miércoles, 31 de octubre de 2001

Sueños y valores del pasado

Todos los sábados se presenta en el Teatro de la UNLP, con excelente convocatoria, la obra El conventillo de la Paloma

Por Germán R. Zaupa
Especial para Hoy

Alberto Vacarezza (1886-1959) produce una obra exitosa y fecunda. Explota en demasía sus facultades de acuarelista, pero deja a salvo su destreza con piezas como Tu cuna fue un conventillo y Juancito de la ribera. Posee una gran habilidad para enhebrar en sus sainetes seres pintorescos con situaciones que se reiteran en sus esencias.

El sainete es un género popular por excelencia, un espejo burlesco que no deja de lado ciertos toques dramáticos y melodramáticos. En él queda reflejado el aluvión inmigratorio, en sus variantes más típicas, que pobló los conventillos porteños. Muchos sainetes se transforman en auténticos documentos de época.

En El conventillo de la Paloma (1929), uno de los sainetes más famosos, la estructura dramática está contenida en una receta tradicional: el patio del conventillo, un italiano encargado, un gallego, un turco, sus mujeres, una percanta que arma conflicto entre el compadrito que la quiere mal y el héroe-guapo que la quiere bien, y un final que deja a todos satisfechos.

Al igual que en La Cocina, obra realizada por el Taller de Teatro de la UNLP años atrás, el director Norberto Barruti deja claramente en evidencia tres características que son su marca registrada. La primera es la excepcional e imponente puesta escenografía, en esta oportunidad a cargo de Catalina Oliva. Un conventillo de dos plantas, un patio central, techos de tejas y enredaderas, puertas y ventanas rendidas ante el paso del tiempo, piletones para lavar la ropa, e infinidad de objetos de época. La segunda particularidad está determina por la acción intensa y permanente en las escenas.

El espectador no tiene tiempo para la distracción; todos los sentidos deben estar dirigidos a los movimientos, gestos y palabras de los personajes. Y tercero, la conformación de un grupo homogéneo, la característica más notable de los elencos formados por Barruti. Todos son únicos e indispensables: la Paloma seduciendo a los hombres del conventillo, el boxeador que entrena todo el tiempo, los pibes que corren por el patio, el ciego que pone música a una época con su acordeón, la abuela y su nieta, las vecinas.

En síntesis, una pieza teatral que rememora una época que, con valores y sueños diferentes a los actuales, nos marcó a fuego.

Ficha técnica:
Obra: El conventillo de la Paloma Sainete original de AlbertoVacarezza
Dirección: Norberto Barruti
Elenco: Mabel Campos, Roberto Conte, Pablo Espinosa, Oscar Gioia, Susana Isidro, Pablo Monsalvat, Bea Oss y Víctor Díaz, Graciela Sautel.
Vestuario y maquillaje: Marisa González y Alicia Larocca
Iluminación: Alejandro Arteta
Escenografía: Catalina Oliva
Lugar: Taller de Teatro de la UNLP (10 Nº1076 e/ 54 y 55).

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/31/pdf/22.pdf

domingo, 28 de octubre de 2001

Unipersonal

En la sala B del Pasaje Dardo Rocha (50, e/6 y 7, 2º piso) se presentará hoy el unipersonal de la actriz Cora Ceppi El desván de los espejos, con dramaturgia de Sergio Rodríguez Camiña y dirección y puesta en escena de Nora Onetto. Esta obra se repetirá todos los sábados y domingos
de noviembre.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/28/pdf/24.pdf

viernes, 26 de octubre de 2001

Agenda del fin de semana: Teatro

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/26/pdf/22.pdf

jueves, 25 de octubre de 2001

Cenicienta musical

Con una moderna puesta en escena llega esta nueva versión del clásico de Perrault.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/25/pdf/22.pdf

Historias made in La Plata

Este filme gestado por alumnos y docentes de la Escuela de Cine de la UNLP, indaga el mundo juvenil.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/25/pdf/21.pdf

miércoles, 24 de octubre de 2001

Luisa Vehil, un recuerdo que ilumina las marquesinas

Espectáculos

Beatriz Molinari 

De nuestra Redacción

Luisa Vehil nació en 1912 en una legendaria familia de actores catalanes; por eso no sorprendió cuando apareció por primera vez en un escenario en brazos de su madre, a pocos días de nacer, en Montevideo.

