martes, 19 de octubre de 2004

Soledad Fandiño: "Me gusta ser una nena inocente"


GENTE ONLINE | 19/10/04 | Sección Diosas | Edición N° 2048

Tiene 24 años y medidas contundentes: 92-63-90. Trabajó como moza, fue extra de comerciales y resultó finalista de Súper M 2002. Dio sus primeros besos "de ficción" en Rebelde Way. Y cuando llegó al casting de No hay 2 sin 3, impuso condiciones: "Si buscan una chica para que actúe sin ropa, no cuenten conmigo", les dijo a Pablo Granados, Pachu Peña y Freddy Villarreal. Hoy es Felicitas, la romántica y seductora adolescente de Ricos & Mocosos. "Los hombres me rechazaron, me mintieron y me dejaron", jura.

Soledad Fandiño, de Lugano. Se presenta como en un programa de concursos. Tiene 24 años y una capacidad inaudita para seducir. Además, es capaz de recitar todas las muletillas de Ricos & Mocosos sin siquiera detenerse para recuperar el aliento. "Patético ¿Todo bien? Tipo nada…", comienza. Luego, ensaya su clásico juego de ojos, capaz de fascinar al más pintado. Es el nuevo fenómeno de la televisión. Y está a punto de convertirse en una bomba sexy. "Prefiero que me reconozcan por mi trabajo y no por mi escote", se excusará ella luego. Viste jeans gastados y un buzo de cuello redondo, cerrado. Dice que está cansada, que las ocho de la mañana es muy temprano, que después tiene que pasar por Canal 9 y que empecemos de una vez con la entrevista. Propone comenzar desde un principio.

-¿Recuerda su primera vez frente a cámaras, Soledad?

-¡Terrible! Justo había dejado de estudiar Derecho y empecé a trabajar en una agencia de extras. Lo único que hice fue una publicidad de 7Up, en la que caminaba entre una multitud. Creo que en un momento se me vio la punta de la nariz…

-¿Cómo llegó a Súper M 2002?

-Tarde y cero producida. Acababa de dejar la facu y mi mamá me alentó para que fuese al casting. ¡Me imaginaba como una Bandana y me quería matar! Al final, llegué a estar entre las dieciséis finalistas. Pero como nunca tuve el sueño de ser modelo, me daba lo mismo quedar o no…

-Sin embargo, lloró frente a cámaras cuando la eliminaron.

-No lloré por tristeza, sino porque me dio bronca la eliminación. ¡Dijeron que me faltaba actitud y dejaron chicas a las que le faltaban actitud, curvas, de todo!

-Entonces tuvo que conformarse con intentar una carrera como actriz…

-Después de Súper M empecé a trabajar como modelo en la agencia de Ricardo Piñeiro. Pero odiaba los desfiles, sólo quería que me mandasen a castings para actuar. Reboté en varios comerciales hasta que apareció la oportunidad de trabajar en Rebelde Way. Entonces, tuve una historia con Benjamín Rojas: yo era su secretaria en la ficción y él me seducía. Ahí di mis primeros besos…

-Sus primeros besos en la ficción, imagino.

-Sí, fue mi primera vez frente a cámaras. No sentí nada. No son besos con… (ríe). El único contacto es el de los labios: los juntás y los movés, así, ¿ves? Después llegó No hay 2 sin 3.

-¿Es cierto que durante el casting de No hay 2 sin 3 usted les advirtió a los productores que si buscaban a una chica para actuar en ropa interior no contasen con sus servicios?

-Totalmente. Yo pensé: es un programa cómico que va en horario central, con Pachu, Pablo y Freddy… ¡Me quieren poner en bolas! Durante una de las pruebas, me dijeron: "Volvelo a hacer pero imaginate que estás con poca ropa…". Les dije que no perdieran el tiempo, que yo no quería actuar en bikini ni cosa por el estilo. Y nunca aparecí en ropa interior en pantalla. Además, el jumper me llega hasta las rodillas. Mirá, cuando me atreví a hacer las primeras fotos jugadas, muchos de los chicos del canal me decían sorprendidos: "¿Qué pasó?". Y algunos hasta se atrevieron a preguntarme: "¿Pero vos no eras gorda?" (ríe).

-¿Acaso tiene pudores con su cuerpo?

-Para nada. Cuando empecé como modelo me recomendaron bajar de peso pero no les di bola. Lo único que detesto son mis pies. ¡Son horribles! El resto está bien, ¿no? No actúo en ropa interior porque no me interesa que la gente repare en mis lolas antes que en mi trabajo.

