jueves, 12 de octubre de 2000

Serrat-Tarrés, calidad potenciada

JOAN MANUEL SERRAT PRESENTO CANSIONES EN NUESTRA CIUDAD

Después de cinco años de ausencia, Joan Manuel Serrat cantó sobre un escenario platense. Agotó las entradas una semana antes de la función. La presentación de Cansiones. Fue anoche en el Teatro Argentino ante un público que catalán, fue la excusa para un reencuentro con las emociones

La llegada del cantautor catalán Joan Manuel Serrat reflejó en una colmada sala del Teatro Argentino toda la expectativa que se generó en torno a su visita, días después de confirmarse su visita.

Ausente de los escenarios platenses desde 1995, cuando presentara en el Polideportivo de Gimnasia y Esgrima el disco Nadie es perfecto y adelantara material su más inmediata producción (Serrat, eres único, editado ese mismo año), la sola noticia de su presencia movilizó a sus seguidores platenses en forma masiva a las boleterías del recientemente inaugurado escenario de la Avenida 51.

Tanto es así que, en pocos días y a casi una semana del primero de los shows pactados, concretado anoche, la totalidad de las entradas estaban agotadas.

Largas colas, caras de alegría entre los platenses que salían ticket en mano y la decepción de aquellos que tentaron a la fortuna llegando a último momento fue el paisaje dominante en la entrada del Teatro Argentino, escenario elegido por Serrat para presentar a Tarrés en suelo platense.

¿Quién es Tarrés? Según el propio Serrat lo definió, “una suerte de alter-ego, un ser muy ligado a mis afectos y que tiene dentro lo mejor de la cultura latina”.

La explicación de ese otro personaje que se floreó anoche por el escenario platense tiene mucho que ver también con el título y la concepción de Cansiones, el último trabajo discográfico del (¿o los? catalán.

“Lo del título, con la s sustituyendo a la c, se explica por la pronunciación seseante del repertorio, que consta de diferentes tangos, boleros, rancheras, sones y otras piezas asimiladas en sus viajes (los de ambos, Serrat y Tarré).

Si no fuera por Tarrés, el Serrat que todos conocemos estaría perdiéndose lo mejor de la vida, la belleza de lo inútil, la trascendencia de lo efímero. Serrat procura ser serio, responsable, buen ciudadano.

Tarrés lo lleva por ahí, para mostrarle cómo lo sórdido y lo sublime caminan de la mano. Ese camino los trajo hasta Montevideo y Buenos Aires, primero para grabar sus Cansiones, luego para presentarlas. Poco después, ambos desembarcaron en nuestra ciudad.

Tantos años oyéndolo, tantos años festejándolo y recién ahora nos enteramos de que Serrat compone sus canciones a cuatro manos.

Se necesitaron varias décadas y un nuevo disco compacto para que acepte confesarlo. “Sí -reconoció Serrat ni bien pisó tierras argentinas- nuevamente tengo que reconocer que la mitad de la inspiración de mis canciones es obra de un tal Tarrés. He escogido mi último álbum para rendirle a él ese homenaje que le debo desde hace mucho tiempo”.

En Cansiones, -sí, cansiones con ese-, se revela ya, la mano osada de ese tal Tarrés del que muchos hablan últimamente pero pocos conocen.

Más que un disco, es un viaje compartido de ida y vuelta, porque en los viajes, como en la vida, es bueno compartir la risa, el vino y la buena música. El uno sin el otro no serían nada.

Es la mejor expresión de la unidad, es aquella figura llamada capicúa, que se lee igual en un sentido o el otro, son comienzo y final de una misma cosa, son dos orillas de un mismo mar.

En Cansiones se juntan boleros, rancheras, baladas y hasta un vallenato que alguna vez bailó, se trata de una realidad del doble oculto, de aquella melodía. Lo que sería, digamos, Tarrés para Serrat. Serrat llegó (solo, claro) hace más de treinta años, para presentarse en escenarios de la Capital.