Se inició en las tablas, en Buenos Aires, con El burlador de Sevilla (1928), aunque su debut como dama joven fue en la compañía española de Julio San Juan, para pasar luego a la de Luis Arata.

Poco después viajó a Chile y alcanzó el rango de primera actriz. De regreso, trabajó con Nicolás Freges y Paulina Singerman y encabezó el cartel con Mario Soffici y Santiago Arrieta. Tras una gira por Uruguay en 1932, se incorporó al Teatro Nacional de la Comedia, hoy Cervantes. En ese teatro interpretó personajes importantes durante siete temporadas consecutivas. 

La independencia

Ya al frente de su propia compañía en el teatro Liceo y con su marido (Bullrich) como empresario, se lució en La casa de los siete balcones, El luto de Electra, La idiota, Maria Estuardo, Los árboles mueren de pie, Juana de Arco.

Colgaban el cartel “localidades agotadas” en la boletería y la crítica la elogiada sin reparos.

También dirigió la Comedia Nacional entre 1964 y 1966. Desde ese lugar tuvo el honor de realizar una versión célebre de Ollantay, de Ricardo Rojas.

Ella recordaba esa temporada con particular emoción. “Con la obra de Rojas nos presentamos con gran éxito en el Teatro de las Naciones, de París y luego la llevamos a Bruselas y a Madrid”. 

“Siempre relaciono a Ollantay con una bella etapa de mi vida en la que aprendí mucho. El teatro siempre es fervor y entrega. En aquel tiempo y ahora. Casi 50 personas, en nombre del teatro argentino, fuimos a Europa con un texto que tenía que ver con nosotros de manera sustancial”, dijo.

El berretín del cine

El cine, en cambio, le dio menos oportunidades para poner en evidencia su talento, aunque vivió momentos históricos.

En 1933 debutó con Los tres berretines, la producción inaugural del Equipo Luminton, en la que trabajó con Arata y Luis Sandrini y donde actuó también su abuela Dolores Dardés. En 1983 ella hablaba con nostalgia de ese modo de hacer cine. “La llamaron ‘la película de los tres luises’. ¡Inaugurar Luminton, qué maravilla! Hoy me da dolor. Todo cambia, todo pasa, vamos perdiendo cosas aunque ganemos otras. Ver esos grandes lugares donde se hicieron esas grandes películas, y que ahora estén ocupados por otras cosas, da dolor. Es como si el cine se hubiera salido de su lugar”.

Cuatro años después filmó Así es el tango y en esa película estrenó el tango Nostalgia. “Tuve que estrenarlo, teniendo al lado a Tita Merello, que era una maravilla”, comentó.

Su mejor papel fue el de Pampa Bárbara, con el que ganó el premio a la mejor actriz de 1945 como pareja de Francisco Petrone. 

El posterior ascenso del peronismo al poder truncó, por cuestiones ideológicas, su carrera cinematográfica. La actriz vivió una larga noche, dejó de ser convocada por los grandes estudios nacionales de entonces; estuvo 14 años sin filmar, hasta que en 1959, Daniel Tinayre la convocó para integrar el elenco de En la ardiente oscuridad, que encabezaba Mirtha Legrand. 

Años dorados

En las décadas del 70 y del 80 fue dirigida por Alejandro Doria en La Isla; por Luis Saslavsky en El fausto criollo; por Juan Bautista Stagnaro, en Una Mujer y por Nicolás Saquís, en La muerte de Sebastián Arache y su pobre entierro (1977).

Su penúltima aparición fue en Los pasajeros del jardín (1982), el relato de Sivina Bullrich, en el que interpretaba a la despiadada madre de Graciela Borges, incapaz de entender la relación de su hija con un divorciado. También participó en Kindergarten (1989), la conflictiva película de Jorge Polaco.

Aunque sufrió un problema en la columna en el tramo final de su vida, llegó a trabajar en cine, teatro y televisión en silla de ruedas. Entonces recibió el Premio Konex de Brillante y formó parte en esa etapa del directorio del Fondo Nacional de las Artes.

Hoy se recuerda a Luisa Vehil como una de las pocas actrices de su generación, considerada siempre de avanzada por su forma de actuar y por los autores que eligió poner en escena (añoraba su participación en obras como Los días felices de Samuel Beckett).