-A propósito, ¿recuerda sus medidas?

-Son 92-63-92, creo... Pero ahora que lo pienso, me parece que no tengo tanta cola, así que poneme 90…

-¿En qué lugar de su cuerpo coinciden las miradas de los muchachos?
-Es como un recorrido, ¿viste? Empiezan por la cara y terminan siempre en mis lolas. Y eso que casi no uso escote.

-¿Qué tiene en común con su personaje Felicitas?

-Creo que yo también soy inocente… Me gusta ser una nena inocente. ¿De qué te reís?

-De nada, de nada… Aún con el jumper hasta las rodillas, como dice, los muchachos mueren por Felicitas. ¿Alguna explicación?

-Quizá se dejan seducir por la personalidad de mi personaje. Felicitas es una chica muy inocente, súper romántica, que cumplió 18 años la semana pasada… Los hombres mueren por una nena inocente. Y si está vestida de colegiala, mejor.

-¿Alguna vez se tomó el trabajo de poner su nombre en un buscador de Internet?

-Hace tiempo. Ayer una amiga me comentó que hay muchas páginas que hablan de mí.

-Debe saber, entonces, que la mayoría de los contactos que responden a Soledad Fandiño prometen "fotos de la colegiala de la televisión desnuda"…

-¡Es imposible! Jamás me sacaron una foto desnuda. No hay.

-¿Tampoco festeja los cumpleaños al estilo Geraldine Neumann?

-(ríe) No, con mis amigas preferimos ir a cenar o algo por el estilo.

-¿Aún vive en Villa Lugano?

-Sí, siempre en la casa de mis padres. Hay muchos prejuicios con Lugano, ¿no?

-Muchos imaginan que una rubia de su calibre no sobreviviría ni un minuto en sus calles.

-¡Yo llevo diez años en Lugano! Es un barrio como cualquier otro, nada más.

-¿Cómo reaccionan los hombres cuando la descubren en una disco?

-Hace mucho que no me encaran. Tenía mucho más levante cuando no estaba en la televisión. Hoy los más lanzados me piden que les haga ojitos, como en la tele. Que les diga "patético" o que les firme un autógrafo y les escriba: "tipo nada".

-¿Cuál es su estado civil actual?

-Ni novio tengo. Traté de volver a salir con un chico con el que había estado de novia, pero resultó imposible. Y después conocí a otro… Pero no hay nada serio. Poné que sigo soltera...

-¿Por qué se odian con Julieta Prandi?

-Yo no tengo ningún problema con ella. Trabajamos juntas en la agencia de Piñeiro y en el programa, pero casi no nos cruzamos.

-Dicen que ella no la banca porque usted le sacó protagonismo, le robó el cartel de "la bebota"…

-Yo no estoy en guerra con nadie y, la verdad, no me considero una bebota...

-¿Qué fue lo peor que dijeron o escribieron respecto a usted?

-Nada terrible. La pelea con Julieta… ¡Y me inventaron romances con todo el mundo! Con Pablo, Pachu, Freddy, Hijitus…

-¿Qué cambió en su vida desde la fama?

-Detalles: me reconocen en la calle, no pago en los boliches, mi peluquero de toda la vida tampoco me cobra… Son casi todas cosas lindas. No me pasaron cosas muy feas, pero me tuve que acostumbrar al murmullo: "Mirá, es re-petisa", "parecías más linda" o cosas por el estilo.

-De todas formas intuyo que, además de Pablo Granados en la ficción de Ricos & Mocosos, no son muchos los hombres que osaron rechazarla.

-Me rechazaron, me mintieron y también me dejaron. ¿Me querés hacer llorar?

-Imagino que luego de ver sus fotos en la revista, más de un ex va a intentar volver…

-(ríe) Ya están apareciendo. Hay un ex novio que el otro día me mandó un par de mails. Y otros que después de mucho tiempo están volviendo a llamar. Pero ya intenté volver con un ex y no funcionó, así que no les doy mucho calce.

por Jorge Martínez Carricart
fotos: Christian Beliera
producción: Fini Bencardini
maquilló Sebastián Estrada con productos L'Oréal París. Peinó Sergio Linares para Roberto Giordano con productos Sebastian. Agradecemos a Natalia Antolín, Eufemia, Susila Tantrik, José Luis Ferrando, Jane Pain y Gnomo

Fuente: http://www.gente.com.ar/nota.php?ID=8245

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