace uno está viviendo en pareja con Diego Tuñón, el tecladista de Babasónicos, de 35. Decidida a ser actriz toda su vida, viaja por el interior, actuando junto a Fernando Peña en la obra Yo, chancho y glamoroso. Y además, no duda en apoyar a su mamá, Moria Casan, en su decisión de volcarse a la política.

Sofía está en pose. Está jugando. Remarca que esto es un juego. Ella se siente actriz, así que ahora que está haciendo de modelo, lo toma como un papel más que hay que hacer. El libreto, en este caso, lo pone Husky, la nueva campaña de la marca de ropa adolescente para la cual es imagen desde hace cuatro temporadas. Entonces Sofía Gala juega ante la cámara como una actriz que hace de modelo, y se hace la rebelde ante cada gesto, para no demostrar su sensibilidad. Y asegura a los gritos que después de estar nueve meses arriba de un escenario, al lado de Fernando Peña, se siente actriz. Eso ante todo.

-Después de tu participación en Los Roldán no quisiste hacer más televisión y te dedicaste al teatro. ¿Te gustaría volver a la tele o es un medio que no te interesa?

-Yo sólo intento hacer cosas bellas y artísticas. En el último tiempo me ofrecieron hacer cosas en televisión y teatro, pero no me gustaban; preferí decir "no", más allá de la plata. Lo de Los Roldán, el año pasado, me parecía algo popular, pero bueno. Y lo de Peña en teatro me parece un fuego. A mí sólo me interesa hacer arte. Si no, hago una campaña de ropa, que dura menos y me da dinero más fácil. Tengo muy claro que quiero actuar, hacer arte y expresarme.

-Después de nueve meses haciendo teatro con Peña, ¿qué te dejó la experiencia?

-En el escenario me siento como en mi casa. Primero hicimos temporada en Mar del Plata, después actuamos en Buenos Aires, y ahora que estamos de gira por el interior puedo comprobar que la gente de la provincia sabe disfrutar más. Es como que acá, en Buenos Aires, todo el mundo se hace el intelectual y analiza cada acto que hace el otro.

-Y al aceptar hacer una campaña de modas, ¿no te da miedo que distorsione el lugar que estás buscando como actriz?

-No, porque yo actúo como modelo. ¡Es un personaje! Para mí es más frívolo hacerte el actor e interpretar a una prostituta -haciendo mil escenas de sexo- sin que te importe el guión. Ojo, no tengo drama de hacer un desnudo, pero este año me cansé de ver que la televisión se convirtió en algo hot y sin guión. Hoy por hoy la gente quiere ver shows, y yo quiero hacer arte.

-¿Cómo elegís tus trabajos?

-En mi vida siempre intenté disfrutar todo, por eso elijo trabajos que me produzcan placer. Yo no tuve una vida fácil; tuve que pelearla y remarla con cosas mías o de mamá. Pero aprendí que lo mejor es disfrutar, y que cada sentimiento tiene que vivir adentro de uno el tiempo que haga falta… Hasta el dolor y la tristeza se pueden disfrutar. No hay que tapar los sentimientos; si lo hacés, explotan y te hacen peor.

-¿Cuándo fue la última vez que estuviste triste?
-La semana pasada. Estaba mirando una película, me indispuse, me puse triste. A mí indisponerme me pone triste, porque es como perder la ilusión de quedar embarazada. No sé, debe ser por esa sensación de pérdida que manda el cuerpo.

-¿No será que estás con ganas de ser mamá?

-No, por ahora estoy muy bien así. El día que tenga un hijo va a llegar porque lo quise. Las cosas que hago en mi vida las hago cuando estoy bien convencida.

-Hace dos años te fuiste a vivir sola. Hace un año que estás viviendo en pareja. ¿Sentís que quemaste alguna etapa de tu vida?

-¡Basta! Estoy cansada de que crean que quemo etapas de mi vida. Cada cosa que hago es porque la siento y me da placer.

-Contáme las diferencias que sentís entre vivir sola y vivir en pareja.

-Las dos son buenas y diferentes. Para mí, el cambio más radical fue irme de la casa de mi vieja. Ahí empecé a construir mis propios ideales; empecé a ser mi propio referente. Ahora, cuando llego a mi departamento, siento que es mi lugar en el mundo. Ahí me esperan Diego -Tuñón, tecladista de Babasónicos- y mis dos gatos persas, Pappo y Toto. Esas cosas me hacen sentir bárbara, con mucha energía. Soy muy casera. De hecho, siento fobia de salir a la calle sola. Por eso, en casa creé un lugar para jugar, mirar tele y escuchar música.

-¿Qué pensás de la decisión de tu mamá de ser candidata a diputada?

-Yo apoyo incondicionalmente a mi mamá. Y si ella tiene ganas de trabajar por la gente, yo voy a creerle. Tanto ella como yo somos como dos fuegos, muy apasionadas y humanas. Esta va a ser la primera vez que voy a votar. Después de escuchar a los candidatos de la oposición de mi mamá, cada vez creo menos en los políticos. Y creo que la política es corrupta.

-Y a vos, ¿te corrompe algo?

-Nada, yo no transo con nadie. Creo que en los últimos años maduré y aprendí a tomar los recaudos suficientes como para no lastimar a nadie ni lastimarme. A mí no me manosean ni me pasa por encima nadie. Soy una mujer caprichosa que sabe lo que quiere.

-Diego tiene 35 años, y alguna vez tuviste un novio 25 años mayor. ¿Está claro que en tu pareja no te importa la diferencia de edad, no?

-No, a mí me gusta el hombre que me ame o que yo ame. Hace dos años me enamoré de un hombre mucho más grande que yo, después de uno de mi edad, y ahora estoy enamorada de Diego, y voy a estar con él hasta que el amor aguante. Después me pondré de novia con uno de cincuenta o uno de quince. Sólo me importa estar enamorada. Ya no soy esa nena que soñaba con el vestido blanco. Ahora creo que cuando me case voy a tener que usar un vestido negro, muy negro... Y vos vas a ser el único periodista que va a cubrir mi boda (Se ríe).

por Pablo Procopio
Fotos: Christian Beliera

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