La idea que tenía del oficio y del talento la ponía junto a los actores que pensaban el teatro y el cine como un espacio sagrado.

“La gente que se dedica al arte es gente elegida, privilegiada. Como cuando Dios se detiene en un lugar especial y usted se pregunta qué tiene. Un paisaje donde Dios se detuvo para darle ese toque fantástico, ese duende que también tiene el teatro y el actor, donde El se ha detenido, para darle su ángel, su encanto”, dijo cuando las nuevas generaciones apenas la conocían por ser la presentadora del ciclo televisivo Las 24 horas.

Falleció a los 79 años; continúan la tradición familiar, sus sobrinos, Miguel Angel Solá y Mónica Vehil. 

lunes, 22 de octubre de 2001

Esta sí que es una buena noticia

El jueves se estrenará el film platense "Casi ángeles"

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/22/pdf/19.pdf

viernes, 19 de octubre de 2001

Agenda del fin de semana: Teatro

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/19/pdf/22.pdf

jueves, 18 de octubre de 2001

Una temporada en el infierno

TEATRO CRITICA / LAS PAREDES

Se estrenó en La Hermandad del Princesa la obra de Griselda Gambaro, autora ya presente en la cartelera local con Información para extranjeros

Por Ana M. Tótoro
Especial para Hoy

Griselda Gambaro es una reconocida dramaturga argentina, enrolada en el teatro del absurdo, y que presentó denuncias esclarecedoras, en su momento, sobre la situación de los desaparecidos y de las torturas que el sistema oficializaba.

Las paredes (1963) es su primera obra dramática, que desconcertó por la audacia de sus imágenes y de sus diálogos. La sólida estructura del texto y su lenguaje personal le conceden a la pieza una especial vigencia que se apoya en una constante apelación a la responsabilidad y a la memoria.

El director Manuel Maccarini -nacido en Tucumán- cursó estudios en Buenos Aires, se desempeñó como asistente de dirección en el Centro Cultural San Martín y recibió distintos premios por sus trabajos de escritura y dirección. Desde hace tres años está radicado en La Plata y en este último tiempo se abocó al estudio de Gambaro para la realización de la presente puesta.

Los tres varones del texto original se han cambiado aquí por tres mujeres, sin que por ello se pierda fuerza. El argumento gira en torno a una joven que es llevada a un centro de detención sin saber el motivo. Las torturas aumentan con el paso de los días hasta llegar al previsible desenlace.

El clima de la obra presenta notorias similitudes con El proceso de Franz Kafka, que se desenvuelve en una atmósfera de pesadilla, pero que al mismo tiempo posee una extraña y apasionante verosimilitud.

Desde el vestuario se subraya el sentido del absurdo, mientras que la iluminación y los recursos audiovisuales refuerzan la participación del público en el espectáculo, enfatizando que ninguno está exento de responsabilidad frente a los hechos que se denuncian. En la misma línea, una de las actrices (ujier) apela con sus desplazamientos y sus palabras a esta participación.

En el plano actoral se destaca María Rodríguez, quien corporiza a la joven logrando manifestar la evolución que ésta sufre con el correr del tiempo. Las tres mujeres manejan en forma adecuada los contrastes, corporales y vocales que trasmiten los conflictos internos.

La escenografía es sobria y muy adecuada, ya que los cambios realizados resultan fundamentales para el sentido de la pieza. En tanto la música sostiene el clima y señala distintos momentos. Es de esperar que con el correr de las representaciones, la dirección consiga plasmar en la puesta las ideas que han vertebrado la creación de este espectáculo.

Ficha técnica:

Obra: Las paredes
Autora: Griselda Gambaro.
Intérpretes: María Rodríguez,Graciela Martínez Christian y Cecilia Delorenzi.
Escenografía y vestuario: Lisi González y Fernanda Salinas.
Música: Alejandro Arecha.
Iluminación: Fernanda Salinas y Manuel Maccarini.
Dirección: Manuel Maccarini.
Lugar: La Hermandad del Princesa (diag. 74 e/3 y 4)
Funciones: sábados 21 hs.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/11/14/pdf/23.pdf

miércoles, 17 de octubre de 2001

Medio siglo de encendido

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/17/pdf/21.pdf

martes, 16 de octubre de 2001

Llega Cipe Llincovsky

Se presentará el próximo fin de semana en el Teatro Argentino con su unipersonal Kabaret

La prestigiosa actriz Cipe Lincovsky se presentará el próximo sábado 20 a las 20.30 y el domingo 21 a las 17.30 en la sala Astor Piazzolla del Teatro Argentino (51 e/9 y 10) con su espectáculo unipersonal titulado Kabaret.

