domingo, 19 de septiembre de 2004

Intercambiada visita a Chéjov

"UN HOMBRE QUE SE AHOGA" CONSOLIDA EL BUEN ESTILO NARRATIVO DE DANIEL VERONESE

19.09.2004 | Ficha técnica: "Un hombre que se ahoga" versión libre de "Tres hermanas" de Anton Chéjov. Dirección y dramaturgia: Danivel Veronese. Iluminación: Gonzalo Córdova. Actores: Osmar Núñez, Claudio Tolcachir, Luciano Suardi, Julieta Vallina, Pablo Mesiez, Stella Galazzi, Elvira Onetto, Silvina Bosco, Silvina Sabater, Marta Lubos, Osvaldo Bonet y Adriana Ferrer. En El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960), viernes y sábados, a las 23.45 y los domingos, a las 16.

La infelicidad es uno de los principales datos que bordea el montaje que sobre una versión libre de "Tres hermanas" que Daniel Veronese dirigió, encargándose además de la dramaturgia. "Un hombre que se ahoga" crea a través del meritorio equipo actoral elegido por el director de "Open house" y "Mujeres soñaron caballos" un realismo poético, que parece extraído de un pueblo rural del interior de la Argentina. Sin embargo se presume que la acción transcurre en una zona de la Rusia profunda, porque de allí provienen las criaturas imaginadas por Anton Chéjov, que Veronese trajo a la "arena" teatral porteña como si fueran seres embuidos en una angustia existencial tan profunda que adquiere estados de resignación.

En "Un hombre que se ahoga" se mata y muere por amor no por conflictos políticos, sin embargo en la propuesta parece configurarse un entorno político-social del que no se habla pero se presume. ¿En qué se presume? en la extraña y punzante contemporaneidad de la ausencia de utopías, en la devastación existencial que afecta al individuo cuando esa sociedad en la que habita no conforma ninguno de sus ideales previstos.

FIDELIDAD Y ACIERTOS

La versión libre de "Tres hermanas" pautada por uno de los directores de "El periférico de objetos", posee una mágica fidelidad al original. Sólo que, nada menos, acá son hombres los asumen los personajes de esas hermanas que pasean su mansedumbre en la casa paterna. No hay travestidos, ni amaneramientos en esta versión libre, sólo que Masha, Olga e Irina, son nombres dados a tres hombres, que juegan su masculinidad con cierto estado nocturno, por así decirlo en alusión a la oscuridad. Mientras que la mayoría de los verdaderos personajes masculinos del original chejoviano son asumidos por mujeres.

Mujeres duras, provocadoras, arrebatadas de pasión y hasta de un encanto si se quiere pueblerino asoma en esta puesta, que no anda con retaceos en las escenas de violencia, ni tampoco con eufemismos a la hora de mostrar una cierta lucha de clases, que es expresada en el desprecio que algunos de los integrantes de esa desdichada familia burguesa, sienten por aquellos que los sirven. La acción transcurre en una supuesta actualidad, en una casa tan amplia como familiar, en la que después de muertos los padres, sus hijos e hijas van dibujando los contornos de un mapa distinto. La pieza parece tomarlos en un momento de transición, de cambios y también en angustiosa incertidumbre.

Esos "hermanos" en este caso, no parecen haber sido preparados para el cambio. Poseen ciertos conocimientos que a la hora asumir responsabilidades parecen de una inutilidad paupérrima. Con este trabajo Daniel Veronese consolida un estilo de un realismo poético, despojado y sutilmente violento, capaz de sostener un estado de sugestión constante en el espectador. El manejo de un tiempo horizontal para poner al desnudo esas vidas de una burguesía en decadencia, son otros de los grandes aciertos de esta propuesta de una solvencia y exquisitez interpretativa ineludible.

Juan Carlos Fontana

Fuente: http://www.laprensa.com.ar/300347-Intercambiada-visita-a-Chejov.note.aspx

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