Sin embargo, a medida que los años pasaron y el público comenzó a consustanciarse con su música, los puntos geográficos se ampliaron.

Así, en un momento incluyó a nuestra ciudad en su periplo. Sobre esas primeras visitas, Serrat aclaró que “cuando yo llegué a Argentina por primera vez el país era casi solamente Buenos Aires, ahora está un poco más ampliado, pero de hecho habría que ampliarlo mucho más”.

Esa ampliación parece haberse extendido también a su persona. Hace 30 años llegó Serrat. Ayer vino con Tarrés. Ambos, con sus Cansiones, emocionaron al público platense.

Personalidades y fanáticos

Joan Manuel Serrat no tiene un público definido. Y eso fue lo que anoche se pudo percibir en la sala lírica del Teatro Argentino platense: desde jóvenes hasta personas mayores (hubo 2.200 personas) fueron a escuchar los temas del cantante catalán que, luego de presentar el repertorio completo de Cansiones -su último discoefectuó un pequeño intervalo para retomar con los clásicos de siempre.

Antes del show, Serrat recibió a las Madres de Plaza de Mayo, a las que invitó a quedarse en el concierto. Para ello, les ofreció la fila 10 de la planta baja. Otras personalidades llenaron las butacas del complejo cultural: desde el senador provincial por el justicialismo Juan Amondarain, hasta el propio director del Teatro, Pedro Pablo García Caffi, presenciaron atentamente el segundo evento de categoría luego de la ópera Tosca que marcó la reapertura del espacio más grande del complejo. Caffi consideró ayer que la presencia de Serrat en el Argentino “es tan importante como todas las producciones que hemos puesto en escena”. El escenario, muy particular, tenía en su fondo una pintura de un barrio con distintos coloridos al mejor estilo del porteño de La Boca.

Bastó que Serrat dijera “Bienvenidos a esta casa”, para que el público estallara con un fuerte aplauso. Luego, el catalán tomó una silla de una mesa de bar y definió: “esto es un viaje de ida y vuelta (por el concierto) donde a Serrat elige a dónde ir, y donde Tarrés hace que el viaje valga la
pena”. Luego de dos horas y media, el concierto había terminado.

Volvió una noche

Joan Manuel Serrat volvió a cantar en nuestra ciudad después de cinco años de ausencia.

El último recital del catalán fue en 1995, cuando se presentara en el Polideportivo de Gimnasia y Esgrima La Plata.

En visita de placer, Serrat volvió a La Plata en 1998, para ver a “su club” de fútbol frente a Gimnasia: Boca Juniors.

Anoche, a sala colmada, el autor de Penélope volvió a deleitar a los platenses, que se
quedaron con ganas de más.

Serrat y Tarrés cierran una discografía brillante

Después de dos años, Joan Manuel Serrat volvió a las disquerías con Cansiones.
Según su propio autor, el intérprete de esas Cansiones no es Joan Manuel Serrat, sino más bien, un tal Tarrés, una suerte de alter ego.

Además de la canción que abre el disco, titulada Tarrés, el CD contiene trece versiones de temas procedentes de países latinoamericanos.

Para la realización de este trabajo, Serrat se desplazó a varios países para grabar con músicos autóctonos. “Viajé más de diez mil kilómetros porque sólo en Montevideo y Buenos Aires me pueden dar la música de tamboriles, bandoneón y violín que necesito”, explicó el intérprete.
Penélope, Manuel o Durne son algunos temas emblemáticos de toda su obra.

Discografía: La paloma (1969), Dedicado a Antonio Machado (1969), Mi niñez (1970), Mediterráneo (1971), Miguel Hernández (1972), Canción infantil (1974), Para piel de manzana (1975), 1978, En tránsito (1981), Cada loco con su tema (1983), Serrat en directo (1984), El sur también existe (1985), Bienaventurados (1987), Utopía (1991), 24 páginas inolvidables (1993), Nadie es perfecto (1994), Serrat, eres único (1995) y Sombras de la china (1998).

Fuente: http://pdf.diariohoy.net/2000/11/12/pdf/26.pdf

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