Esta realización incluye textos, monólogos, poemas y canciones de diferentes autores, argentinos y extranjeros, reunidos por la propia actriz, quien además ha efectuado la adaptación y se encarga de la dirección.

Además intervienen el músico Julián Vat, Raúl Alvarez como asistente y Adriana Arcos como asistente de dramaturgia.

Las entradas generales tienen un valor de $ 16 y de $ 8 para jubilados con acreditación. Las boleterías se encuentran habilitadas desde hoy hasta el próximo domingo en el horario de 10 a 20 y se pueden efectuar reservas telefónicas al 4291732/3. Para mayores informes, comunicarse en forma gratuita al 0800-666-5151.

Se trata de una excelente oportunidad para disfrutar a Cipe Lincovsky quién cuenta con una extensa y exitosa trayectoria como actriz de teatro, cine y televisión, así como también como autora e intérprete de espectáculos unipersonales.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/16/pdf/23.pdf

domingo, 14 de octubre de 2001

Fin de fiesta: la hora del balance

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/14/pdf/27.pdf

Cuartero por un premio ACE

Cuarteto, una de las obras que esta temporada presentó la Comedia de la Provincia de Buenos Aires, resultó nominada para tres premios ACE, diplomas que se entregarán el próximo martes a las 19 en el teatro Maipo de la Capital. Las nominaciones corresponden a Daniel Suárez Marzal (dirección), Cristina Banegas (actriz) y Miní Zuccheri (vestuario).

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/14/pdf/26.pdf

viernes, 12 de octubre de 2001

Agenda del fin de semana: Teatro

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/12/pdf/22.pdf

miércoles, 10 de octubre de 2001

Cae el telón en Córdoba

Una obra argentina y otra chilena clausuraron el encuentro
(Ingrid Pelicori y Horacio Peña interpretaron "Decadencia", de Berkoff)

Miércoles 10 de octubre de 2001 | Publicado en edición impresa LA NACION

CORDOBA.- "Decadencia" de Steven Berkoff, con dirección de Rubén Szuchmacher (Argentina) y "La huida", dirección de Andrés Pérez (Chile), fueron los espectáculos que cerraron la segunda edición del Festival Internacional de Teatro Mercosur, que el domingo último finalizó en Córdoba.

Estrenada en Buenos Aires durante la temporada 1997, en el Teatro San Martín, "Decadencia", interpretada por Ingrid Pelicori y Horacio Peña, realizó dos funciones a teatro lleno y provocó el interés de los espectadores locales, que no dudaron en ovacionar las representaciones, que en esta oportunidad se realizaron en un escenario a la italiana, el del Teatro Real.

El polémico texto del dramaturgo inglés causó sorpresa entre el público por su lenguaje de a ratos soez, pero aun así los espectadores no dejaron de apreciar las interpretaciones de Pelicori y Peña en la sobria puesta de Szuchmacher.

La compañía chilena Gran Circo Teatro, que el año anterior abrió el festival con su espectáculo "La negra Esther", trajo en esta oportunidad uno de sus ultimos trabajos, estrenado en febrero de este año. "La huida" -dramaturgia también de Andrés Pérez- está basada en un acontecimiento real, según el rumor popular. Durante el gobierno del presidente Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931) la policía perseguía a los homosexuales y los arrojaba al mar.

En esta pieza, un homosexual es traicionado por su pareja porque esconde a dos amigos de la misma condición. La representación cruza interpretación, narración e imágenes de video. Una pequeña escenografía da apenas el marco social en el que se enmarca la acción. Allí, dentro un grupo de personajes, da forma a una historia sumamente vital. Es muy inquietante el mundo que componen. Mucho más cuando los actores salen de sus personajes para hablar de las dificultades que debieron surcar para poder seguir construyendo el trabajo. Y aquí asoman elementos muy interesantes, porque se habla de un presente que no se hace cargo de las situaciones terribles del pasado.

Es que más allá de la contundencia de la historia que se muestra en escena hay en ese espectáculo un profundo objetivo: hablar de la historia de una sociedad represora, dar cuenta de que por años hubo un cuerpo que fue agredido, herido y hasta despojado de vida porque pertenecía al diferente. La homosexualidad sólo parecería ser una excusa, por momentos. "La huida" propone una profunda reflexión en tiempos en que la sociedad chilena comienza a revisar su pasado. No por casualidad también en este año se públicó el ensayo de Pedro Lemebel "Loco afán", donde el autor muestra a través de diferentes pequeños ensayos la realidad vivida por los travestis en distintos momentos políticos. El cuerpo y el sexo se cruzan en el arte y para dar un testimonio mayor. La teatralidad de la compañía Gran Circo Teatro es muy fuerte en este proyecto y confirma una vez más la capacidad creativa de Andrés Pérez Araya, uno de los máximos exponentes del teatro latinoamericano posdictaduras.

Danza y fotografía

Una de las experiencias más singulares que se vieron en los últimos días del Festival Mercosur fue el "Proyecto Rissumriss", de Alemania. La bailarina y coreógrafa Christina Clupke y la fotógrafa Gisela Dilchert realizaron una experiencia básicamente sensorial. El cuerpo desnudo de Clupke se desplazaba con movimientos mínimos mientras tres haces de luz iban recortando fragmentos de él. Aunque se impuso como una experimentación demasiado formal, conmovió por la fuerza con que atravesó la sensibilidad de los espectadores, quienes parecían estar asistiendo a una muestra muy mágica.

Esta realización resultó una vez más una síntesis del perfil que el Festival busca imponer en su programación. En una nota anterior destacábamos una serie de proyectos que buscaban provocar a los espectadores. Y esto continuó dándose hasta el final. Espectáculos en los que el movimiento se cruzaba con Internet (Canadá) o con la fotografía; bailarines y actores que irrumpían en un bar (Bélgica) o en una feria franca (coproducción Córdoba-Uruguay) o que salían a espacios abiertos a jugar con el fuego (Francia). Individuos sacados de su mundo habitual, el del Cuarteto ("La noche continúa") o la portería de un edificio o una institución ("Torero portero"). Cruces cuyos resultados fueron disímiles pero no puede negarse que generaron polémicas.

El contacto con aspectos de la antropología teatral fue otro de los centros de esta muestra. La presencia del Odin Teatret, que dirige Eugenio Barba (Dinamarca), encontró correspondencia con las expresiones que llegaron de India e Indonesia

Descubrir mundos tan inciertos para nosotros, como el que refleja el teatro egipcio, el de Macedonia o el de Mozambique, resultó también una grata sorpresa.

Esta nueva edición del festival, cuyo costo aproximado fue de $ 600.000, y tuvo entradas de muy bajo costo ($ 5 y $ 8) convocó a 83.000 espectadores en un total de 156 funciones, incluidas las piezas cordobesas.

Un nuevo encuentro con el teatro del mundo se produjo en Córdoba y sus resultados confirmaron la fuerza de un proyecto de profunda inserción en la sociedad local.

Por Carlos Pacheco
Para LA NACION

Un balance excelente

  • CORDOBA.- Desde cualquier punto de vista, el balance del festival cordobés resulta satisfactorio. Las cifras son, en ese sentido, suficientemente elocuentes: se realizaron 156 funciones teatrales, a las que acudieron unos 83.000 espectadores. Esa enorme apertura se vio acompañada por precios accesibles de las entradas: costaban sólo de cinco a ocho pesos. El público local, además, pudo ponerse en contacto con nuevas expresiones del continente y también del resto del mundo, y no pocos autores cordobeses pudieron exhibir sus más recientes creaciones.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=341830

viernes, 5 de octubre de 2001

Preparan un emotivo homenaje a Don “Pepe” Podestá en el Cementerio local

DIA DEL TEATRO NACIONAL Y RIOPLATENSE

La ciudad festejará mañana 143 años del natalicio de José J. Podestá, fundador del tradicional teatro de La Plata. Familiares y amigos se reunirán para recordar a un pionero de la cultura nacional. Una historia ligada a la evolución del teatro, legendarios personajes y el desarrollo del arte local

“Cumplo con el afán de toda mi vida, tener un teatro propio: todos mis desvelos, mi trabajo y mis ahorros fueron esclavos de mi deseo”. Las palabras pertenecen a Don José J. Podestá en sus memorias “Medio Siglo de Farándula”.

El 6 de octubre de 1858 -hace 143 años- nació, en Montevideo, Don Pepe Podestá, un hombre que dedicó su vida al teatro y que dejó importantes bases para el desarrollo del teatro nacional. Y no es casualidad que la fecha de su natalicio haya sido considerada hace varios años como el Día del Teatro Nacional y Rioplatense.

Por tal motivo, mañana, a las 11.30, en el Cementerio local se rendirá un emotivo homenaje para recordar al creador del legendario personaje “Pepino 88” que recorrió toda la provincia de Buenos Aires y fundador del Teatro Coliseo Podestá de La Plata, a través de una ceremonia que reunirá a familiares, amigos y autoridades de nuestra ciudad.

Martha Alice Morando Podestá (76), nieta de Don Pepe, explicó que “abuelito (por J.J.Podestá) era sublime, un hombre fantástico que trabajó al lado de grandes actores argentinos. El teatro para él era la vida”. Martha nació el 27 de junio de 1925 y desde muy pequeña su destino estuvo entre los escenarios, telones y aplausos. Al año de vida tuvo su primera actuación junto a Don Pepe Podestá, siendo la única nieta que dedicó gran parte de su vida al teatro, aunque con el tiempo se convirtió en docente.

“Trabajé con abuelito hasta los 5 años y luego, hasta los 12, con distintos actores. A esa edad Podestá murió, rodeado de sus hijos y nietos”, explica Martha mientras la voz se le entrecorta a raíz del triste recuerdo. Y agregó: “no sé por qué, pero luego me incliné por seguir la docencia”.

Con la muerte de Don Pepe, el teatro Coliseo Podestá cambió. Durante los primeros años el centro cultural estuvo en manos de Oviedo Morando -yerno de Podestá- y Aurelia Podestá, hija y primera actriz de Don Pepe, hasta que la Municipalidad de nuestra ciudad se encargó de la administración.

“El teatro ha cambiado muchísimo. En la época de papá (y sus hijos) era todo lírico, ahora no”, reflexionó Martha Morando Podestá. El Teatro Politeama Olimpo -actualmente Coliseo Podestá- fue inaugurado el 19 de noviembre de 1886, con la presencia del por entonces Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, doctor D’Amico y Carlos Zaehndorf, arquitecto del centro artístico.

En 1897 el centro cultural fue adquirido por la Compañía Circense Teatral, integrada los hermanos Podestá: Pepe, Gerónimo, Juan y Antonio. Poco después, como no era negocio rentable para todos, dada la crisis de la década de 90, Pepe Podestá, mediante una hipoteca, abonó la parte proporcional a sus hermanos.

Y para amortizar esa deuda trabajó en circos que ambulaban por la provincia con su famoso personaje “Pepino 88” hasta que formó su propia compañía, convirtiéndose en el pionero del teatro rioplatense.

En 1920, el Politeama Olimpo fue rebautizado Coliseo Podestá en homenaje a su familia, como se lo conoce en la actualidad. Y a partir de 1981, se hizo cargo de la administración el Municipio.

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/05/pdf/16.pdf

Agenda del fin de semana: Teatro

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/05/pdf/22.pdf

miércoles, 3 de octubre de 2001

El Argentino vuelve a vivir

El próximo sábado el coloso platense reanudará su temporada artística 2001

Con un espectáculo de ballet a desarrollarse en la Sala Alberto Ginastera proseguirá el sábado a las 20.30 y el domingo a las 17.30 la temporada artística 2001 del Teatro Argentino, suspendida meses atrás por cuestiones presupuestarias.

En esta ocasión intervendrán el Ballet Estable que dirige Zarko Prebil y la Orquesta Estable conducida por Javier Logioia Orbe.

El programa estará compuesto por Chopiniana, con música de Federico Chopin orquestada por Alexander Glazunov y coreografía de Mijail Fokin y por Paganini, con música de Sergei Rachmaninov y coreografía de Leonid Lavrosvski, revisada por Vladimir Vassiliev.

La escenografía y vestuario corresponden a Aldo Butti y Adrián Martínez se desempeñará como solista de piano en Paganini.Además se desarrollarán funciones el viernes 12 y los sábados 13 y 20 a las 20.30, y el domingo 21 a las 17.30.

El valor de las entradas varía, según la ubicación, entre los $10 y los $5. Las boleterías estarán habilitadas hasta el domingo de 10 a 20 y los interesados podrán reservarlas al (0221) 429-1732/33.

Para los concurrentes de Capital Federal habrá un ómnibus que los trasladará gratuitamente.


Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/03/pdf/22.pdf

martes, 2 de octubre de 2001

Positivo balance del tercer festival de Buenos Aires

Escena internacional: la oferta fue variada

Reunió a unos 120 mil espectadores

(El 'Hamlet' presentado por la compañía lituana Meno Fortas fue uno de los puntos altos del encuentro)

Martes 2 de octubre de 2001 | Publicado en edición impresa LA NACION

Terminó el III Festival Internacional de Buenos Aires y los resultados obtenidos, auspiciosos, invitan a una reflexión por las derivaciones de un acontecimiento como éste que a veces no están explícitas.

Por empezar hay que señalar que en esta nueva edición asistieron casi 120.000 espectadores, lo que duplica la cantidad del último festival que alcanzó una audiencia de 63.000 personas. Y aquí corresponde detenerse un momento, porque es casi el total de espectadores porteños que asiste al teatro en un año.

Entonces, ¿por qué es importante un festival de estas características? En primer lugar porque es una forma de acercar el arte internacional a los escenarios locales, permitiendo que el público acceda a la producción de los grandes artistas del exterior y puedan valorar los nuevos conceptos estéticos que se desarrollan. Además, es una forma de establecer un parámetro para saber dónde están colocados los creadores argentinos en el panorama mundial.

El primer objetivo es invalorable, sobre todo para una ciudad como Buenos Aires que heredó de los españoles, los italianos y los franceses el amor por la escena teatral y lírica. Es aquí donde ya existían los teatros en la época de la colonia. Es en Buenos Aires donde la comunidad italiana construyó en 1908 el Teatro Colón, generosidad que también asumieron dos actores españoles, María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, cuando decidieron crear, en 1921, el Teatro Cervantes. Estos dos ejemplos, que no son los únicos, hablan a las claras del nivel y las preferencias artísticas del pueblo argentino.

Por este motivo, tan sólo por la audiencia conseguida, casi 120.000 espectadores, se justifica el costo del festival: dos millones de pesos, de los cuales el Gobierno de la Ciudad sólo se hizo cargo de 700 mil pesos. Fue dinero muy bien invertido.

Un menú para todos

El segundo aspecto tiene relación con los espectáculos que se han presentado en la programación. Y en este sentido no hubo coincidencia sobre las propuestas que se ofrecieron y también se hace necesario una reflexión.

La apreciación de la crítica destacó algunos espectáculos y observó criteriosamente a otros, aunque no siempre hubo coincidencia con la opinión del público, que aplaudió entusiastamente muchos de los espectáculos.

Si bien algunas propuestas no fueron novedosas, esto no implica necesariamente la ausencia de valores. Por el contrario, todas alcanzaron una prolija hechura artística. La disidencia surgió a partir de los temas y de los tratamientos estéticos, que no siempre conforman a todos. Sirva como ejemplo el espectáculo del hispano-argentino Rodrigo García y La Carnicería Teatro, que dieron "Conocer gente, comer m...". En su presentación, la puesta decepcionó a la crítica especializada porque consideró que su estética, aunque provocativa e irreverente, estaba envejecida, ya que fue tratada por la vanguardia porteña en la década del 80, especialmente en el ya legendario reducto del Parakultural. Sin embargo, en otras funciones la propuesta movilizó el entusiasmo juvenil. Es lógico, García es un creador polémico, controvertido, que atrae a los jóvenes especialmente porque ellos no vivieron los años del Parakultural y necesitan, como pasó con otros en el pasado, vivir esa experiencia.

Entonces, la reflexión se detiene en otra pregunta. ¿Para quién se hace el festival? ¿Para los amantes del teatro o para el público en general? En la cantidad de espectadores está la respuesta (ver recuadro). No hay propuestas viejas ni tratamientos nuevos cuando se trata de una audiencia que nuclea a varias generaciones de personas con diferentes gustos.

Esta variedad generacional implica además la diversidad de sensibilidades, la experiencia como espectador, el crecimiento y el desarrollo cultural de un pueblo. En todo caso, el disenso y también el análisis crítico es un síntoma auspicioso para demostrar la vitalidad de un arte.

También es lógico que algunos teatrómanos pretendan volver a sentir la emoción estética que provocaron las innovaciones escénicas de Christoph Marthaler, Peter Brook, Trisha Brown, Jennifer Muller o Heiner Müller, que se presentaron en los festivales anteriores. Esto habla de la madurez de un público que se muestra en cada edición más exigente a la hora de evaluar cada propuesta. Y también es plausible que se pretenda siempre más.

Para recordar

En todo caso, en esta edición hubo obras para recordar por el alto nivel creativo: las dos propuestas de Sasha Waltz ("Körper" y "Zweiland"), una joven coreógrafa alemana que se atreve a borrar los límites entre la danza y el teatro; de Alain Platel ("Iets op Bach"), por la conjugación de canto, baile y drama, con el soporte sonoro de la música de Bach; de Richard Maxwell ("House"), creador de una nueva lógica de enorme riqueza expresiva; de Josef Nadj ("Les veilleurs"), un pintor de escenas, un mago que construye y deconstruye una historia que parece no tener fin; de Eimuntas Nekrosius ("Hamlet"), que en este clásico pudo volcar una mirada renovada y provocativa.

Si la función del festival es ofrecer una variedad de propuestas para todos los gustos, ésta se alcanzó, aunque no en un mismo nivel renovador.

Pero hay otro objetivo. Este festival atrajo la presencia de 56 directores y programadores internacionales que asistieron sólo para ver la producción nacional. De las 36 propuestas nacionales presentadas ya fueron requeridas para participar en diferentes festivales: "3ex", de Mariana Anghileri; "Cenizas de tango", a cargo de la compañía El Escote de Roxana Grinstein; "Cercano oriente", de Omar Fantini; "Cuerpos abanderados", de Beatriz Catani: "Kachicachetur", por Dosaxos2; "La escala humana", de Daulte, Spregelburd, Tantanian; "Living, último paisaje", de Ciro Zorzoli; "Secreto y Malibú", de Diana Szeinblum; "La biblioteca de Babel", de Rubén Szuchmacher, y Federico León, para realizar una gira con un trabajo en proceso.

Esta elección habla del interés que provocan en el exterior las producciones nacionales, pero también es un parámetro que permite confirmar que los artistas argentinos están en un nivel de competencia internacional. Para esto también sirve el festival.

Hay otros aspectos que se podrían seguir considerando: la gratuidad de los espectáculos nacionales, las actividades paralelas, los talleres a cargo de maestros internacionales. Pero, tan sólo con los tres objetivos desarrollados, se justifica la realización de esta fiesta del teatro y la danza.

Susana Freire

Cifras alentadoras

El arte

  • 85
    espectáculos presentados

    incluido el ciclo de Hugo Santiago

  • 51
    funciones

    de espectáculos extranjeros

  • 138
    funciones

    de espectáculos nacionales gratuitos

  • 22
    funciones de cine

    del ciclo de Hugo Santiago

  • 356
    artistas extranjeros

    participaron en el festival

  • 1327
    artistas nacionales

    con producciones locales.

  • 8
    clases magistrales

    de Alain Platel, Philip Glass, Martin Wuttke, Frank Castorf, Augusto Boal, Sotigui Kouyate, José Sanchiz Sinisterra y Robert Wilson.

  • 3
    talleres internacionales

    a cargo de Jean-Guy Lecat, Emio Greco y Akram Khan.

  • 4
    muestras

    de fotos, objetos, videodanza y también cine

Costos

  • 700
    mil pesos

    pagó el Gobierno de la Ciudad

  • 550
    mil pesos

    se recaudó por la venta de entradas

  • 750
    mil pesos

    aportaron instituciones culturales y embajadas

Asistencia

  • 36.000
    personas

    vieron espectáculos extranjeros

  • 51.000
    personas

    vieron espectáculos locales gratuitos

  • 33.000
    personas

    participaron en actividades especiales

  • 13.205
    visitas

    a la web del festival

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=339739

Documental premiado

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2001/10/02/pdf/22.pdf